07 febrero, 2013

MUSEO DE ARTE, OSAKA. CÉSAR PELLI

 

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* En colaboración con la Srta. Oriana Nakano, Asistente de Curador en el  National Museum of Art Osaka, NMAO


El Museo Nacional de Arte (2004), diseñado en Osaka por César Pelli, es tan diferente a las Torres Petronas en Kuala Lumpur, que cuesta creer a primera vista que se trata del trabajo del mismo arquitecto. Mientras las Petronas se yerguen altivas hacia el cielo malasio llevándose a su paso récords mundiales, el museo en Osaka escoge esconderse tres niveles bajo el subsuelo. Mientras el conjunto en Malasia se desarrolló basado en una meticulosa y estricta geometría que se expresa claramente en la forma y la silueta de las torres, el museo en Japón presenta una fachada explosiva, amorfa y completamente libre de restricciones geométricas. Es posible sin embargo reconocer en ambos ejemplos una intención de crear un lugar significativo, en establecer un hito en la memoria colectiva del sitio. Queda demostrada la versatilidad del arquitecto tucumano al enfrentar problemas con soluciones tan diferentes.

Panorama del conjunto con el Museo de Arte en primer plano y el Museo de Ciencias al fondo.
Foto cortesía de AIA
ANTECEDENTES.

En 1970 se desarrolló en las afueras de Osaka la Exposición Universal Expo'70. Entre los equipamientos que se implementaron se incluyó el Museo de Bellas Artes de la Expo. En 1977 aquel edificio fue transformado en el Museo Nacional de Arte en Osaka, dedicado básicamente a colecciones de arte contemporáneo.

"Torre del sol", monumento por Taro Okamoto, en el parque de la Expo, Osaka.
Foto cortesía de girlsmell.

En el año 2004 se decidió trasladar el museo al extremo Este de la ciudad, cerca a la costa, en un estrecho terreno en la isla Nakano (es en realidad un islote), entre los ríos Tosabori y Dojima, un distrito reconocido por su vocación hacia las artes.

DESARROLLO

Por limitaciones de la zona se decidió que el proyecto, con sus 13500 m2, debería desarrollarse en el subsuelo, en dos galerías subterráneas para instalaciones permanentes y temporales. Debido a la freaticidad del terreno, ubicado en una zona con muchas corrientes subterráneas, y dado que el edificio estaría bajo el nivel de los ríos, las paredes tuvieron que construirse en una triple capa compuesta de concreto, impermebilizante y la pared interior del museo, llegando a los 3 m de espesor. Esta coraza ofrece protección adicional al edificio contra humedad y terremotos, y le ha hecho ganar el apelativo de "submarino".

El museo ubicado en la isla Nakano. Imagen Google Earth
Vista aérea del Museo de Arte de Osaka, junto al edificio elíptico del Museo de Ciencias de Osaka. Foto Cortesía de Pelli Clarke Pelli.

La fachada, sin embargo, se alza como una estructura hecha en tubos de acero inoxidable recubierto de titanio que emerge a nivel del suelo para desenvolverse en un espasmo escultórico que sobrepasa los 50 m. de altura, extendiéndose como las alas de un ave mística.

Detalle de la fachada. Foto C. Zeballos
Fachada. Foto cortesía de Oriana Nakano.

"La estructura de acero permite balancearse, hasta cierto punto, en todas direcciones" dice Pelli. "Dada su altura y ubicación, el diseño antisísmico y contra vientos propuso retos de ingeniería únicos. De igual modo, muchos los tubos presentan un juego con el vidrio a través de fuelles herméticos que permiten al tubo un juego de 10 a 15 cm en cualquier dirección sin quebrar los vidrios u ocasionar filtraciones de agua".


Photo courtesy of Oriana Nakano.

Detalles de la fachada. Foto C. Zeballos

Actualización: gracias a una pregunta de Cristina acerca del significado de esta escultura, volví a visitar el museo para informarme al respecto. Esta "selva" de tubos metálicos es una alegoría de un bosque de bambú, como los que seguramente había originalmente en la isla de Nakanoshima. Por ese motivo hay un pequeño grupo de bambús en una fuente frente al museo.


