27 julio, 2014

EL CAMPUS DE LA FEFU EN LA ISLA RUSSKY, VLADIVOSTOK



El campus de la Universidad Federal del  Lejano Oriente (FEFU en inglés o DVFU en ruso) es uno de los más modernos de Rusia. Ubicado en la llamada isla Russky, se conecta a la ciudad-puerto de Vladivostok a través del puente más largo del mundo. Su construcción simboliza la modernización de esta ciudad (que había estado olvidada por Moscú durante décadas), y una apuesta para el desarrollo de una arquitectura integrada  al paisaje.



ANTECEDENTES
Russky (97.6 km²), una gran isla más grande que la de Hong Kong, ubicada al extremo sur de la península Muraiov-Amurski, sirvió como base militar desde hace más de un siglo, pero tras la caída de la Unión Soviética sus numerosas fortificaciones  quedaron abandonadas. La isla posee numerosas formaciones geográficas, entre ellas la pequeña bahía de Ajax que sirvió de marco perfecto para construcción del nuevo campus de la universidad, luego de ser usada como sede del APEC, Asia Pacífica Economic Cooperation 2012. 



Este evento fue una oportunidad para Rusia para prestar su atención hacia las economías del Pacífico. Puede resultar irónico pero a pesar de su localización estratégica, desde la Revolución soviética Vladivostok mantuvo su mirada hacia Moscú, y fue una ciudad de acceso limitado para los propios  rusos. La consecuencia de ello tras la época comunista fue una continua disminución poblacional debido a la falta de oportunidades. Ante la crisis económica europea y el acelerado crecimiento chino en la zona, el desarrollo de Vladivostok y la isla Russky se volvió una prioridad para el gobierno ruso.

El campus durante su proceso de construcción

He sido testigo de ese rápido desarrollo. Cuando vine por primera vez en el 2009 la ciudad carecía de muchos servicios y lucía lúgubre y atrasada. En marzo de 2012 estaba en pleno proceso de construcción trabajando contrarreloj para culminar a tiempo las mega-obras para el evento. En octubre de 2012 la ciudad parecía irreconocible con respecto a aquella que vi apenas tres años atrás, engalanada como una novia que acaba de despedirse tras su fiesta de matrimonio. Algunos de los equipamientos más importantes que se construyeron fueron el nuevo aeropuerto y su autopista, dos nuevos puentes, una planta de tratamiento de residuos y el nuevo campus de la universidad.

 Durante el APEC 2012, evento que congregó a los países del Asia-Pacífico

 Puente Russky (o Puente Ruso), el más largo del mundo 


EL NUEVO CAMPUS
Tal vez el aspecto que más valoro en el diseño de la ciudad universitaria es su respeto al sitio y a la topografía, especialmente por que contrasta con el trazo de varios sectores de la ciudad, que copiaron la plantilla de unidades habitacionales diseñadas en Moscú o San Petersburgo sin consideración del agreste  relieve del territorio  o el clima en que se sitúan. Esta circunstancia dificulta la vida cotidiana, especialmente durante las fuertes lluvias en verano o las heladas en invierno.


Este tipo de inundaciones se repiten cada año en la ciudad debido al mal diseño del trazado urbano y a la falta de infraestructura de desagüe pluvial. Ambos aspectos han sido tenidos en cuenta en el nuevo campus universitario.

En contraste, los numerosos edificios que componen el campus universitario se disponen radialmente siguiendo un trazado paralelo a la topografía de la bahía. La conformación geográfica abraza la configuración urbana de la universidad, casi como una matriz que protege un organismo en su interior. 



El trazado se asienta gentilmente en el relieve a través de tres calles paralelas y concéntricas. Existen pocas vías perpendiculares, el resto es asumido por caminerías peatonales. 



De las 120 hectáreas que componen el campus 54 corresponden a parques y áreas verdes, lo permite  una buena calidad ambiental y visual, posibilita que todos los edificios gocen de visuales al mar y al mismo tiempo absorbe las áreas con mayor dificultad de relieve topográfico. En el centro de la composición radial se encuentra un gran parque que culmina en un malecón estableciendo un borde con el mar. Las diferencias topográficas son aprovechadas para generar caídas de agua, tratamientos paisajistas o pequeños bosques que complementan el recorrido a través de la ciudad universitaria.

