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27 junio, 2011

RIGA, LA CAPITAL MUNDIAL DEL ART NOVEAU


La ciudad que cuenta con la mayor concentración de edificios en estilo Art Noveau en el mundo no es París, Bruselas o Viena, sino Riga, la capital de Letonia (o Latvia) y esa es una de las razones porque se halla inscrita como Patrimonio Mundial de la UNESCO (la otra razón, la Ciudad Antigua medieval, será materia de un futuro post).

Edificio en la calle Elizabetes, por M. Eisenstein, 1903.

Más de 750 edificios modernistas (más de un tercio del área central) pueblan varias partes de esta nórdica ciudad y hasta barrios enteros pertenecen a este estilo, por lo que caminar por el soberbio paisaje urbano rigués le da a uno a veces la impresión de haberse transportado en el tiempo hasta principios del siglo XX. Pero el valor de la arquitectura Art Noveau en Riga radica no sólo en factores estéticos, sino que además contribuyó a forjar la corriente nacionalista que finalmente le daría a Letonia su independencia.

Los puntos rojos corresponden a edificios en estilo Art Noveau en el centro de Riga. Disculpe la mala calidad de la foto.

La extraordinaria transformación de Riga a finales del siglo XIX gracias al boom de construcción inmobiliaria que se dio entre 1896 y 1913, y sobre todo la libertad creativa expresada en las fachadas de los edificios, da cuenta del optimismo y prosperidad de la ciudad y su buen momento económico. Cabe resaltar que en esa época esta ciudad báltica, como toda Letonia, eran parte de la Rusia imperial .


El estilo Jugendstil (estilo joven), como se llamó en los países germánicos al Art Noveau, debe su nombre a la revista muniquesa Die Jugend, que difundió y popularizó este estilo que buscaba dar expresividad plástica a los objetos cotidianos.



El arquitecto e ingeniero civil M. Eisenstein fue uno de los más prolíficos exponentes del Art Noveau rigués.
Detalles de edificios en la calle Albert, 1904

A pesar de la influencia de Múnich, la mayoría de los edificios en Riga fueron diseñados y construidos por arquitectos locales graduados en el Instituto Politécnico de Riga, aunque también participaron algunos arquitectos alemanes, austriacos y finlandeses.

El primer edificio Art Noveau en Riga fue diseñado por el arquitecto A.Aschenkampff en 1899 y se encuentra en la calle Audeju

Edificio en la calle Miera, arquitectos A. Schmaeling, V. Unverhau, E. Hartmann. (1912).

CORRIENTES
Existen tres corrientes marcadas dentro del estilo Art Noveau en Riga:

  • Ecléctico Decorativo: es la corriente más temprana y transicional, es decir se trata básicamente de edificios historicistas cargados de ornamentación Art Noveau, con temas alusivos a la naturaleza, plantas estilizadas, figuras geométricas y expresivas máscaras.


La figura femenina como símbolo de belleza es preponderante y se halla presente en muchas de las fachadas en este estilo.


Los interiores de los edificios también fueron decorados suntuosamente, incluyendo temas de la naturaleza.


  • Racionalista o Perpendicular: Esta corriente apareció a partir de 1906, tomando el lugar de los motivos románticos. La imagen artística del edificio se caracterizó por el énfasis de la composición vertical de la fachada, incluyendo vanos, relieves y elementos que se proyectan fuera del volumen de la fachada y que vinculan varios pisos. Esta sería una de las sería una de las principales características de la escuela letona de modernismo.


  • Romanticismo Nacionalista: luego de la revolución de 1905 y hasta 1911 se incluyeron elementos típicos de la arquitectura letona, como techos inclinados, volúmenes masivos, monumentalidad, uso de la madera y la inclusión de ornamentos etnográficos propios del folklore local.
Edificio en la calle Alberta por E. Laube (1908)

Lamentablemente, en 1914 este maravilloso espíritu creador se vio bruscamente interrumpido por la invasión alemana durante la Primera Guerra Mundial. Destruida por los incendios prusianos, Riga empezaría a reconstruirse en 1918, pero los valores nacionalistas cultivados desde su Art Noveau habrían de ejercer gran influencia para que además se convirtiera, por primera vez, en la capital de un nuevo país: Letonia.