Hay quienes han criticado esta drástica ruptura con el entorno, pero personalmente me causó una grata impresión esta síntesis entre arquitectura y escultura y el mensaje explícito de libertad y contemporaneidad que expresa la fachada. Sin embargo, a pesar de que la estructura de metal y vidrio se curva y se retuerce para dar lugar a la entrada al edificio, no llega a ofrecer la sensación de dramatismo que conllevan, por ejemplo, las obras de Frank Gehry. Yo diría que a pesar de su aparente caos, es posible percibir la mano ordenada de Pelli.

Interior del lobby. Foto cortesía de AIA

Entrada y recibidor. Fotos cortesía de Oriana Nakano


Tal vez tan interesante como su ímpetu exterior, sea la sensación espacial interior de este lobby transparente, un espacio monumental bañado de una luz tibia y acogedora que se deposita, en un siempre cambiante juego de luz y sombra, en las paredes del museo, recubiertas de colores terrosos.

Secciones del museo. Cortesía de Pelli Clark Pelli

Primera planta, cortesía del National Museum of Art, Osaka.

Plagada de detalles simpáticos, como por ejemplo la serie de columnas que nacen cual ramillete de un solo punto para sotener el techo, la función principal de este moderno invernadero es de proveer abundante luz natural a las galerías subterráneas.

Detalles del interior, las columnas ramificadas que sostienen el techo. Fotos C. Zeballos

Fotos cortesía de Oriana Nakano

Desde el lobby acristalado se desciende por escaleras mecánicas a las galerías dispuestas en forma de L.
El primer nivel aloja la recepción, el auditorio, restaurant, oficinas y la infaltable tienda de souvernirs (razón por la cual en los museos en Japón no es posible tomar fotografías al interior de los mismos).



Primera sótano, cortesía del National Museum of Art, Osaka.

Este nivel balconea hacia el segundo, conformando una doble altura desde donde se puede contemplar un impresionante cuadro de Miró (Innocent Laughter, 1969, 640 piezas de mosaico en cerámica, 500x1200 cm, en 1977 fue recibido como obsequio de la Asociación Conmemorativa de la Exposición Mundial Osaka’70).
Detalles del salón a doble altura, que alberga un cuadro de Miró y la escultura colgante de Alexander Calder. Foto C. Zeballos

Otros trabajos notables en el primer nivel son: Study for “Shadow”, Two men de  Jiro Takamatsu, Two men (1977), lápiz, lápices de colores sobre papel, que se encuentran cerca a la entrada en la tienda del museo; la Large Standing Figure: Knife Edge de Henry Moore (1961-1976), una estatua de bronce que en 1977 fue obsequiada por la Agencia de Asuntos Culturales y está colocada cerca a la boletería y London, por Alexander Calder (1962), una escultura metálica colgante hecha en aluminio y acero pintada de rojo.

Tanto el segundo sótano (B2) como el tercero (B3) presentan exhibiciones temporales -cerca de ocho cada año, en tanto las exhibiciones de la colección permanente del museo (cerca de 6500 trabajos) se presentan en el segundo sótano B2 (Colección 1: arte desde 1960s (2010), Colección 2: adquisiciones recientes (2010), Colección 3: Arte Japonés 1950-2010 (2010), Colección 4: un siglo de arte contemporáneo  (2011), Exhibición de Colección: Artistas Japoneses en EEUU  (2011), Colecciones de Nakanoshima (2011), el 35 Aniversario del NMAO, etc.

Segundo y tercer sótano, cortesía del National Museum of Art, Osaka.

Detalle del perfil de la escalera interior. Foto C. Zeballos

Las siguientes imágenes ilustran la exhibición "Eternity of Eternal Eternity", mostrando algunos de los trabajos de la  famosa  artista japonesa  Yayoi Kusama. Las fotos son una cortesía de la Srta. Oriana Nakano.


