04 julio, 2011

OLBRICH: PABELLÓN DE LA SECESIÓN, VIENA

Foto cortesía de Kimbar

El movimiento Art Nouveau -como se le llamó en Francia- estableció un tránsito entre la arquitectura ecléctica de finales del siglo XIX con la arquitectura moderna, de las primeras décadas del siglo XX. En Austria se le llamó Jugendstil, también conocido como Secezion (Secesión) y congregó a un grupo e arquitectos, pintores, escultores y otros artistas vieneses. El edificio más emblemático de esa corriente es precisamente la sede del movimiento, diseñada por José María Olbrich.
Fui a ver este edificio motivado por la curiosidad, pues recordaba haberlo visto en alguna foto casi escondida un texto de historia de arquitectura cuando era estudiante. Al visitarlo, sin embargo, quedé impresionado por sus proporciones -ensalzadas por su preponderancia en el contexto urbano-, por la limpieza de sus líneas, por la original y poderosa ornamentación que lo decora y por las obras de arte que alberga.

ANTECEDENTES

Como una alternativa a la decadencia de los estilos historicistas y eclécticos, así como la burda simpleza de los edificios industriales que poblaban Europa a finales del siglo XIX, grupos de artistas y arquitectos plantearon una nueva corriente que busque el acercamiento a la naturaleza y lo exprese en una estética novedosa. Ese movimiento se llamó Art Noveau en Francia y Bélgica, Jugendstil en Alemania, Austria y Letonia, Modern Style en Inglaterra y Modernismo en España (no confundir con el término Modernism, que en inglés es equivalente al Movimiento Moderno).


El Jugendstil austriaco, sin embargo, era un poco más austero y más geométrico, casi cubista, que sus contrapartes europeos. En Austria se llamó también Secezion, ya que fue conformado por un grupo de artistas se separó de la corriente tradicional vienesa. Este movimiento duró por apenas 8 años, entre 1897 a 1905, y su primer presidente fue el pintor Gustav Klimt (comenté brevemente la obra de este autor a raíz de una muestra en el Museo de Arte en Hyogo, de Tadao Ando).

Entre los arquitectos más importantes de este movimiento están Josef Hoffmann, Otto Wagner y su alumno Joseph Maria Olbrich. Fue precisamente Olbrich, a sus 30 años, quien diseñara en 1898 la llamativa sede del movimiento.

Foto cortesía de dolcedo

EMPLAZAMIENTO

Originalmente el edificio iba a ubicarse en el Ringstrasse, una de las zonas más importantes de Viena. Debido a su originalidad, la propuesta de Olbrich causó un gran rechazo en el Concejo Municipal. Finalmente, accedieron a que se construya un pabellón temporal por 10 años en la Friedstrasse, su ubicación actual.


El edificio aparece como un volumen compacto que preside un terreno triangular, arbolado, y está rodeado por edificios de mayor altura. Sin embargo, al ser el único edificio del parque, adquiere un papel protagónico en el perfil urbano. Llama la atención que, teniendo a su disposición un espacio público, el arquitecto haya optado por alinearlo a ras de vereda, en vez de haber generado un atrio para una mejor contemplación peatonal del edificio.


CONCEPCIÓN

Olbrich concibió su edificio como un “templo del Arte”. Esta era una concepción común en esa época, en la que muchos museos representaban templos griegos. Sin embargo, la propuesta de Olbrich se caracteriza por la resemantización de esta idea, es decir, mantener el concepto de un templo del arte pero dotarlo de una imagen distinta a través de una geometría pura.


La propuesta, que cubre un área de 1000 m2, es masiva, simétrica y enfatiza el eje de ingreso con unas escalinatas y con la semiesfera dorada que corona el ingreso, la cual es a su vez sostenida por cuatro pilares.


Al ingresar un recibo de doble altura -que se ubica bajo la esfera- ofrece un espacio solemne que recibe al visitante.

Foto cortesía de ilConte

Al interior presenta una planta en cruz, que aglutina las oficinas en la parte delantera y las galerías en la parte posterior.


A fin de no crear un volumen demasiado imponente, muchos de los ambientes se hallan dispuestos en un semisótano.