Detalles del diseño paisajista del parque

Los edificios se agrupan en 3 áreas: al centro se ubica la zona administrativa, hacia el este laboratorios y aulas y hacia el norte las residencias universitarias. 


El ingreso principal está presidido por un edificio de 8 niveles que contiene servicios múltiples, un banco y las oficinas del rectorado. En su fachada principal aparece como un cubo fragmentado, al que se superponen aristas de cristal.



En la parte posterior la fachada es dominada por una gran pantalla acristalada de forma convexa. El edificio es coronado por un gran parasol que da unidad a la composición del volumen.


El edificio envuelve un gran hall central al que balconean numerosas terrazas y que goza de una espectacular vista gracias a un generosa pantalla acristalada de forma ligeramente curva. 




Esta concavidad es soportada por una doble membrana de vidrio que descansa sobre una estructura de acero. 
A ambos lados de este se ubican numerosas funciones administrativas y de gestión, auditorios, comedores y oficinas. Sucesivamente se encuentra bloques que contienen, aulas, laboratorios salas de reunión, etc. 
En un extremo se halla la piscina y el gimnasio , que es utilizado en algunas oportunidades para eventos regionales e internacionales.

Detalles del gimnasio y piscina, que es también uno de los edificios de la Facultad de Artes, Cultura y Deportes

Un detalle importante es que esos edificios se hallan vinculados por puentes de acero y cristal que al margen de darle una imagen futurista al conjunto son de especial utilidad durante los largos 6 meses de invierno en los que la temperatura puede llegar a 25 grados bajo cero.

Un puente conecta dos de los edificios de la Facultad de Artes, Cultura y Deportes

Presentando un estilo ecléctico y diferente a las áreas administrativas educativas los dormitorios (llamados aquí hoteles) son dispuestos en forma de u abierta hacia el mar y presentan una volumetría aterrazada,también integrándose al relieve topográfico y cuya forma contrasta con los masivos bloques que caracterizaban los dormitorios del antiguo campos,  ejemplos de la lúgubre arquitectura moderna soviética. Además de residencias, estos hoteles incluyen comedores, restaurantes, servicios y minimercados.


La biblioteca, a la derecha, es uno de los edificios que ha quedado en el antiguo campus de la universidad, en el centro de Vladivostok. Al fondo se observan los antiguos dormitorios en estilo moderno de la época soviética.

El aterrazamiento de las residencias evoca la pendiente de la topografía de la isla.

Durante el verano, la población hace uso del parque y la playa

Otros edificios complementarios incluen el terminal de buses que hacen servicio interno en la ciudad universitaria, el centro médico y la planta de energía, que si bien se encuentra fuera del campus, es la que provee agua caliente a toda población de 20,000 estudiantes que habita en la universidad.

El nuevo campus de la Universidad FEFU se ha convertido en un nuevo símbolo para el desarrollo de la ciudad y en particular de la isla Russky. A pocos kilómetros se encuentra en construcción el nuevo acuario de la región de Primorie y dado el enorme potencial de la isla se vislumbra en desarrollo de nuevos centros de investigación y recreación de alcance metropolitano regional e internacional. Sin embargo esperamos que esta sea una oportunidad para hacer también un ejemplo de desarrollo ambientalmente viable.

El nuevo acuario, que deberá ser culminado el próximo año


VER TAMBIÉN:
EDUCACIÓN.
Con un grupo de estudiantes de la universidad

22 noviembre, 2013

EL MUSEO LE CORBUSIER, ZÚRICH

El Museo Le Corbusier o Heidi Weber ubicado en Zúrich, Suiza, es el último trabajo del famoso arquitecto suizo-francés, y que está precisamente dedicado a su obra albergando algunas de sus pinturas esculturas, mobiliario, escritos y maquetas de algunos de sus trabajos.



El edificio fue encargado en 1960 y tras muchos cambios fue inagurado en 1967, dos años después de la muerte de su creador.