 "Eternity of Eternal Eternity" by Yayoi Kusama

Puede verse más sobre el trabajo de Yayoi Kusama en nuestro post sober el The Watari Museum, por Mario Botta y en este post dedicado a ella

Con un diseño exterior inspirado en la fuerza viva del bambú y el desarrollo del arte contemporáneo, se espera que este nuevo equipamiento sirva como espacio de interacción entre el público y el arte. El Museo de Arte se encuentra conexo al Museo de ciencias, un edificio elíptico que comparte un espacio plaza. En las proximidades se encuentra un edificio llamado Nakanoshima Mitsui Building, también diseñado por Cesar Pelli & Associates.

VER TAMBIÉN:
- MUSEOS.


Quisiera agradecer a la Srta. Oriana Nakano, Asistente de Curador en el National Museum Osaka, por su amable colaboración para este post, particularmente por las fotos de la exhibición de Yayoi Kusama exhibition, dado que es normalmente difícil fotografiar instalaciones dentro de los museos en Japón.
 

20 diciembre, 2012

TULUM, Y LO QUE REALMENTE PASARÁ EL 21-12-12

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De acuerdo a los cálculos astronómicos mayas, algo extraordinario ocurrirá este 21-12-12. Sin embargo, no tendrá nada que ver con la disparatada historia del apocalíptico fin del mundo, sino con alineamiento de diversos monumentos arquitectónicos en las ciudades mayas con la posición del sol en ese día. Uno de esos casos, menos conocido que Chichen Itzá es Tulum, una ciudad del periodo Postclásico Tardío (1200-1521 d.C.) que se apuesta, dominante, sobre un impresionante mar Caribe de aguas turquesas y playas de arenas blancas.


 

Al amanecer del solsticio de invierno, el sol aparecerá por una pequeña ventana del edificio llamado el Castillo, evidenciando la conexión de la ciudad no solo con su paisaje marino circundante sino con su entorno cosmológico.


Similares alineamientos se dan también durante los equinoccios, cuando los rayos solares atravesaban un vano y se proyectaban sobre un edificio específico. Semejante cálculo astronómico permitía a los gobernantes mayas controlar a la población, que seguramente contemplaba pasmada cómo el dios sol era confinado y atrapado en un vano según las "órdenes" de sus autoridades. 

Por esta razón esta ciudad era conocida por los mayas originalmente como Zama, que significa "Amanecer" y evidencia el impacto que este fenómeno tenía en la memoria colectiva local (el uso de cálculos astronómicos en la arquitectura no es exclusividad de los mayas, aunque estos tuvieron un sistema calendárico muy avanzado. En este blog hemos comentado similares recursos en los monumentos neolíticos de Stonehenge en Inglaterra y Newgrange en Irlanda, así como también los templos del sol en Ollantaytambo y Machu Picchu en Perú).


Sin embargo, el nombre actual deviene más bien de una cualidad urbanística: Tulum significa muro o cerco y se refiere a la muralla rectangular de 380 x 170 metros que protege la ciudad por tres lados (los cortos al norte y al sur y el largo al oeste).




El lado este estaba protegido naturalmente por el despeñadero que da hacia el mar, y que le da a la ciudad una privilegiada visibilidad del paisaje marino. Los accesos en la muralla se vinculan en un patrón urbanístico único, basado en la existencia de avenidas pavimentadas que conectaban estos ingresos con el templo principal.


