09 diciembre, 2014

DIÁLOGOS: PAISAJES DEL MUNDO (II)


A partir de este 11 de diciembre en la sede del Colegio de Arquitectos del Perú, situada en la Av. San Felipe 999, Jesús María, Lima, se presentará la exhibición fotográfica personal "DIÁLOGOS / DIALOGUES / ДИАЛОГИ: PAISAJES DEL MUNDO".

MÁS ALLÁ DE LA FRACTURA
1. Templo de Angkor Wat, Camboya
2. La monumental Tesorería en Petra, Jordania, vista desde el ondulante pasaje llamado Siq.


La muestra se compone de una serie de pares fotográficos, representando diversos paisajes, separados en tiempo  y espacio pero unidos por una idea común, ya sea formal o simbólica, sugerida sutilmente por un título.

Por tanto, el espectador es invitado a establecer esta conexión, y de esta manera se convierte en agente del diálogo entre ambos lugares.

ENREDADOS
1) Ruinas del templo de Ta Prohm, Camboya, invadido por la jungla. 2) Detalle del moderno Estadio Olímpico de Pekín, China, que evoca un "Nido de Pájaro"

Esta muestra es una selección de lugares presentados en este blog y fue exhibida anteriormente en el Museo de Arte Contemporáneo de Vladivostok, Rusia, ARTETAGE.



CONFERENCIA “POTENCIANDO LA RESILIENCIA URBANA A TRAVÉS DE INTERFACES. EL CASO DE LA REGENERACIÓN DEL FRENTE MARÍTIMO DE VLADIVOSTOK”

También el día 11 de diciembre en la misma sede estaré presentado la conferencia “Potenciando la resiliencia urbana a través de interfaces. El caso de la regeneración del frente marítimo de Vladivostok”
A fin de fortalecer tanto la resiliencia a potenciales peligros como al desarrollo del espacio público para mejorar social y ambientalmente las condiciones de la ciudad, se propuso una metodología que se enfoca en identificar las interfases urbanas, que son las áreas de mayor intercambio entre los diferentes sistemas y que pueden ser usados como catalizadores para mejorar las áreas circundantes. La exposición mostrará ejemplos de recuperación de frentes ribereños en ciudades rusas, en particular el estudio en la ciudad de Vladivostok.


Agradezco enormemente la gentileza de la  Comisión Nacional de Congresos y Eventos Institucionales del  Colegio de Arquitectos del Perú, tanto en su Sede Nacional como en la Junta Regional Arequipa por la invitación y el apoyo en la realización de estos eventos. Asimismo a la Unión Internacional de Arquitectos UIA, la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos FPAA y a la Regional de Arquitectos del Grupo Andino RAGA por su amable auspicio.

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MUESTRAS FOTOGRÁFICAS PERSONALES

04 diciembre, 2014

HAGIA SOFÍA, ARQUITECTURA Y ARTE



En la anterior entrega me referí algunos aspectos relacionados con la historia y la construcción de Hagia Sofía, el soberbio monumento edificado por el emperador Justiniano. En esta ocasión, me gustaría comentar algunas de sus características formales y espaciales que más me impactaron durante la visita, así como sus principales elementos artísticos.



Es importante remarcar que la estructura que vemos hoy difiere de aquella original construida en tiempos del imperio bizantino, tanto en su forma como en su uso. El cambio más evidente se da en las adiciones y reforzamientos estructurales añadidos y en los cuatro  minaretes que flanquean la antigua basílica, los cuales establecen un campo virtual y un mensaje sutil pero evidente de dominación.

Reconstrucción de la basílica en tiempos del imperio bizantino
 


Los otomanos, tras conquistar Constantinopla, en lugar de destruir Santa Sofía por ser un templo perteneciente a otra religión,  quedaron impresionados por su magneficencia y decidieron preservarla, pero con la adición de los minaretes dejaban en claro su dominio como nuevo poder en la zona.

 “¡Qué tal cúpula, que compite en rango con las nueve esferas del Cielo! En este traba un maestro perfecto ha mostrado la ciencia arquitectónica completa” 
Historiador otomano Tursun Beg, siglo XV.



El espacio interior es en extremo complejo si se lo compara con otras edificaciones de la época: la monumentalidad de su espacio central que se diluye en una la concatenación de  semicúpulas conexas, la diversidad de escalas y grados transparencia y permeabilidad que se generan en las galerías, la dramática secuencia de luz, que va desde el casi celestial anillo de ventanas en torno a la cúpula hasta la semipenumbra de los ambientes y galerías laterales, propicia para la reflexión y el recogimiento.


Si bien en términos generales, es posible percibir hoy la misma estructura que hace 15 siglos atrás, sin embargo, el uso del espacio en la basílica en épocas bizantinas ha sido diferente al de su etapa de mezquita musulmana y a la libertad de tránsito que se vive hoy, en su etapa de museo.