El edificio se ubica no lejos del lago Zúrich, en un pequeño parque. Llama la atención la orientación del edificio que se emplaza diagonalmente a diferencia de todos los edificios de la zona qué significa paralelos a la dirección del lago

En el museo Le Corbusier concretiza el espíritu de su teoría proyectual estableciendo un diálogo entre arquitectura y arte y fue llevado a cabo gracias a la sociedad con su amiga Heidi Weber dueña de una galería de arte en Zúrich.





En el museo destacan claramente dos elementos: la cobertura y el cuerpo del edificio.

Le Corbusier ideó la cobertura el pabellón originalmente en concreto armado pero fue posteriormente convencido de realizarlo en metal. Esta estructura metálica compuesta por planchas metálicas de 5 mm de espesor, fue diseñada sobre la base de dos cuadrados de 12 x 12 metros de lado y se sostiene por pilares de 9 metros de altura, que se encuentran a la mitad de los lados del edificio dejando las esquinas libres.



 Este detalle, al igual que su conformación, plegada como un origami, le dan un carácter ligero y dinámico.




Bajo el techo el cuerpo del museo se organiza en módulos cúbicos de 2.26 metros de lado, que corresponden a las medidas del modulor. Su disposición refleja la teoría del crecimiento infinito algo que había propuesto en sus museos en Tokio y Chandigarh.



El techo fue prefabricado en una fábrica de acero y, posteriormente , en las unidades más grandes posibles . transportado al lugar de construcción , donde se ensambló en el suelo. Las dos alas del techo fueron finalmente soldadas, izadas por una grúa a su altura final (9 m )  y fijadas en los pilares .
Con el marco se completó el proceso de construcción, el cual se benefició de la protección de la cubierta independiente que en ese momento que ya estaba colocada en su lugar. Consiste en cubos de 2,26 x 2,26 m ( piezas de acero afiladas - 3mm de espesor), que se están ensamblados en el sitio .

Las paredes, ventanas, aberturas y pisos a continuación se atornillaron a la estructura de acero . Las paredes se componen de paneles esmaltados que miden 1,13 x 2,26 m .



La colocación de estos paneles de esmalte fue planeada de acuerdo con un sistema rítmico, en particular. un sistema que podría ser adaptado para cualquier otra composición preferida. Después, todo el complejo fue colocado sobre una planta baja de hormigón.




El edificio tiene dos plantas - cinco habitaciones de un piso y dos de doble nivel.
Al construir el complejo de edificios . Se utilizaron más de 20.000 pernos.






Al interior del edificio se organiza en dos niveles y un sótano. El programa incluye, además de las salas de exposición, un  salón de actos, un comedor y terrazas




VER TAMBIÉN:
- OTRAS OBRAS DE LE CORBUSIER.

11 octubre, 2013

DIÁLOGOS: PAISAJES DEL MUNDO


ENGLISH

En el Museo de Arte Contemporáneo de Vladivostok, Rusia, ARTETAGE, se viene realizando la exhibición fotográfica personal "Diálogos: Paisajes del Mundo".

MÁS ALLÁ DE LA FRACTURA
1. Templo de Angkor Wat, Camboya
2. La monumental Tesorería en Petra, Jordania, vista desde el ondulante pasaje llamado Siq.


La muestra se compone de una serie de pares fotográficos, representando diversos paisajes, separados en tiempo  y espacio pero unidos por una idea común, ya sea formal o simbólica, sugerida sutilmente por un título.

Sin embargo, espectador es invitado a establecer esta conexión, y de esta manera se convierte en agente del diálogo entre ambos lugares.

ENREDADOS
1) Ruinas del templo de Ta Prohm, Camboya, invadido por la jungla. 2) Detalle del moderno Estadio Olímpico de Pekín, China, que evoca un "Nido de Pájaro"


Esta muestra es una selección de lugares presentados en este blog.