El Castillo, vistas frontales (desde el oeste)


El Castillo, vistas posteriores (desde el este)

Sobre la arquitectura de sus edificios, escribe el historiador Gustavo de J. Gutiérrez León:

" El uso de amplios techos abovedados con forma de cuello de botella, propios de la cultura Maya, conviven con techos planos construidos con troncos soportados en los muros. Los espacios internos son rectangulares y a veces ampliados por el uso de columnas centrales en las que se apoyaba una trabe de madera –Palacio y Casa de las Columnas–. Ocasionalmente los edificios cuentan con un pórtico de columnas, que en El Castillo tomaron forma de serpientes, como ocurrió en el análogo edificio de Chichén Itzá. Internamente las estructuras llegan a tener dos o más habitaciones –en la más profunda un pequeño santuario: Templo de los Frescos, Casa de las Columnas–, aspecto que comparte con Palenque. Igualmente es común el uso de adoratorios: estructuras pequeñas e independientes que no sobrepasan el metro de altura. 
En general, los edificios son bajos con fachadas divididas por molduras, resaltando así su horizontalidad. Usualmente los frisos tienen tableros en los que se representa un personaje boca abajo –Templos del Dios Descendente y de los Frescos–. Las paredes de los templos están intencionalmente inclinadas hacia afuera, dando un efecto peculiar. Para contrarrestar la carga, los vanos de las puertas son estrechos en su parte superior. Los dinteles están remetidos con respecto a la fachada más allá del borde de los accesos. 


Templo de los Frescos
 Pero hay también rasgos arquitectónicos únicos del lugar. Mascarones modelados en estuco en las esquinas de algunas edificaciones, como en el Templo de los Frescos; ahí el personaje es identificado como Itzamná, la deidad Maya más importante en el Postclásico. Otra característica propia de la cultura Maya en general, ligada a la arquitectura, aparece en Tulum: la pintura mural. Como en otros sitios del Postclásico, los personajes son deidades y ya no seres humanos –Templos de los Frescos y del Dios Descendente–."
 

En el 2006 Arquine llevó a cabo un concurso académico para un museo de sitio (nunca construido, por cierto) cuyos ganadores fueron el equipo 5NOVE/Alessandro Consol. La propuesta era totalmente subterránea para no interferir con los monumentos del entorno, pero se conectaba al exterior mediante unos pozos de luz en forma de pirámides truncadas.



Por su emplazamiento, Tulum debió tener un importante rol en el comercio regional. Si bien la escala de los edificios no es tan monumental como otras ciudades mayas, ni tampoco es muy especial el acabado de las contrucciones, pero nos impresionó enormemente por su espectacular ubicación en el paisaje y por el profundo conocimiento astronómico puesto al servicio de la arquitectura.


VER TAMBIÉN
- ARQUITECTURA ANTIGUA Y ASTRONOMÍA 



27 noviembre, 2012

CHICHEN ITZA


Desde hace muchos años había querido visitar Chichen Itzá, la espectacular ciudad maya ubicada en la foresta de la península de Yucatán al este de México, mucho antes de que sea nombrada una de las 7 maravillas o de que se pusiera de moda en los tabloides gracias a una interpretación apocalíptica de las “profecías” mayas.



Allí, debemos usar la imaginación para idear una impresionante ciudadela, llena de coloridos monumentos cuyas moles de tonos ocre, turquesa, verde, naranja, blanco y negro se erguían hacia el cielo. Al igual que sus ancestros de Teotihuacán, los mayas de Chichen Itza alternaban la riqueza arquitectónica y cromática con la escultórica, que se evidencia en el detalle de una profusa escultura en relieve en la que representaban serpientes y otras criaturas divinas.



 Las ciudades gozaban de una sofisticada planificación urbana y arquitectónica, con complejos sistemas de acueductos, canales y alcantarillado.


La ciudad de Chichen Itza era enorme y cubría una superficie de 24 kilómetros cuadrados con cerca de 400 edificios de piedra distribuídos en 46 grupos que fueron construyéndose a través de los siglos. Si bien no es necesario usar la imaginación para conocer los rasgos de sus habitantes, pues sus descendientes pupulan en todo el complejo cmo vendedores de artesanía, sí lo es para imaginar su número: más de 100,000 habitantes (sólo 10 ciudades en el mundo tenían esa población hace 1000 años).

 

Sobre el paisaje urbano, le pregunté al guía qué tan verídico había sido el film Apocalypto de Mel Gibson y me respondió: “Es extemporáneo, los mayas estaban en declive cuando llegaron los españoles ni salían a capturar prisioneros. Fuera de eso la representación es bastante realista.


