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29 marzo, 2010

LA GRAN MEZQUITA DE DAMASCO


La Gran Mezquita de Damasco, también conocida como la Mezquita de los Omeyas o Mezquita Ummayad, es el templo más sagrado del mundo musulmán, luego de la Meca y Medina, por lo que, a menos que le haga caso a mi amigo Ahmed y me convierta al islamismo, va a ser el lugar musulmán más importante que me toque visitar. Esta es una de las pocas mezquitas que permiten el acceso a no musulmanes, por lo que no fui el único "infiel" que lo hizo: en el 2001 Juan Pablo II se convirtió en el primer papa en visitar una mezquita. La razón, es que se dice que este templo guarda la cabeza de Juan el Bautista, profeta venerado por cristianos y musulmanes.

Pero la relevancia religiosa de la mezquita va de la mano con su importancia arquitectónica y cultural. Es la obra monumental más antigua del islamismo y su concepción arquitectónica, muy diferente de los templos cristianos de ese entonces, constituyó un hito en términos de distribución y composición arquitectónica y tuvo una enorme influencia en mezquitas subsiguientes, como Córdoba, Kairuán, etc.).


Fue considerada una de las maravillas de su época y ha sido declarada, por supuesto, Patrimonio de la Humanidad por UNESCO, al igual que el área histórica de la ciudad de Damasco.



DAMASCO, LA CIUDAD MÁS ANTIGUA DEL MUNDO

Fundada en el tercer milenio antes de Cristo, Damasco es la ciudad continuamente habitada más antigua del mundo, con vestigios que datan de la Edad de Cobre,entre 10,000 y 8,000 años a.C. A lo largo de su prolongada historia Damasco ha sido influenciada o conquistada por egipcios, arameos, asirios, griegos, romanos (fue también uno de los primeros sitios de difusión del cristianismo), bizantinos, árabes, mongoles, mamelucos y otomanos. Sus laberínticas calles, sazonadas con fragancias de especias y salpicadas de cientos de monumentos, son un crisol de historia, un muestrario de estilos arquitectónicos y artísticos, un festín para los sentidos. Diversas denominaciones de credos católicos, ortodoxos y musulmanes encuentran cobijo en numerosos e impresionantes templos. Pero sin duda el monumento damasceno más espectacular es la Gran Mezquita.


ANTECEDENTES DEL TEMPLO

Al igual que otras mezquitas que se asentaron sobre antiguos santuarios, la de Damasco se desarrolló en un terreno donde antes se había situado un templo arameo dedicado a Hadad, construido cerca a 1000 a.C., del cual se encontró un monolito de basalto.
Posteriormente a en la época de romana se dedicó un templo a Júpiter en el siglo I d.C., el cual descansaba sobre una base rectangular (témenos) y que medía 385 x 305 m, con torres ubicadas en las esquinas.

Muro del antiguo templo romano usado por la mezquita. Foto cortesía de LIFE
Luego, en el siglo IV se edificó una basílica cristiana dedicada a San Juan Bautista de estilo bizantino. Tras la conquista de Damasco por el Islam en el 638 y la consagración de la capital como capital del islamismo en el 660, y al igual que la Gran Mezquita de Córdoba, en un principio musulmanes y cristianos compartían el mismo edificio de oración hasta el califa al-Walid ordenó la demolición de la iglesia para la construcción de una nueva mezquita, no sin antes compensar a los cristianos (todas las fuentes consultadas resaltan esta versión, excepto Golvyn (1971) que basado en textos antiguos propone que la Iglesia de San Juan Bautista se hallaba en otro lugar).

CONCEPTO

El impacto urbano de la mezquita sobre el tejido orgánico y desordenado de la trama de Damasco es enorme. El conjunto es de forma rectangular de 157 x 100 m orienta su cara más larga a la Meca (a esta orientación se le llama qibla), que en este caso se halla hacia el sur.


Hacia el oeste, donde se ubica la entrada principal, hay una plazuela que es más bien un retiro de la edificación circundante, ya que en sí no tiene ningún tratamiento urbano. Sin embargo no lo necesita, ya que el patio interior hace las veces de plaza.