VER TAMBIÉN

- ART NOVEAU (MODERNISMO)

Era principios de otoño, pero ya hacía un frío de los demonios. Por tanto, nada como una bebida caliente para aventurarse en pos de arquitectura. Estaba buscando un cafecito cuando de pronto encontré...

...¡liberaron el consumo!

28 junio, 2010

GAUDÍ: EL PARQUE GÜELL, BARCELONA

Balcones de Gaudí. Foto cortesía de pasotraspaso

Imagino a un compungido Conde Eusebi Güell a principios del siglo XX, ante el fracaso de su negocio inmobiliario. Quién pudiera decirle que el jardín que ideara para él el genial Antoni Gaudí, habría de convertirse en unas décadas en el espacio público más significativo de Barcelona y posteriormente, en 1984, en Patrimonio de la Humanidad (aunque en aquél entonces hubiera habido que explicarle además qué habría de ser la UNESCO).


El Parc Güell es el parque más sugestivo y emocionante que haya recorrido. Abierto a espectaculares vistas de la ciudad y el mar, y al mismo tiempo generando intimidad y sorpresa. Meticulosamente inspirado en la geometría de la naturaleza, pero a su vez transmitiendo la imagen de improvisación y espontaneidad, mediante el uso de materiales reciclados. Místico, religioso, casi rústico e inspirado en la tradición catalana, pero simultáneamente haciendo uso de técnicas constructivas de vanguardia para su época. Una muestra de adaptación del proyecto a su entorno urbano y topográfico, pero también el fino detalle en el que se percibe el amor del artista y el artesano por su trabajo.


ANTECEDENTES

1900. El empresario e ilustrado catalán Conde Eusebi Güell, influenciado por las ideas del Higienismo inglés, decide crear una ciudad-jardín en las afueras de Barcelona y adquiere dos lotes en la entonces llamada Montaña Pelada (hoy llamado el Turó del Carmel). cabe destacar que en aquel entonces la zona no tenía vegetación. Le pide a su amigo Antoni Gaudí, el exponente más importante del Modernismo en España (también conocido como Art Noveau, no confundir con el movimiento moderno) que le desarrolle el proyecto de un parque, en torno al cual habrían de emplazarse 60 viviendas. Sin embargo, debido a la distancia del centro de la ciudad el proyecto fracasa y sólo se venden tres parcelas, una de ellas comprada por el propio Gaudí con sus ahorros.


Construido entre 1900 y 1914, fue un jardín privado hasta 1918, en que los herederos de Güell lo vendieron a la municipalidad de Barcelona, y en 1922 fue declarado parque público.


EL PARQUE

Tal como subrayan Juan Bassegoda y Gustavo García en “La Cátedra de Gaudí”, el Parc Güell es el exponente más conspicuo del periodo naturalista del arquitecto catalán, entre 1815-1916, en que abandona la línea recta por una variedad de formas curvas, observando las formas de la naturaleza y descubriendo en ellas fines funcionales más que sólo estéticos.


Gaudí plantea entonces un desarrollo empotrado en la montaña, sin utilizar rellenos sino adaptándose al relieve del terreno, usando terrazas que van ascendiendo a través de los 60 metros de pendiente, y ajustando la forma de las vías a la topografía del lugar. Además promueve su masiva forestación con especies mayormente nativas, ya que como dijimos el lugar era carente de vegetación.

Ver ubicación en Google Maps

La obra está llena de referentes regionales al Catalanismo,y también religiosos, ya que fue concebida como un recorrido procesional coronad por una capilla en la cima, la cual nunca se concluyó y en donde existe en su lugar el monumento al calvario. De esta forma el parque representa las 4 grandes pasiones de Gaudí: la arquitectura, la naturaleza, Cataluña y la religión Católica.


La entrada principal, una de las seis con las que cuenta el conjunto, se encuentra en la parte baja de la colina, en la calle Olot, flanqueda por dos pabellones que habrían de ser la vivienda del conserje y la administración. Los edificios eran recubiertos de piedras mientras que las cubiertas fueron recubiertas de cerámica.


Aquí destaca la elaborada construcción de un elemento vertical, trabajado en colores blanco y azul y cuya geometría evoca al tronco de una palmera, culminando magistralmente en una cruz.