VER TAMBIÉN:

01 octubre, 2013

UNA VISIÓN SOBRE ARQUITECTURA MEXICANA. INTRODUCCIÓN


Tengo el sumo placer de incluir en este blog una serie de entregas sobre arquitectura mexicana. A través de miles de años la arquitectura mexicana ha logrado destacarse por su calidad, colorido y belleza. Para este fin, cuento con el invalorable aporte del arquitecto Francisco Pérez Vilchis* quien, ha tenido la gentileza de compartir sus ideas y conocimientos sobre este fascinante tema.


1.- PROLOGO
Son innumerables las ocasiones en las que se habla de la cultura mexicana sin mencionar siquiera a la arquitectura. La aberración no puede ser mayor: la arquitectura no es sólo la más conspicua de las artes, aquélla de la que nadie puede sustraerse; es la que conforma con mayor claridad uno de los rostros de determinado grupo humano y tiempo histórico, la que define con mayor contundencia la identidad del hogar colectivo: en el caso particular de México. Además de todo eso, la arquitectura ha sido un fiel espejo de nuestras pasiones, contradicciones y búsquedas, de nuestras auto-traiciones y aciertos, de nuestras más nobles pesquisas intelectuales y nuestras más flagrantes injusticias sociales. La arquitectura a lo largo de la historia -desde la precolombina, hasta la que hoy mira con ilusión el inicio de un nuevo siglo, ha sido una de las manifestaciones más ricas, fascinantes y representativas de nuestra cultura nacional.





Lo que intenta este sencillo texto, es una breve radiografía arquitectónica que nos permita ver de manera simple, la arquitectura del México antiguo, al México reciente. En ella podremos reconocer la grandeza y perfección de lo construido en la era precolombina, a nuestra proclividad por los modelos extranjeros, los paradigmas con que nos siguen deslumbrando los imperios y nuestras ininterrumpidas colonizaciones, lo mismo que las luchas, no siempre bien encaminadas, por descubrir, inventar o forjar lo que verdaderamente somos, por preservarlo y hacerlo florecer. Veremos aparecer diversos proyectos de nación que han tenido los regímenes en turno, y los que grupos privados, crecientemente fuertes y protagónicos, han ido introduciendo entre nosotros. Estarán aquí presentes los caprichos de tantos funcionarios que conciben las magnas obras como monumentos al sistema y a sí mismos, y la labor silenciosa de grupos marginados que, acumulando lo que van pudiendo, han construido (o amontonado) sectores ya amplísimos de nuestras ciudades.
Esta mezcla de ingenio, grandeza, monumentalidad, autoafirmación y xenofilia, esta combinación de ingenio técnico, voluntad creadora y hondura cultural, este amasijo de complicidad y corrupción, con la puesta en marcha de hidalgas cruzadas personales y colectivas, este engendro de profundas convicciones, arbitrariedades, de necedad, de vulgar economía, y talento claro, esta amalgama contra-natura de frivolidad y poesía, han dado como resultado el producto notable que es la arquitectura mexicana.
Nuestra buena arquitectura no ha pasado su historia en un mundo de exquisiteces y embelesos. Ha sido militante de las mejores causas, de nobles luchas sociales y reivindicaciones artísticas. Ha aprendido de la experiencia ajena, ha reflexionado mucho, ha creído en su lugar como parte y constructora del futuro nacional.
Podremos sorprendernos al saber que al día de hoy, no hemos sido capaces de conocer quiénes fueron los verdaderos constructores de Teotihuacán. También podremos comprender hasta qué punto el porfiriato, sentó las bases firmes sobre lo que hemos edificado después y cuáles fueron las razones profundas por las que limpias inteligencias pugnaron por resucitar – equivocadamente para mí, la arquitectura de nuestros ancestros prehispánicos y coloniales. (Tendencia esta última que, degradada hasta el fondo, prospera todavía en nuestros tiempos) Quien solo de un vistazo a las ilustraciones, ignorará las batallas por convertir la razón arquitectónica en instrumento de equidad social. La admirable tenacidad de nuestros heterodoxos y la forma en la que México ha estado a la vanguardia de la tecnología constructiva en el mundo, desde hace muchos siglos.