Ingreso a la mezquita. Foto cortesía de Hans Mast.

En el exterior se ubican tres minaretes y que servían para llamar a oración: el Minarete de la Novia, de base cuadrada y que constituye el minarete más antiguo en la historia del islamismo (s. VIII-XII); el Minarete de Jesús, llamado así pues se piensa que allí regresará Jesús el día del Juicio Final (s. XIII) y el Minarete de Quait Bey, de forma poligonal (s. XV).



El conjunto se basa en la casa del profeta Mahoma en Medina: un gran patio y una zona cubierta.



El Patio

El gran patio funciona como una plaza (122.5 x 50 m), definida por una arquería doble que lo circunda en tres de sus lados. Los arcos superiores son dobles y mucho más pequeños que los inferiores.

Panoramas del patio de la mezquita. Foto cortesía de Hans Mast.


Las paredes que rodean patio se hallan decoradas con mosaicos, a los que nos referiremos posteriormente. En el centro del patio de piso de mármol se ubican tres pequeños pabellones:
  • El Pabellón del Tesoro, de forma poligonal, decorado con bellos mosaicos y y sostenido sobre columnas corintias. Fue construido al este del patio por el Califa Al-Mahdi en 778, y que acogía el tesoro del estado musulmán.

  • El Pabellón de las Fuentes, usadas para abluciones, localizado al centro del espacio. Cubierto con un techo de madera que se apoya sobre arcos.


  • El Pabellón de los Relojes, cubierto con una cúpula, ubicado al oeste del patio.

Para ser un edificio religioso, me llamó gratamente la atención ver a varios niños jugando y corriendo por este espacio, por lo que es obvio que la solemnidad de los rezos va de la mano con muchos aspectos de la vida cotidiana.

El interior

Es un espacio predominantemente ancho (136 x 38 m), contrariamente a los templos cristianos de entonces que se orientaban longitudinalmente hacia un punto focal -el altar- (el lector puede revisar, a manera de comparación, la capilla bizantina del monasterio de San Sergio en Maalula, a unos 50 km de Damasco).

La sala se divide en tres naves paralelas de sur a norte, cuyo techo de madera descansa sobre unas arquerías dobles.



Panorama de la nave mezquita. Foto cortesía de Hans Mast.

Al igual que en el patio exterior los arcos superiores son más pequeños que los inferiores. Éstos últimos tienen columnas corintias, probablemente provenientes del antiguo templo romano. Existen 20 columnas a cada lado de la nave.


Hacia el lado sur se halla el mihrab, un espacio sagrado orientado hacia la Meca, frente al cual se emplaza la llamada Cúpula del Águila, de forma circular que descansa sobre un octógono ubicado exactamente en el centro del espacio.




En el centro del espacio se ubica un pequeño pabellón de cristales verdosos, el cual contiene una urna donde se dice se hallan los restos de San Juan el Bautista.


Dos aspectos llamativos respecto a su uso: primero la segregación por género, es decir los hombres y las mujeres entran a zonas diferentes. Lo segundo, aunque también ya lo había visto en India, es que además de rezar los fieles van a conversar, descansar o hasta dormir dentro de ella, escapando del calor del verano.

CONSTRUCCIÓN

La construcción de la mezquita se ejecutó entre 706 y 715, con el concurso de miles de artesanos de origen copto, persa, indio y bizantino. Para la construcción se reutilizaron algunos materiales del viejo templo romano. Algunos de los materiales usados para el revestimiento fueron el mármol y el mosaico mezclado con cristales de color y láminas de plata y oro.


Los coloridos mosaicos que recubren las paredes del patio representan imágenes vegetales, una concepción del paraíso (como se recuerda el Islam prohíbe las representaciones animales o humanas, por lo que se representan patrones geométricos y temas vegetales). La mezquita tuvo el mayor mosaico de oro del mundo, que cubría unos 4000 m², pero que lamentablemente fueron dañados tras el incendio de 1893.