Entre estos volúmenes se encuentra una reja de hierro forjado, y de aquí nace una muralla de piedra, en la que encontramos las famosas inscripciones hechas en fragmentos de cerámica con las palabras “Parc” y “Güell”.


Luego de ingresar, nos recibe una pequeña plaza, y a la manera de un grand foyer, la sucede una solemne escalinata, en la que se ubican tres fuentes que representan tres regiones de Cataluña.


Aquí se encuentra una alegoría a una serpiente saliendo de un disco en llamas rodeado de agua, todo ello recubierto con retazos de cerámica o tracadís.


Inmediatamente después se ubica la famosa escultura de la salamandra, el elemento emblemático del parque, y que para algunos es una referencia del Pitón del templo de Apolo en Delfos.


Lamentablemente ésta fue objeto de vandalismo en el 2007.


Al final de la escalinata hay una banca en forma de concha acústica, cuya estudiada disposición le permite estar en sombra durante todo el año excepto en invierno.

A los lados de la escalinata se ubica, a manera de cueva, el Porche de los Carruajes, donde las columnas recuerdan las patas de un elefante y en el otro lado se ubica la antigua casa del conde Güell, un edificio que es hoy la escuela Baldiri Reixac. ¡Qué afortunados los alumnos que estudian allí!


Al final de la escalinata se ubica una amplia sala hipóstila de 86 columas de 6 m de alto y 1.2 m de diámetro, que fue originalmente pensada como mercado de la urbanización. Los fustes estriados de las columnas recuerdan a un templo clásico de orden dórico aunque las suaves ondulaciones del techo, compuesto de pequeñas bóvedas, han sido decoradas con trancadís blancos y con exquisitos rosetones multicolores.


La cubierta de esta sala es una gran terraza de piso de gravilla, a través del cual discurre el agua de lluvia canalizándose a través de las columnas y que va a dar a un depósito subterráneo, usando luego el agua para riego del parque. En el bode de la terraza se halla demarcado por una larga banca serpenteante, recubierta por pedazos de cerámica llamados trencadís. Se dice que a fin de obtener un diseño ergonómico y funcional, hizo sentar a un trabajador obteniendo un molde de su trasero, el cual fue repetido a lo largo de la banca.



La cornisa que define el techo de la sala hipóstila es más diseñada con líneas rectas, con metopas y triglifos, y presenta una serie de gárgolas con figuras caninas que le dan pauta a este borde.



Pero sin duda lo que más llamó mi atención fueron las caminerías definidas por columnas inclinadas revestidas en piedra extraída del propio parque, que se han clasificado en tres estilos: el inferior (Viaducto del Museo) en gótico, el intermedio (Viaducto del Algarrobo) barroco y el superior (Viaducto de las Jardineras) en románico. La expresión de la arquitectura parece nacida de la roca, pero la forma avezada de las estructuras denota un calculado estudio estructural.

El más famoso de estos viaductos, llamado de la Bugadera por incluir una imagen de una lavandera de piedra con el cesto en la cabeza, contiene , además de las mismas columnas una pared inclinada revestida de piedra. Es como si fuéramos tablistas que estuviéramos atravesando una ola petrificada. En un momento al doblar la esquina, el viaducto adquiere un segundo nivel, y las columnas superiores parecen estar sometidas a una torsión que les da una imágen lúdica.


El llamado Camino del Rosario, llamado así por que las rocas que lo conforman parecen cuentas de un rosario, fue erigido sobre una antigua vía romana.

LA CASA GAUDÍ

Una de las tres casas que se construyeron en la finca correspondieron a Gaudí, donde vivió entre 1906 a 1925, antes de que se mudara a su taller en la Sagrada Familia. La casa fue diseñada, sin embargo, por uno de sus ayudantes, Francesc Berenguer, y fue construida a modo de muestra para la urbanización entre 1903-04. Actualmente la casa alberga el Museo de Gaudí, en el que se muestran varios ejemplos de mobiliario diseñado por el maestro.

Foto cortesía de sowhat

El siguiente es un vídeo de nuestra visita a este fascinante parque.



VER TAMBIÉN
- OTRAS OBRAS DE ANTONIO GAUDÍ
- PARQUES TEMÁTICOS

- So, what do you think of Park Güell?
- Very, very well...