El volumen se halla iluminado cenitalmente por grandes superficies acristaladas, dispuestas en forma de techo a dos aguas, el cual es notoriamente visible desde la parte posterior.


Sin embargo, al interior existe un cielorraso que permite una iluminación más difusa de la galería.

El doble acristalado de la cobertura y el cielorraso permiten amplia iluminación pero un efecto difuso, que permite mejor contemplación de las obras de arte.
Foto cortesía de Margherita Spiluttini

Detalle de la maqueta mostrando el juego de techos y cielorrasos

ORNAMENTACIÓN
La ornamentación está integrada al edificio. De hecho, uno de los conceptos que Olbrich quería enfatizar en su edificio eran la integración de todas las artes. De allí que el ingreso está decorado con máscaras de tres gorgonas, que simbolizan la arquitectura, pintura y escultura.

Detalle de una lagartija esculpida en la fachada.

En la fachada existe una inscripción que se traduce “A CADA ÉPOCA SU ARTE, AL ARTE, SU LIBERTAD” .


En la elevación lateral aparecen tres graciosos búhos, que eran atributos de Atenea, la diosa de la sabiduría, victoria y los oficios.


El elemento más llamativo del edificio es sin duda la cúpula semiesférica hecha con 3000 hojas de laurel doradas. De hecho, el tema de la hoja de laurel está presente en muchas otras composiciones decorativas.

Foto cortesía de bim bom

La fachada también incluye ornamentos en forma de vegetales, un detalle característico del Art Noveau.



Al interior se encuentra el famoso Friso de Beethoven, un impresionante fresco de Gustav Klimt, cargado de simbolismo, en homenaje al famoso músico.



En esta web de la Fundación Juan March hay un completo análisis del friso.

Detalle del Friso de Beethoven, de Gustav Klimt

113 AÑOS DE HISTORIA

Este edificio, hoy una de las joyas de la arquitectura vienesa de principios del siglo XX, fue en su momento criticado como “un mausoleo con un repollo dorado encima”. En 1908 parte de su decoración así como la inscripción principal fueron removidas. A finales de de la Segunda Guerra Mundial el edificio fue dañado por los bombardeos aliados y luego fue incendiado por los soldados alemanes en retirada.


Pabellón de la Secesión en 1898 y en 2008. Foto cortesía de weikersdor

Tras los destrozos de la Guerra Mundial

En 1963 se llevó a cabo una reconstrucción del edificio, y su más reciente renovación se dio en 1984. En el 2004 se acuñó una moneda conmemorativa de 100 euros con el tema del pabellón.




VER TAMBIÉN

- ART NOVEAU
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27 junio, 2011

RIGA, LA CAPITAL MUNDIAL DEL ART NOVEAU


La ciudad que cuenta con la mayor concentración de edificios en estilo Art Noveau en el mundo no es París, Bruselas o Viena, sino Riga, la capital de Letonia (o Latvia) y esa es una de las razones porque se halla inscrita como Patrimonio Mundial de la UNESCO (la otra razón, la Ciudad Antigua medieval, será materia de un futuro post).

Edificio en la calle Elizabetes, por M. Eisenstein, 1903.

Más de 750 edificios modernistas (más de un tercio del área central) pueblan varias partes de esta nórdica ciudad y hasta barrios enteros pertenecen a este estilo, por lo que caminar por el soberbio paisaje urbano rigués le da a uno a veces la impresión de haberse transportado en el tiempo hasta principios del siglo XX. Pero el valor de la arquitectura Art Noveau en Riga radica no sólo en factores estéticos, sino que además contribuyó a forjar la corriente nacionalista que finalmente le daría a Letonia su independencia.

Los puntos rojos corresponden a edificios en estilo Art Noveau en el centro de Riga. Disculpe la mala calidad de la foto.

La extraordinaria transformación de Riga a finales del siglo XIX gracias al boom de construcción inmobiliaria que se dio entre 1896 y 1913, y sobre todo la libertad creativa expresada en las fachadas de los edificios, da cuenta del optimismo y prosperidad de la ciudad y su buen momento económico. Cabe resaltar que en esa época esta ciudad báltica, como toda Letonia, eran parte de la Rusia imperial .


