02 enero, 2009

VIÑOLY: FORO INTERNACIONAL DE TOKIO



TOKYO INTERNATIONAL FORUM
ENGLISH VERSION

En  Marunouchi, en pleno corazón comercial de Tokio, bordeando el tradicional distrito de Ginza, se ubica el Foro Internacional de Tokio (Tokyo International Forum, TIF).


La historia de este moderno foro se remonta a 1989, en las postrimerías del boom de la economía nipona, cuando la municipalidad de Tokio convocó un concurso internacional para construir un complejo abocado a contribuir y subrayar la apertura japonesa al mundo.


Resulta curioso que, a pesar de la enorme influencia que ha tenido la arquitectura occidental en Japón, así como la activa participación de arquitectos japoneses en occidente en las últimas décadas, haya sido recién en 1989 que se realizara el primer concurso de arquitectura internacional en tierras niponas, con la colaboración de la Union Internationale des Architectes. El tema era un Centro Internacional de Convenciones, que además de cubrir actividades culturales, sea un símbolo de apertura internacional de un –en ese entonces- todavía muy hermético Japón.



El terreno era de forma trapezoidal, donde anteriormente se ubicaba un grupo de edificios de la Municipalidad de Tokio. Además de la irregularidad del lote de 6.7 Has (delimitado hacia el este y sureste por la curva de la línea férrea del Shinkansen, el famoso tren bala, y rodeado en los otros lados por una grilla de edificios de oficinas), el complejo debía conectarse a la estación de Yūrakuchō (el más importante Terminal subterráneo) y la estación de Tokio, el corazón ferroviario del país.


El nutrido programa que el complejo debía acomodar contemplaba equipamientos especializados para conferencias, asambleas, exhibiciones y espectáculos de comercio, cinco teatros que pudieran acomodar eventos culturales, comerciales y populares, incluyendo presentaciones de música, danza y películas, y un Centro de Visitantes que sirva tanto para residentes de Tokio como para visitantes extranjeros.



En ese sentido, la propuesta del uruguayo nacionalizado norteamericano Rafael Viñoly se impuso sobre otros casi 400 proyectos internacionales, dada su claridad, originalidad y contundencia. La idea consiste en un edificio acristalado de forma lenticular, siguiendo el contorno de la línea férrea, protegido acústicamente por una cáscara dura compuesta por las salas de reunión del complejo. Hacia la retícula urbana, cuatro bloques de planta cuadrangular, cuyo tamaño va incrementándose conforme se disponen secuencialmente de norte a sur, y que acogen los cuatro teatros principales llamados A, B, C y D.



Entre estos bloques y el salón de vidrio se genera una amena y concurrida plazuela que ofrece un respiro al agobiante trajín de la megalópolis nipona. Ambos lados del edificio se cosen entre sí por puentes peatonales que sobrevuelan la plaza, dándole además escala peatonal al gran atrio, que se desborda hacia el exterior.



Este vestíbulo ojival de vidrio es precisamente el espacio más significativo del conjunto, imponiéndose tanto por su múltiple altura y  magnificencia como por su particular cobertura, cuya estructura, asemejando el esqueleto de algún cetáceo prehistórico, lo corona espectacularmente, permitiendo filtrar la luz abundantemente al interior del recinto.


El innovador sistema de armadura de vigas en arco trabajando a compresión y de elementos de cable en tensión se apoya únicamente en dos columnas ubicadas a lo largo del eje central del techo separadas entre sí 185 m. De esta forma, al eliminar las columnas perimetrales o intermedias se logra mayor transparencia y ligereza y una mejor integración del vestíbulo con el exterior.



Para incrementar aún mas el dramatismo del salón, la pared lateral del mismo se halla inclinada ligeramente hacia el interior, mientras una rampa se envuelve helicoidalmente por el contorno, la que acompañada por zigzagueantes puentes peatonales que se entrecruzan, ofrece una siempre variable experiencia visual y percepción del espacio.


Contrastando con la liviandad del salón de cristal, los teatros ubicados en la zona este, lo más lejos posible de los ruidos producidos por los trenes, expresan pasividad y solidez, aunque para evitar una pesadez formal excesiva, sus moles han sido elevadas dos niveles de la plaza peatonal.



Por tanto, los primeros niveles acogen los lobbies de acceso a los teatros y además contienen restaurantes, especialmente tiendas, una galería de arte y cuartos tradicionales japoneses, cuyas paredes recubiertas de madera y papel de arroz y pisos de tatami son ideales para ceremonias de té u otras ocasiones.