LEGADO

La concepción de la Mezquita de los Omeyas en Damasco tuvo mucha influencia en las posteriores mezquitas del mundo islámico. Muchos de los elementos usados por primera vez aquí se hicieron típicos de la arquitectura musulmana como los minaretes, el mascura (un lugar especial para los califas o imanes durante las oraciones públicas) y el arco de herradura (a pesar de que algunos autores refieren el origen de los arcos de herradura utilizados en la Gran Mezquita de Córdoba a influencias visigodas)

Mascura (una especie de púlpito) al lado del mihrab, el punto orientado hacia la Meca.

El siguiente video incluye más vistas de la Gran Mezquita de Damasco



VER TAMBIÉN
- ARQUITECTURA ISLÁMICA

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Cordova

23 diciembre, 2008

RECUERDOS DE LA ALHAMBRA

Panorámica de la Alhambra, cortesía de Cuellar
“Llora como una mujer lo que no supiste defender como un hombre”

Su madre a Boabdil, último rey moro de Granada, después de que éste perdiera la Alhambra ante los Reyes Católicos (aunque según comentario de Ars Natura, esto no es más que una leyenda urbana, ya que la madre de Boabdil habría muerto años antes).

El más exquisito ejemplar de arquitectura y arte islámico en la península ibérica se yergue en el cerro de La Sabika, en las proximidades de Granada. La Alhambra es un palacio y fortaleza que destaca por la riquísima decoración de sus recintos, aunque, personalmente, me conmovió también el rico juego de luz y el fino equilibrio entre la escala íntima y sosegada de sus jardines y patiosy el espectacular paisaje de la Sierra Nevada al que se abren sus terrazas y galerías, una magistral inserción en el paisaje andaluz y a la vez la generación de un microcosmos, integrando interior con exteriores, ideal para la meditación y el deleite de los sentidos.


No, la Alhambra no fue elegida entre las 7 maravillas a pesar de nuestros votos, pero nadie duda que esta joya arquitectónica y artística hispano-árabe sea una maravilla mundial. Es, de hecho, Patrimonio de la Humanidad por UNESCO desde 1984.


BREVE HISTORIA

Alhambra, que en árabe se llama Al Hambra, significa “La Roja”, que deviene del nombre Qal’at al hambra, o “Fortaleza Roja”.
Las primeras referencias de la Alhambra datan del siglo IX, cuando se construyó un pequeño castillo en este lugar. Sobre las ruinas de éste, comunidades judías se asentaron en el siglo XI, pero aquel fuerte tampoco tuvo una larga vida.
La Alhambra como la conocemos hoy fue una obra de la dinastía Nazarí. En 1238 Mohamed Ben Nazar (o Mohamed I) entra triunfador a Granada y comienza el primer núcleo del Palacio, pero especialmente la construcción de un sistema de irrigación que permitiría el desarrollo de fuentes y jardines, a la vez que el abastecimiento de la población. La Alhambra tuvo progresivas ampliaciones en 1279 y 1306.

Torre de las Damas

Yusuf I (1333-53) y Mohamed V en (1353-91) culminaron el palacio en estilo granadino.
Durante la reconquista, cuando los cristianos iban recuperando territorios sobre los musulmanes en la península, la Alhambra fue un lugar de refugio para artistas e intelectuales.
En 1492, el mismo año que Colón llegaba a América, los Reyes Católicos Isabel y Fernando conquistan Granada y a partir de entonces se hicieron alteraciones cristianas a el edificio renacentista de Carlos V en el siglo XVI o el palacio en estilo italiano de Felipe V en el siglo XVIII.

Grabado de una puerta en la Alhambra. Fuente Wikipedia

En 1590 la explosión de un polvorín causó grandes daños a muchas de sus estructuras.
Durante la ocupación francesa de España, Napoleón estuvo a punto de volar todo el complejo y de hecho algunas torres fueron destruidas. Posteriormente, en el terremoto de 1828 algunas áreas sufrieron daños.
Importantes trabajos de restauración se vinieron efectuando desde la década de los 50s.


UBICACIÓN Y ORGANIZACIÓN


La ciudadela amurallada de la Alhambra, se extiende unos 700 m a lo largo y 200 m de ancho máximo en la colina Roja o Cerro de la Sabika, frente al río Darro, enfrentando el distrito granadino del Albayzín.