El estilo Jugendstil (estilo joven), como se llamó en los países germánicos al Art Noveau, debe su nombre a la revista muniquesa Die Jugend, que difundió y popularizó este estilo que buscaba dar expresividad plástica a los objetos cotidianos.



El arquitecto e ingeniero civil M. Eisenstein fue uno de los más prolíficos exponentes del Art Noveau rigués.
Detalles de edificios en la calle Albert, 1904

A pesar de la influencia de Múnich, la mayoría de los edificios en Riga fueron diseñados y construidos por arquitectos locales graduados en el Instituto Politécnico de Riga, aunque también participaron algunos arquitectos alemanes, austriacos y finlandeses.

El primer edificio Art Noveau en Riga fue diseñado por el arquitecto A.Aschenkampff en 1899 y se encuentra en la calle Audeju

Edificio en la calle Miera, arquitectos A. Schmaeling, V. Unverhau, E. Hartmann. (1912).

CORRIENTES
Existen tres corrientes marcadas dentro del estilo Art Noveau en Riga:

  • Ecléctico Decorativo: es la corriente más temprana y transicional, es decir se trata básicamente de edificios historicistas cargados de ornamentación Art Noveau, con temas alusivos a la naturaleza, plantas estilizadas, figuras geométricas y expresivas máscaras.


La figura femenina como símbolo de belleza es preponderante y se halla presente en muchas de las fachadas en este estilo.


Los interiores de los edificios también fueron decorados suntuosamente, incluyendo temas de la naturaleza.


  • Racionalista o Perpendicular: Esta corriente apareció a partir de 1906, tomando el lugar de los motivos románticos. La imagen artística del edificio se caracterizó por el énfasis de la composición vertical de la fachada, incluyendo vanos, relieves y elementos que se proyectan fuera del volumen de la fachada y que vinculan varios pisos. Esta sería una de las sería una de las principales características de la escuela letona de modernismo.


  • Romanticismo Nacionalista: luego de la revolución de 1905 y hasta 1911 se incluyeron elementos típicos de la arquitectura letona, como techos inclinados, volúmenes masivos, monumentalidad, uso de la madera y la inclusión de ornamentos etnográficos propios del folklore local.
Edificio en la calle Alberta por E. Laube (1908)

Lamentablemente, en 1914 este maravilloso espíritu creador se vio bruscamente interrumpido por la invasión alemana durante la Primera Guerra Mundial. Destruida por los incendios prusianos, Riga empezaría a reconstruirse en 1918, pero los valores nacionalistas cultivados desde su Art Noveau habrían de ejercer gran influencia para que además se convirtiera, por primera vez, en la capital de un nuevo país: Letonia.



VER TAMBIÉN

- ART NOVEAU (MODERNISMO)

Era principios de otoño, pero ya hacía un frío de los demonios. Por tanto, nada como una bebida caliente para aventurarse en pos de arquitectura. Estaba buscando un cafecito cuando de pronto encontré...

...¡liberaron el consumo!

20 junio, 2011

TEL AVIV, LA CAPITAL MUNDIAL DE LA BAUHAUS

Foto cortesía de Danielzolli.

Si bien la Bauhaus fue creada y funcionó en Alemania hasta ser cerrada por los nazis, paradógicamente, la más grande concentración de edificios de este movimiento en el mundo se halla en Tel Aviv, Israel. La simplicidad y funcionalidad de este estilo, que unía arte y tecnología, fueron complementos de los ideales socialistas del movimiento Sionista que apuntalaron la fundación de esta ciudad.

Foto cortesía de Ben Piven

En 2003 UNESCO incluyó a Tel Aviv en la lista de Patrimonio Mundial por “ser una síntesis de la arquitectura varias corrientes del Movimiento Moderno y un notable ejemplo de planificación urbana de principios de siglo XX, adaptándose a los requerimientos de un contexto geográfico y cultural particular”. En este post mencionaremos las características más resaltantes de la llamada “Ciudad Blanca”.


EL TRAZADO URBANO DE TEL AVIV.
Sólo dunas de arena cubrían las afueras de Jaffa, una ciudad de cara al Mediterráneo en la antigua Palestina, en aquel entonces bajo el control de los británicos. En 1909 un grupo de ciudadanos judíos compraron estos terrenos a los palestinos árabes y empezaron a ocuparlos sin un planeamiento en particular.