Los teatros en sí son una maravilla de la tecnología y el mayor de ellos se encuentra entre los más grandes del mundo. Con capacidad para 5,000 espectadores es un salón futurístico cuya mezanine se halla suspendida entre dos paneles de vidrio, dando la sensación de que estuviera flotando en el aire.




Entre estos bloques y el salón de vidrio se genera una amena y concurrida plazuela que ofrece un respiro al agobiante trajín de la megalópolis nipona. Esta plaza es atravesada por más de 100,000 personas al día, para algunas de las cuales sus árboles, bancas y esculturas ofrecen un refrescante respiro. A ello contribuye la forma y transparencia de la curva ideada por Viñoly, que se comporta como un receptáculo de múltiples destinos y trayectos. Pero además de ser un ameno recorrido, pude comprobar que la plaza es a veces un destino, un área para relajarse, pintar, reunirse y charlar.



A más de 15 años de su inauguración y contra el pronóstico de algunos escépticos, el Tokyo International Forum sigue siendo un lugar para el intercambio cultural entre Japón y el mundo, ofreciendo una racional pero innovadora propuesta, concebida por uno de los mas notables arquitectos latinoamericanos contemporáneos.


VER TAMBIÉN:
- CENTROS CULTURALES.


Junto al Sr. Jack Dangermond, amable y legendario presidente de ESRI en el Tokyo International Forum

28 diciembre, 2008

BROMAS ARQUITECTÓNICAS


En esta ocasión ofrecemos una selección de bromas arquitectónicas japonesas, y si bien los nipones no celebran el día de los inocentes, sus arquitectos (y especialmente los clientes que los financian) demuestran tener mucho sentido del humor.

Así que, las palabras sobran... sólo relájese y sonría...


La Casa-Cara, por Kazumasa Yamashita (1974), en Kioto. Al menos siempre está sonriente... Me recuerda a Wallace, el dueño de Groomit... sólo le faltan las orejas... esperen... mejor no hay que darle más ideas al arquitecto.

Estación de policía, cerca a la estación de tren de Chiba, en forma de buho... al parecer el diseño se hizo en una amanecida.

Un hotel disfrazado de castillo, para que duermas como rey (o mejor dicho como shogun)

Los postes de esta calle tienen forma de androide

El edificio de la cervecería de Asahi en Tokio, por el diseñador Phillip Starck (1989) es un conocido representante del movimiento postmodernista. El edificio de la derecha simboliza un chopp de cerveza rubia con espuma, mientras que el de la derecha (Asahi Flame) simboliza una cerveza malta. No es muy difícil imaginar qué usó el diseñador para inspirarse.


La idea de simular una grieta que surca la fachada de un edificio es paradójica en en una tierra sacudida por frecuentes terremotos. Edificio comercial en Tokio.

Bueno, los tifones son también frecuentes aquí, aunque esta casa fue diseñada así a propósito... tal vez el próximo tifón la endereza.

Monumento a las tuberías de desagüe en la fachada de este edificio en Osaka.

Este edificio es un pueblo fantasma... es como si hubieran demolido un tugurio por la mitad

¿Tu diseño no te gustó y rompiste el papel en pedazos? No te preocupes, eso puede ser también una fuente de inspiración.

Bromas japonesas for export. Cooperación japonesa en Bohol, Filipinas. La autopista que lleva a ningún sitio, se detuvo frente a una iglesia por que la población no aceptó que la pista le pasara por encima. Cualquiera pregunta primero...

Inconfundible estilo de Shin Takamatsu para Syntax, edificio para ropa de moda (recientemente demolido) en Kioto. La forma significaba el puente de un barco, donde podía navegarse por los mares tormentosos de la moda. Si Ud. caminaba frente a él, no debía criticarlo en voz alta, ya éste que podía convertirse en Megatron, y por lo general los Decepticons tienen mal sentido del humor



Otro edificio de Shin Takamatsu, el Namba Hips, en Osaka. El edificio de entretenimiento cuenta con un juego de caida libre. ¿La inspiración? Aunque Hips significa cinturas, Takamatsu se inspiró en la forma de la garganta mientras se está gritando.



Aquí un video de la experiencia. 3 segundos que parencen mucho más largos


Un cangrejo Godzilla en una galería comercial en Teramachi, Kioto



Aquí un video del mismo.

BONUS: BROMAS ARQUITECTÓNICAS FUERA DE JAPÓN
Gracias a Gladys Zeballos


Un par de casas para los amantes de los mariscos mexicanos: Casa Nautilus (Ciudad de México, México) y House Shell, Isla Mujeres, México

La cesta de construcción (Ohio, EE.UU.) ¿Se imagina el tamaño de Caperucita?

Y Ud., amigo lector, ¿conoce alguna otra broma arquitectónica?