Tal como las iglesias ortodoxas, Santa Sofía tenía un iconostasis, un espacio sacro al que sólo accedían el emperador y la más alta jerarquía eclesial. Las galerías laterales habrían supuesto algún tipo de segregación social en el uso del espacio.



Luego de la conquista otomana, el iconostasis desapareció, por lo que el espacio se centralizó, pero se añadió un nuevo punto focal ubicado hacia la Meca: el mihrab. Además, imagino que el uso del espacio habría sido similar al de la actual Mezquita Azul: segregado, diferenciado por sexos, abierto tanto a la oración como al descanso.



Además de la imponencia de la estructura, sobrecoge la calidad y riqueza de sus acabados. Los capiteles de las columnas, tanto simples como dobles, eran tallados finamente, incluyendo símbolos del emperador.






Los mejores mármoles, traídos de varios rincones de Bizancio, revestían las paredes y sus colores variados constituyen una representación geográfica del vasto imperio.



Los mármoles se alternaban con dorados mosaicos que adornaban las coberturas y algunos muros. Si bien los romanos ya habían usado mosaicos para la decoración (particularmente de pisos), como hemos visto en las termas de Caraccalla, en Roma, es en el imperio bizantino donde el mosaico adquiere mayor esplendor, incluyendo láminas de oro para resaltar el carácter divino de los motivos que representaba.

 Las decoraciones al momento de la construcción debieron haber sido muy simples, básicamente algunos símbolos o cruces, dado que la tendencia iconoclasta de la época buscaba prescindir de representaciones figurativistas.



Con el tiempo empezaron a aparecer mosaicos con representaciones bíblicas, acompañadas de figuras políticas. En realidad, los mosaicos son el primer esfuerzo artistico a gran escala de propaganda para la evangelización cristiana y para la remarcar la consolidación del poder imperial como nexo entre lo religioso y lo mundano.

Uno de los mosaicos muestra la figura de la Virgen flanqueada por los emperadores Constantino y Justiniano, estableciendo un claro mensaje del vínculo entre el poder imperial y el religioso. Constantino presenta un modelo de la ciudad mientras que Justiniano ofrece a la virgen la basílica de Santa Sofía.


El mosaico del Juicio Final muestra a Cristo como figura central y a sus costados se ubican la virgen y Juan el Bautista.


Tras la conquista otomana y dada la prohibición islámica de incluir representaciones figurativas, muchos de los iconos fueron recubiertos con yeso y se les añadió una nueva capa de decoraciones con motivos geométricos y textos del Corán. Por ejemplo, en el centro de la cúpula debió haber una imagen de Cristo Pantocrator, la cual parece mirar a los fieles desde cualquier posición. Hoy, en su lugar aparece una inscripción en árabe que circunda un motivo radial.



La mayoría de las decoraciones en el nivel inferior son islámicas, con figuras geométricas y sin representaciones de animales o humanas. En las galerías circundantes del segundo nivel se han descubierto antiguos mosaicos, que se hicieron evidentes tras una restauración en el siglo XIX.





Los medallones con inscripciones islámicas fueron adiciones añadidas por los hermanos Fossatti, arquitectos italianos que en a mediados del siglo XIX recibieron el encargo de la remodelación del interior de la mezquita. En mi opinión la geometría y material de estos elementos contrasta con la riqueza y severidad de la arquitectura de la iglesia y le dan cierto carácter de improvisación y efimeridad.


Pero no sólo riqueza material era acumulada en esta gran iglesia, sino también sacralidad y simbolismo. Reliquias de dos santos, la cruz, el martillo y los clavos de la crucifixión de Cristo, la mesa de la Última Cena entre otras reliquias poblaban este sacro recinto, pero que lamentablemente  fueron saqueadas principalmente por los cruzados que conquistaron la ciudad y que se llevaron muchas riquezas para pagar sus campañas.

Si bien el recorrido por el monumento impresiona por la calidad y riqueza de su ornato, es difícil imaginar la riqueza de éste en su época de esplendor, cargado de riquezas y de las mejores obras de arte del imperio bizantino.

No obstante, creo que es un privilegio poder ser testigos de un monumento arqutectónico tan magnífico como trascendental, cuya influencia ha sido gravitante en el desarrollo de la arquitectura tanto musumana como cristiana (la Mezquita Azul en Estambul y la Catedral de San Marcos den Venecia son dos ejemplos notables de ésta) y que por muchos siglos ha sobrevivido altiva los terribles embates de la naturaleza y la belicidad humana.