Otra sorpresa que se llevará el lector, será la de comprobar que en la arquitectura el centralismo ha sido menos fatal que en otros campos, y que artistas de todo el país, han hecho aportaciones trascendentes. Podremos preguntarnos: ¿Existe de verdad, o ha existido, una arquitectura mexicana? Pienso que sí, tanto como han existido una pintura, o una escultura mexicana, aunque obviamente con modalidades propias. A pesar de que todas las grandes corrientes universales han tenido en México seguidores, en sus mejores ejemplos no se han realizado simples transcripciones, sino interpretaciones con una distinta sensibilidad y desde la cultura nuestra, adecuándose además a las condiciones climáticas, tecnológicas y económicas de esta realidad. El uso del color, por ejemplo, o la voluntad pertinaz de contar con el aporte de la pintura y -en grado menor- de la escultura, o un tratamiento de los espacios abiertos singular y cargado de alusiones, o la combinación de texturas y materiales disímiles, son señas definitorias, elementos que retoman y renuevan una tradición y legitiman aportaciones al mundo.
Además están quienes han recogido la herencia popular, de nuestras regiones y la han reinterpretado con una sabiduría y una fuerza creadora que en México han sido particularmente exitosas. En los grandes momentos de nuestra arquitectura ha existido la convicción, por parte de quienes la hacen y quienes la patrocinan, de que no se trata nada más de resolver y resolver bien problemas de uso, sino de hacer ciudad. De construir cultura, de fraguar identidad, y de darle mediante ese trabajo, existencia tangible a una abstracción llamada México.


A pesar de los grandes ejemplos precolombinos, la arquitectura tradicional ha sido capaz de levantar notables edificios y conjuntos de estos; pero no ha sido capaz de preservar ni crear ciudades armónicas. Con muy pocas excepciones –por lo común, solo en aquellas en las que el pasado sobrevive y en las que la arquitectura de hoy ha intervenido limitadamente. Nuestras urbes, mayores y pequeñas son ya verdaderos pozos de fealdad desorden e incoherencia, la falta de verdaderos controles edilicios, la aplicación laxa de leyes y reglamentos, la sumisión ante los poderosos, la enajenación del mercado, el individualismo exhibicionista de muchos profesionistas, y sobre todo, la falta de compromiso y talento, han consumado el desastre. Las intervenciones de arquitectos “modernos”, en ámbitos ó en edificios históricos –en las que yo tengo tanta fe, han sido la mayoría de las veces desafortunadas, cuando no, francamente destructivas.
Por si todo esto fuera poco, comúnmente nuestra arquitectura y nuestro urbanismo ni han respetado a la naturaleza, ni han sabido sacar provecho a sus múltiples dones. Igualmente se ha desarrollado una arquitectura “prestigiosa” que solo parece ser capaz de buenos logros, cuando tiene a su disposición caudales de recursos ilimitados, violentando la dimensión ética y social de su quehacer.




Así, la arquitectura mexicana, también ha cometido errores gordos, sin mencionar la aplicación extra lógica y servil de modas espurias. Por esas y otras culpas, han pagado justos por pecadores: El asolamiento y adulteración de los productos arquitectónicos de nuestro siglo, incluso en sus ejemplos más destacados, se ha producido extensamente ante nuestra mirada indiferente. La primera víctima del desprecio fue la arquitectura precolombina, vista por el conquistador como enemigo a vencer, para imponer –de manera literal, la representación de su imperio. Otra víctima significativa fue la arquitectura porfiriana, vista por muchos como algo abominable, como un producto desnacionalizante de una era políticamente maldita, edificios de “mal gusto" que convenía quitarnos de encima. De Mérida a Guadalajara y a la ciudad de México, barrios enteros cuya única falta, cuyo único “pecado” era el reflejar el clima de su momento, fueron destrozados para abrir paso a la nada, fracturando gravísimamente la continuidad de nuestro legado. Pero no sólo esa arquitectura ha sido diezmada: la especulación inmobiliaria y los proyectos de "urbanismo político" han acabado con verdaderos tesoros más recientes, y la ignorancia, la soberbia y la estulticia han desfigurado a muchos otros.
En estas tierras desasosegadas, la naturaleza ha sido también implacable devastadora: ciclones e inundaciones, y sobre todo terremotos, han echado abajo edificios cuyas excelencias estéticas y funcionales eran, por lo visto, mayores que sus virtudes constructivas. Particularmente, el macro-sismo de 1985 en la ciudad de México demolió o dañó sin remedio piezas clave de nuestro acontecer arquitectónico y cultural. Y la oportunidad irrepetible de enderezar ciertas áreas de la capital a partir del estragamiento, no fue aprovechada cabalmente.