Construcciones de diversos estilos y distintas épocas se organizan detrás de su muralla, siendo los grupos más destacados la Alcazaba, los Palacios Nazaríes y el Palacio de Carlos V. Cruzando un pequeño valle, casi perpendicular a la Alhambra se encuentra el conjunto del Generalife.

El conjunto de recintos y jardines de escala íntima contrasta con la monumentalidad geométrica invasiva del Palacio del Carlos V

LA ALCAZABA

Ubicada en el extremo noroeste, la Alcazaba es la parte más antigua del conjunto ya que data del siglo IX. Mohammed I la reforzó y construyó tres de sus torres: la Torre Quebrada, la Torre del Homenaje y la más emblemática, la Torre de la Vela, de 27 m de alto, que era utilizada como torre vigía y cuya característica imagen sin almenas, con sólo una campana en el medio la ha convertido en icono de la propia Alcazaba.

Alcazaba, mostrando a la derecha la Torre de la Vela

Las fortificaciones conforman un perímetro trapezoidal, que encierra la llamada Plaza de Las Armas, que presenta cimientos de viviendas y otras construcciones definiendo una calle central.

LOS PALACIOS NAZARÍES

El trabajo más exquisito en la Alhambra se encuentra en los Palacios Nazaríes, construidos entre los siglos XII y XV, y que consta de tres áreas: el Mexuar, el Palacio de los Leones y el Palacio de Comares.

El Mexuar

Destinado a la administración de justicia y a otros asuntos de estado, es un área semipública que ha sufrido modificaciones a lo largo de los siglos.
Consta de dos zonas, una más introvertida, organizada al rededor del patio del Mexuar y otra más externa, que es el Patio de Machuca.

Patio de Machuca

La alargada sala del Mexuar se halla dividida en dos mitades de distinta altura, una de las cuales presenta una mezanine de madera. El cielorraso de madera de cedro es sostenido por esbeltas columnas, cuyos capiteles van creciendo en tamaño y su decoración se hace más profusa conforme ganan altura.
Las paredes presentan en su parte inferior un colorido decorado de azulejos, basado en patrones geométricos que se repiten en forma de estrellas, y en la parte superior mantienen el decorado de color dorado original en yeso.


Al fondo de la sala se encuentra un oratorio, que goza de una magnífica vista hacia el Albayzín. La orientación del mismo gira hacia el SE, mirando hacia la Meca.
Contiguo a la sala se encuentra un pequeño patio en cuyo centro se encuentra una chata fuente de mármol. Antiguamente este patio se ubicaba al lado de una mezquita, pero actualmente se halla flanqueado por el llamado Cuarto Dorado, precedida por una galería conformada por 3 arcos de mármol, siendo el arco central mayor que los laterales. La filigrana de la decoración se basa en trazos vegetales y tramas geométricas es impresionante. Hay que recordar que, dada la prohibición islámica de realizar representaciones humanas y divinas, la decoración se basa en temas vegetales, geométricos o escrituras sagradas o poéticas.

DetallesDetalle de la escritura, cortesía de usayd
Detalle cortesía de Dirk Huijisoon

Palacio de Comares.

Contiguo al Patio del Mexuar se halla el Palacio de Comares, que era la residencia del rey. De hecho la fachada desde el patio es tan extraordinariamente decorada que para algunos autores como Olef Grabar es “demasiado elaborada para ser un simple paso, desequilibrada desde el punto de vista de la composición en relación con el pequeño patio que la precede...” En todo caso, es notoria la intención de su creador, Yusuf I, por impresionar a sus visitantes. Descansando sobre un podio de 3 gradas de mármol blanco, la fachada es simétrica y de proporción casi cuadrada. Es notorio cómo la decoración va siendo más profusa cuando mayor altura gana en la fachada.
Tras atravesar una intrincada sucesión de espacios, que hace el recorrido más interesante, una entrada indirecta nos conduce al extraordinario conjunto que se desarrolla alrededor del estanque en el Patio de los Arrayanes (que debe su nombre a los arrayanes plantados a ambos lados del estanque).
La imponencia del la Torre de Comares preside la vista, diluyéndose en una reverberación infinita de reflejos en el agua, un efecto recurrente en la arquitectura islámica, como por ejemplo en el caso del Taj Mahal en Agra.