Sin embargo, el área que vemos y que corresponde a la zona ritual era separada por un muro y podía ser visitada generalmente sólo autoridades prominentes. De noche, esta área debió haber presenciado un espectáculo maravilloso, al ser iluminadas las pirámides  por cientos de antorchas, como lo atestiguan los restos de aceite encontrados en las pirámides.

Las pirámides eran hechas de piedra caliza y unidas con un cemento hecho en base a cal quemada, triturada y mezclada con agua y eran frecuentemente construidas sobre estructuras precedentes. Excavaciones confirman que la pirámide de Kukulcán se yergue envolviendo tres estructuras antiguas, lo cual le permitió alcanzar una altura de 24 metros hasta la plataforma superior. A ellos se añaden los 6 metros del templo ubicado en su cénit, alcanzando un total de 30 m de altura.




Cada uno de los lados de la base tiene 55 m, lo que la hace más pequeña que la pirámide del Sol en Teotihuacan.


Pero además de su monumentalidad y elaborada calidad artística, Chichen Itza es un ejemplo de virtuosismo astronómico. Un detalle de la pirámide Kukulcán, también llamada el Castillo son las dos serpientes que flanquean la escalinata central.


Pues bien el 23 de diciembre, durante el solsticio de invierno (sí, el día en que "se acaba el mundo") las graderías de la pirámide producen  una sobra en forma de serpiente y que, partiendo en la cabeza conforma el cuerpo del reptil mágico, uniendo de esta forma cielo y tierra. Los detallados calendarios mayas les permitían además conocer los ciclos de los astros y los eclipses, y usaban esa información para regir, controlar e impresionar a la población.




Otro aspecto impresionante en este espacio es la acústica. La reberveración sonora era perfectamente estudiada, y permitía escuchar claramente a una persona hablando en la cima de la pirámide. El siguiente vídeo demuestra el impresionante efecto obtenido al ampliarse un solo aplauso de 10 a 12 veces. ¿Imagina Ud. el grito de una multitud?

El efecto acústico no sólo se daba en la pirámide, sino también en la estructura para el juego de pelota.



Este era un espacio solemne, donde se disputaba un juego de balompié (aunque también se podía jugar con hombros, codos y rodillas), haciendo rebotar una pelota de goma entre dos equipos de 7 jugadores.



El juego terminaba cuando la pelota pasaba por alguno de los dos anillos de piedra especialmente labrados en cada uno de los lados de este espacio.



El juego era un ritual sagrado, y el equipo perdedor era sacrificado, tal como lo evidencian los relieves que se encuentran a un lado de la estructura


Además de los edificios, el complejo contiene un gran pozo de agua o cenote, vital para el abastecimiento de la población y al que, paradójicamente se ofrecían sacrificios humanos en época de sequía. A ellos la ciudad debe su nombre: Chi cheén Itz a significa "boca del pozo de los brujos de agua".

Esto trae a colación la enorme huella ambiental que esta ciudad debió haber tenido, no solo por la deforestación que supuso el área que cubría, sino por la gran cantidad de árboles y agua que se requirieron en el proceso de construcción. Esta devastación forestal fue una de las causas del declive de la civilización maya. En efecto, la ciudad fue abandonada en el siglo XIII, tres siglos antes de la llegada de los españoles, debido al colapso ambiental y a la brutalidad y crueldad de la clase dirigente, que para entonces estaba conformada por una coalición entre mayas y toltecas. Esta última cultura subyugó a los mayas y ejercitó su poder a través de sacrificios humanos para adorar al sol, el cual según ellos se alimentaba de los corazones de los ofrendados. Por este motivo mucha gente escapó hacia la selva, acelerando el proceso de colapso.
Para cuando los europeos llegaron a esta ciudad, la selva la había reclamado para sí.



VER TAMBIÉN
- PIRÁMIDES AMERICANAS PREHISPÁNICAS