Este escrito nace con tres propósitos: primero, el de desagraviar a una actividad crecientemente vista con el más chato pragmatismo, y que por el contrario constituye, como dije al principio, un precioso, contradictorio, complejísimo y apasionante testimonio de la vitalidad de nuestra cultura; segundo, intentar una lectura fresca de la arquitectura mexicana, mediante un acercamiento crítico y desprejuiciado a ella, y tercero, poner en su lugar a épocas, tendencias, áreas geográficas para un fácil acercamiento. Es claro que estos propósitos se lograron sólo en parte: habrá que proseguir la tarea. También, reconocemos que nos hemos establecido poco espacio: prácticamente todos los capítulos, los apéndices e incluso las viñetas con los que se arma este escrito, tienen sustancia para convertirse en largos ensayos por sí solos; confío en que aparecerá quién los realice.

Universidad Nacional de México

 A veces pienso que éste es un escrito ambicioso en exceso: no se ha querido dejar afuera casi nada. Sin embargo, es tan vasta la riqueza y tan grandes y abundantes los espacios por llenar, que la ambición imposible se comprende. Y ahora, una simple aclaración: Jamás se pensó en este ensayo como: La obra definitiva, como la interpretación final y totalizadora: eso no existe para las cosas vivas. Aquí se expone, tan sólo, un escrutinio hecho de manera simple y de buena fe, desde mi óptica particular. Espero que vengan nuevos aportes que amplíen nuestras perspectivas, enriquezcan nuestros análisis, e incorporen elementos valiosos que pudiesen ser injustamente olvidados.



Para quienes han hecho posibles los grandes valores de nuestra arquitectura, este sencillo escrito es un reconocimiento y un homenaje. Para quienes han propiciado sus defectos, descuidado y deformado a nuestras ciudades; para quienes se han mostrado incapaces de atajar la miseria que ha puesto a la arquitectura fuera del alcance de mayorías que no menguan, es una inculpación y una querella. Para los que en el futuro tengan en sus manos nuestra casa común, y levanten los edificios dentro de los que -o entre los cuales- discurrirá la vida de todos nosotros, es un recordatorio de que tienen allí, indeclinable, un compromiso con la historia, con la imaginación, con las raíces y el porvenir, con la justicia y la verdad, con la cultura, la sociedad y la naturaleza.
Ojalá que nuestra arquitectura logre aportar lo suyo para la construcción de un México mejor, sin perder sus enormes raíces y ricas tradiciones, una expresión que nos distinga del mundo, que tenga vida y que siga siendo México. Ojalá que, a su vez, nosotros sepamos agradecer a esta arquitectura, a este noble oficio, lo mucho que ya le debemos.



* Francisco Pérez Vilchis, arquitecto graduado por la UNAM, ha colaborado para varios de los despachos más importantes de arquitectura en México. Ha participado en múltiples obras, y ha sido galardonado como ganador de la I Bienal de Arquitectura 1998, en las categorías de Arquitectura Industrial y Edificación Diversa. En 2006 construye al lado del Arq. Ricardo Legorreta Vilchis, el Hotel “La Purificadora” en Puebla, obra premiada a nivel internacional; Desde 2006 tiene participación directa en diversos proyectos en Phoenix Arizona E.U. Realiza en 2009, su primer proyecto para una tienda minorista en Brasil; En 2011 obtiene la Certificación Internacional APEC. En 2012 formaliza operaciones en Brasil, dirigiendo la empresa Zcala Brasil Arquitetura LTDA con sede en Porto Alegre. Desde 1993 está al frente de la empresa. Es miembro de la FECARM (Federación de Colegios de Arquitectos de la Republica Mexicana) miembro AIA (American Institute of Architects) y miembro UIA (International Union of Architects).