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- ARQUITECTURA BIZANTINA

05 noviembre, 2014

HAGIA SOFÍA, ESTAMBUL. CONSTRUCCIÓN


Hagia Sofía o Santa Sofía, la soberbia basílica que se yergue por más de 1500 años en el centro de Estambul, Turquía, es el mayor ejemplo de arquitectura bizantina y la joya indiscutible de la ciudad. Esta magnífica obra de Justiniano ha sido discutida ampliamente en libros de historia de la arquitectura por sus innegables innovaciones constructivas. Sin embargo, poco se menciona sobre su calidad estilística formal y espacial así como por la riqueza de su ornamentación, aspectos que tuvieron notable influencia en otras obras tanto cristianas como islámicas. A fin de hacer justicia a ambos aspectos, dividiré el presente post en dos partes, la primera dedicada a su historia y proceso constructivo y la segunda a sus características arquitectónicas y artísticas.

EMPLAZAMIENTO

Estambul, la única ciudad que se extiende por dos continentes. Debido a su ubicación estratégica la antigua villa de Bizancio fue elegida por Constantino como la capital de su imperio y la renombró como Constantinopla. Desde aquí floreció el Imperio Romano de Oriente y sobrevivió por más de mil años más que su hermano de occidente, al amparo de la Iglesia Ortodoxa y hablando griego en vez de latín. Sólo en 1453 luego de su caída los otomanos la rebautizaron Estambul, y desde aquí controlaron el vasto imperio que se extendió hasta el África y Medio Oriente.



Hagia Sofía se ubica en el extremo de la península de Estambul donde el Bósforo se encuentra con el Cuerno Dorado, flanqueada por el noreste por el antiguo palacio del Sultán y por el suroeste con la Mezquita Azul.
 
 Emplazamiento del conjunto monumental en la península de Estambul
 Detalle del conjunto de Santa Sofía (izquierda) y la Mezquita Azul (derecha). (La imagen ha sido rotada unos 60° en dirección de las agujas del reloj en relación a la vista precedente)

Su volumen masivo contrasta con la esbeltez de los minaretes que la anuncian como un edificio musulmán, y el espacio público adyacente permite establecer un diálogo visual con la mezquita que se halla al otro extremo del parque.


Si bien esta zona goza de una ubicación estratégica, también se encuentra muy cerca de una de las fallas tectónicas más activas del planeta, por lo que ha sufrido frecuentes terremotos a lo largo de toda su historia.

ANTECEDENTES

La primera iglesia, conocida como Iglesia Magna fue concluida en 360 d.C bajo órdenes de Costancio II, hijo de Constantino, muy cerca a su palacio. Tenía las características de una basílica paleocristiana, un edificio alargado y techo de madera. Fue destruida por el fuego durante las revueltas del año 404.

 
Reconstrucción hipotética de la primera iglesia

Planta hipotética de la primera iglesia

Una segunda iglesia, también de planta basilical, fue culminada en el 415, consagrada por Teodosio II. Construida también con un techo de madera, colapsó durante un incendio en 532, en la llamada revuelta de Nika contra Justiniano. Sólo ha sobrevivido un volumen cilíndrico dedicado al tesoro.

Reconstrucción del propileo de la segunda iglesia
Planta hipotética de la segunda iglesia

CONCEPCIÓN

Tras el incendio el emperador Justiniano quiso construir una nueva basílica de forma única y de proporciones más grandes que cualquier otra iglesia, como símbolo de su poder y para mejorar su prestigio ante la población. Justiniano quiso unir la forma rectangular, típica de las basílicas paleocristianas, con el círculo, arquetipo tipológico del estado y representado por el Panteón en Roma, (cuya cúpula descansa sobre una base cilíndrica). ¿Cómo construir un domo semiesférico sobre una base cuadrada?

Para resolver este problema tan original, Justiniano requirió el concurso de dos académicos: el matemático Artemio de Tralles y el físico Isidoro de Mileto. Ellos no eran arquitectos, sino especialistas en la llamada “ciencia de la mecánica”, pero llevaron a cabo la tarea de calcular y edificar el edificio.

Planearon colocar la cúpula sobre cuatro arcos, cada uno de 31 m de ancho, generando un espacio cuadrado central. En sus esquinas cuatro grandes columnas sustentan la estructura, circundado por pasillos laterales a distintos niveles. El espacio es coronado por una enorme cúpula de medio punto de 31 m de diámetro que se eleva a 56 m de altura.

Vista de la nave desde el suelo, usando una lente "ojo de pez"

Para combinar ambas geometrías, el círculo y el cuadrado, se crearon pechinas, que son unas formas triangulares de superficie curva que unían el cuadrante de la cúpula con la mitad de dos arcos perpendiculares. Además de cubrir el espacio, las pechinas contribuyen a una mejor distribución de las cargas de la cúpula, ya que de otro modo descansarían únicamente en la parte superior de los arcos, y las distribuyen uniformemente hacia las columnas.