Precisamente, al pie de la Torre de Comares, se encuentra la Sala de la Barca (cuyo nombre proviene del saludo “baraka” que significa “bendición”), precedida de una galería de fino artesonado de 7 arcos de medio punto, en la que nuevamente el arco central está enfatizado. Alineado con este, un arco apuntado de mocárabes permite el acceso principal al recinto.


Esta larga habitación (24 x 4 m) de mediados del siglo XIV se encuentra coronada por dos torrecillas laterales que flanquean la Torre de Comares, aunque originalmente sólo existía una de ellas.

Inmediatamente a la Sala de la Barca se encuentra el espectacular Salón de los Embajadores, de 18 m de alto y 11 m de lado, cuya fantástica decoración mural sólo es opacada por el impresionante relieve del techo, una representación del universo conformada por más de 8000 piezas de cedro que se van superponiendo hasta cerrar la cúpula de forma cúbica.
Al este de la Torre de Comares se encuentran los Baños, que seguían el modelo de los baños romanos, con su frigidarium (cámara fría), tepidarium (cámara tibia) y caldarium (cámara caliente).
Al otro extremo del estanque, un recinto de forma octogonal, el palacio de Carlos V, se construyó demoliendo parte de la construcción original.

Palacio de los Leones


Construido por Mohamed V, hijo de Yusuf I, el Palacio de los Leones es para muchos el exponente máximo de la arquitectura nazarí. Organizado alrededor del Patio de los Leones (que recibe su nombre merced a la famosa fuente soportada por 12 leones representando las tribus de Israel), un bello claustro de planta cuadrangular, definido por 124 columnas de mármol blanco.


De la fuente salen 4 canales de agua formando una cruz, simbolizando los 4 ríos del paraíso, una referencia que también se repite, por ejemplo, en el Taj Mahal de la India.


Alrededor del patio se encuentran varios ambientes que constituían los aposentos privados del rey. Los principales ambientes alrededor del patio son a Sala de los Mocárabes al oeste (llamada así por los mocárabes o decoraciones en forma de estalactitas que cuelgan del cielorraso), la Sala de los Abencerrajes al sur (donde según la leyenda fueron decapitados dos caballeros Abencerrajes), la Sala de los Reyes al este (llamada así por unas pinturas representando a los monarcas) y la Sala de las Dos Hermanas al norte (llamada así por las dos losas de mármol blanco ubicadas en la entrada).
Tanto la sala de los Abencerrajes como la de las Dos hermanas presentan fantásticos techos mocárabes basados en patrones geométricos que derivan del cuadrado, la primera en una estrella de 16 puntas, la segunda en un octógono. Es realmente conmovedor la forma en que la luz baña y se descompone en la multitud de pliegues y calados, acrecentando su sensación de profundidad.

Techo y detalle de la Sala de los Albencerrajes
Techo de las Dos Hermanas

EL PALACIO DE CARLOS V

Este es un edificio extraño, intruso al complejo musulmán y símbolo del podrío español luego de la reconquista de Granada.
De estilo manierista, debido a la influencia italiana de su autor, Pedro Machuca, se trata de un edificio de planta cuadrada en cuyo centro hay un patio circular, definido por una columnata.


Columnata circular en el patio del Palacio de Carlos V


La fachada renacentista tiene dos niveles, el primer nivel es de estilo toscano con relieve almohadillado, el segundo tiene un estlo más renacentista. Son notables las portadas, trabajadas con elementos clásicos. La portada principal tiene 3 medallones de mármol verde. El edificio es de 1527.


Presionar aquí para ver un video de la Alhambra



EL GENERALIFE

Al otro extremo de la Alhambra, se encuentra el conjunto del Generalife.
Dado lo extenso de este post, prefiero dejar la reseña sobre el Generalife para el próximo post, ya que creo que es interesante su comparación con otro tipo de jardines.
Hasta entonces

VER TAMBIÉN
- ARQUITECTURA ISLAMICA/
ISLAMIC ARCHITECTURE