Foto cortesía de isotype75

Sin embargo, en 1924, y bajo el mandato del primer alcalde Mier Dizengoff, se encomendó al arquitecto británico Patrick Geddes el desarrollo de un plan urbano debería ubicarse hacia el norte del asentamiento original.

En la Plaza Dizengoff y en bulevares como Sderot Hen e Ibd Gabirol, encontramos interesantes muestras del diseño urbano de la ciudad jardín como de la Bauhaus telaviviense.
Ver ubicación en Google Maps


El trazado urbano de una nueva ciudad, a la que llamarían Tel Aviv (la Colina de Primavera), bajo el concepto de “ciudad-jardín”, es decir, ubicar los edificios rodeados de jardín, ocupando un tercio del área del lote.


Según UNESCO, Geddes “desarrolló nociones innovativas como ‘conurbación’ y ‘ambiente’, y fue pionero en su visión de la naturaleza de la ciudad como un organismo de constante cambio en tiempo y espacio, como un paisaje homogéneo urbano y rural en evolución”.
El clima caluroso permitió el desarrollo de pequeños parques entre los edificios, favoreciendo también la cultura del café nocturno y el desarrollo de una bohemia local.


Balcones circulares en la calle ha'Yarkon, en Tel Aviv 1930.

ARQUITECTURA BAUHAUS

En 1932 los nazis tomaron el poder en Alemania y muchos estudiantes judíos de la Bauhaus, que fue cerrada al año siguiente, optaron por buscar refugio en Palestina. Fueron ellos los que aplicaron los principios aprendidos en esta escuela para diseñar los edificios de la nueva ciudad judía de Tel Aviv. Era una oportunidad única para ponerlos en práctica, ya que se trataba de un área vacía, sin referentes históricos alrededor.


Cerca de 4,000 edificios en este estilo fueron construidos en toda la ciudad, siguiendo los principios básicos de funcionalidad, economía en el uso de materiales y de espacio, simplicidad, líneas puras, balcones curvos, paredes blancas y escasa decoración.


Foto cortesía de paralecitam

Las fachadas estaban compuestas por una clara geometría: composición asimétrica, predominancia de líneas horizontales y con elementos verticales como contrapunto (como escaleras que sobresalen ligeramente al nivel del techo). Algunos elementos, como volúmenes curvos o ventanas circulares hacían referencia a los barcos en los que fueron traídos muchos inmigrantes judíos.


No obstante, la arquitectura tuvo que ser adaptada a las condicionantes ambientales del lugar, especialmente el clima caluroso del desierto, muy diferente al frío alemán. Por ejemplo, el muro cortina o las grandes superficies vidriadas, comunes en la Bauhaus en Dessau, fueron reemplazadas por pequeñas ventanas que limitaban el ingreso de calor. Series de balcones alargados, dispuestos uno encima de otro, permitían captar la brisa marina hacia el este.

Vistas desde balcones. Fotos cortesía de A30yoyo

El uso de pilotes permitió el flujo de aire para ventilar departamentos inferiores, a la vez que generaba áreas de recreación para niños. Muchas de las terrazas fueron también usadas como áreas de reunión y algunas incluso como jardines donde se cultivaban hortalizas.

Debo reconocer, sin embargo, que nos sorprendió ver muchos de estos edificios en abandono o deterioro, aunque sé que unos 1500 se han ya restaurado o se están haciendo esfuerzos para su restauración. No obstante, se ha mantenido en general el perfil urbano, la proporción entre lleno y vacío, la morfología urbana y los espacios verdes.

La austeridad que caracterizó el diseño de la Bauhaus , iniciado en los 30s tuvo importantes influencias en la arquitectura israelí hasta mediados de los 60s, debido a la escasez propia de la guerra mundial, así como la guerra de independencia y los posteriores conflictos de Israel con sus vecinos. Por eso es que muchos de los edificios en el paisaje urbano tienen el aspecto de cajas.


Many thanks to architect Gilad Ronnen and Tamara for showing us around Tel Aviv. Toda raba!