Sin embargo, la cúpula original, que era más chata que la actual, no descansaba directamente sobre las pechinas, sino sobre una estructura cilíndrica, un tambor al que se le colocaron 40 ventanas alrededor.
A fin de ampliar el espacio de la nave, dos semicúpulas descienden desde los arcos a ambos lados de la cúpula central y que a su vez contienen tres pequeñas semicúpulas.





Sin embargo, el problema con los arcos es el empuje lateral que reciben, por lo que tienden a abrirse hacia los costados. Por tanto se construyeron grandes contrafuertes a cada lado de los arcos, a fin de contrarrestar la deformación por el peso de la cúpula.



Estos elementos prominentes son visibles en la fachada, y en su interior han sido perforados para albergar unos pasillos que circundan la nave principal. Éste fue, sin embargo, un error, ya que al introducir estas perforaciones los contrafuertes se debilitaron y empezaron a rajarse. Por tanto, los diseñadores tuvieron que crear arcos de refuerzo en los contrafuertes existentes y aumentar su altura. La deformación es evidente en algunas partes de los arcos.


 
Reforzamiento de los arcos y su deformación por las cargas


Otro aspecto crítico e innovador en la construcción del edificio fueron sus materiales. Contrario a la costumbre de la época, que era construir edificios masivos y pesados para resistir los terremotos, Isidoro y Artemio trataron de hacer el suyo lo más ligero posible (un criterio utilizado en la ingeniería civil moderna). Los ladrillos fueron importados de Rodas y fueron cocinados a bajas temperaturas (800°C), haciéndolos más porosos, menos densos y más resistentes y ligeros que los ladrillos comunes (cocidos a 1200°C). En el mortero también se utilizó ladrillo molido, mezclado con cal, arena de río y agua para crear un mortero especial, fuerte , ligero y flexible.


El edificio se completó en menos de 6 años, entre 532 y 537, gracias al concurso de dos cuadrillas de 5000 trabajadores cada uno. Este tiempo récord implicó que se reutilizaran elementos de otras estructuras, traídos de diversas partes del imperio, y acomodados a las dimensiones de Santa Sofía. Por ejemplo, algunas columnas son más cortas y la diferencia fue resuelta in situ. Otro ejemplo es la diferencia de alturas entre las columnatas de las dos galerías laterales, probablemente debida a que no se encontraron columnas del tamaño de las de la galería inferior.


LA SEGUNDA CÚPULA

20 años después de su culminación, en 557 un terremoto provocó grietas en la cúpula, la cual se vino abajo debido a la poca resistencia que ofrecía el tambor que la sostenía. Debido a que Isidoro falleció durante la construcción de la iglesia original, la tarea de reconstrucción de la nueva cúpula (que es la que vemos hoy) recayó sobre su sobrino Isidoro el joven. Para ello, prescindió del cilindro y la diseñó más alta, descansando directamente sobre las pechinas, distribuyendo mejor las cargas.

 

 Además, estudiando el Panteón de Roma descubrió unas grietas en la base de la cúpula y decidió aligerarla construyendo una serie de 40 ventanas a su alrededor. Además de aliviar las cargas, estas ventanas ofrecen un efecto lumínico que sugiere la impresión de que la cúpula está flotando en una base de luz. La reconstrucción de la cúpula tomó 4 años.


La cúpula fue la más grande el mundo hasta ser sobrepasada por la de la basílica de San Pedro en Roma en 1590, así como la superficie de Hagia Sofía fue la mayor de un edificio religioso hasta la construcción de la la catedral de Sevilla en 1520.


Reconstrucción de Santa Sofía como basílica cristiana, antes de su conversión a mezquita por los otomanos


PERFORMANCE

Luego de su culminación, y dado el enorme peso de la cúpula, fue necesario incluir contrafuertes adicionales, añadidos algunos en época bizantina y otros ya bajo el dominio otomano.



Pese a ello y no obstante encontrarse en una de las zonas sísmicas más activas del mundo, Hagia Sofía ha resistido terremotos devastadores y ha sobrevivido incluso a edificios modernos de concreto armado. La revolucionaria concepción estructural y el uso de material ligero han facilitado su supervivencia por más de 1500 años. Diversos estudios y simulaciones han predicho que la iglesia podrá resitir el embate de sismos mayores a 7.2, pero a pesar de ello la estructura se encuentra siempre en mantenimiento y continuamente monitoreada.

En la siguiente entrega dicutiremos algunos aspectos de su calidad espacial arquitectónica así como la contribución musulmana a esta obra que ha devenido en símbolo de ambas religiones. Hatsa entonces

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- ARQUITECTURA BIZANTINA