07 junio, 2008

LA GRAN MURALLA CHINA

La Gran Muralla China en Badaling. Foto cortesía de nejls

Para algunos simboliza la poética figura de un gigantesco dragón reptando por entre las montañas; para otros evoca el tétrica imagen del cementerio más largo del mundo. Patrimonio cultural de la UNESCO desde 1987 y elegida con justicia una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo, la Gran Muralla es el símbolo de China, de su poder y longeva historia, y a pesar, contra lo que dice la tradición, ES IMPOSIBLE verla desde la luna, su imagen es referente inmediato del gigante país Asiático.

Hacia abajo en la Gran Muralla. Foto invernal cortesía de jaeming


INTRODUCCIÓN

Tal vez lo más primero a recalcar sea la importancia que ha tenido el concepto de muralla para la planificación del territorio en la cultura china. El carácter chino que significa país, , evolucionó de un ideograma que simboliza a un territorio cercado en medio del cual se ubica un rey. De la misma forma, la palabra correspondiente a “ciudad” chang es equivalente a “muralla”.


Lo segundo es que la Gran Muralla no es una es en realidad una obra continua, no es “la” gran muralla sino una serie de murallas interconectadas que varían enormemente a lo largo de sus 6,700 km. de recorrido, tanto en su antigüedad, altura, estilo, material de construcción, y estado de conservación.

Diversas etapas de la muralla de acuerdo a las dinastías que las construyeron. Hacer clic para ampliar.
Fuente Wikipedia



Lo tercero, es que la muralla no fue una barrera inexpugnable, sino que fue traspasada por varias veces mongoles (especialmente por Gengis Kan) y manchús, y en algunos casos los campesinos chinos que vivían en las cercanías mantenían buenas relaciones comerciales con las tribus bárbaras que vivían al otro lado, por lo que por momentos la muralla se comportó como una membrana permeable. Es más, lejos de asemejar los impresionantes muros de Pingyao, la muralla en algunos tramos no tenía más de 3 m de alto, y su fin principal, más que impedir el paso de soldados, fue ser un útil contensor de las caballerías enemigas.


PROTO MURALLA.

Las primeras murallas se empezaron a construir en el siglo VII a.C, pero fue en el siglo V a.C., cuando los 7 reinos que conformaban el territorio chino (Qi, Yan, Zhao, Han, Chu, Wei y Qin) construyeron un sistema de murallas para defenderse de los nómadas del norte y de ellos mismos. Eran murallas simples, hechas de tierra compacta y gravilla, pero llegaron a extenderse desde el río Amarillo hasta el Yangtze, y conformaban segmentos aislados.

LA PRIMERA GRAN MURALLA

En 221 a.C. el emperador Qin Shin Huang Di (el mismo que se hizo enterrar con un ejército de soldados de terracota) conquistó a los otros estados y unificó China imponiendo un estado tiránico y sangriento. Shin Huan Di hizo demoler las murallas que fragmentaban su territorio conquistado y unió aquellas ya existentes, ampliándolas y reforzándolas, separando su territorio de los bárbaros y demonios que habitaban en el norte (ese es un detalle interesante, ya que supuestamente los demonios sólo avanzan en línea recta, razón por la que la muralla zigzaguea entre las montañas).


Por muchos años la muralla fue un símbolo de sufrimiento, opresión y tiranía, en la que trabajaron por lo menos un millón de personas en circunstancias laborales deplorables. Se cuentan historias terribles en las que los campesinos o prisioneros eran llevados a trabajar a la muralla y nunca volvían, y la leyenda dice que muchos de ellos, que fueron asesinados brutalmente o muertos por inanición o la crudeza de los trabajos, eran enterrados allí mismo, y sus cabellos usados para dar más consistencia a la argamasa. Es más, nuestro guía decía que si se alinearan los cadáveres, formarían una longitud igual a la de la propia muralla, pero no he podido corroborar esta información con otras fuentes.


Probablemente la construcción haya comenzado con los torreones de ladrillo que se asentaban sobre una base de piedra de 12 x 12 m formando una pirámide truncada de 12 m de altura. Posteriormente los tramos entre torreones se completaban con un muro generalmente hecho de tierra compacta recubierta con piedra.


Tras el efímero mandato de los Qin, la dinastía Han expandió la muralla hasta alcanzar los 10000 km. Sin embargo, tras la caída de la dinastía Han la muralla caería en desuso y ruina, tanto es así que no aparece en pinturas ni escritos ni es mencionada por Marco Polo durante su visita a China en el siglo XIII.


LA MURALLA ACTUAL

La muralla que admiramos en la actualidad, hecha de bases de granito y paredes de ladrillo y piedra, con sus soberbios torreones, con sus típicas almenas y su avenida central de empinadas escalinatas y rampas (en algunos momentos vertiginosas), fue construida por la dinastía Ming, sobre la base de la antigua muralla, iniciándose luego de 1449.


Los cimientos de bloques de granito de hasta 7 metros eran cortados y ensamblados y luego recubiertos a ambos lados por muros de 1.5 m de espesor que se erigen hasta 7 m de alto. El área central era rellena con tierra compacta y recubierta con ladrillo conformando una avenida central de 5 m de ancho.

Sección típica de la muralla. Fuente “Amazing Achievements : a celebration of human ingenuity” por Nigel Hawkes, via NTU Library Xpress.

Además de la muralla, existen numerosas puertas de elaborado detalle artístico, algunas de ellas atraviesan ríos y cursos de agua.


Pero en 1644 los manchús traspasaron la muralla, no destruyéndola sino sobornando a un general. La leyenda cuenta que las tropas demoraron 3 días para pasar la muralla. Finalmente, depusieron a los Ming, conquistaron China y fundaron la dinastía Qing, que duraría hasta 1912 con la revolución china. Obviamente, al conquistar el otro lado, la muralla volvió a ser obsoleta y dado su costoso mantenimiento volvió a quedar en abandono.


Fue sin embargo la impresionada visión occidental, quien “descubrió” la muralla recién y la glorificó como “Gran” recién en el siglo XX, la que le dio su carácter simbólico y poderosa reputación. La prensa occidental ponderaba la magnitud y magnificencia de esta obra, y en 1932, Ripley, Aunque Ud. no lo crea, exageradamente aventuraba a decir: “Esta sería la única obra humana que podría verse desde la luna sin ayuda de binoculares”.

Ripley, Believe it or Not popularizó la creencia de que la Gran Muralla puede verse desde la Luna
La Gran Muralla no puede verse desde la luna, pero es posible verla desde el espacio a baja órbita y en condiciones climáticas favorables, o con aparatos y filtros especiales.

La aseveración por demás ingenua (considérese que fue declarada más de 35 años antes de que el hombre ponga pie en la luna) se convirtió sin embargo en absoluta verdad, y viene siendo repetida absurdamente incluso hasta nuestros días, cuando cualquiera con ayuda de Google Earth puede darse cuenta de esta monumental falsedad. Y es que pretender que una muralla de 15 m de ancho (en el mejor de los casos) pueda verse a simple vista a 300,000 km por más que tenga 6700 km de largo, es equivalente a intentar ver un hilo de 0.000002 mm de ancho a 600 m de distancia, por más que tenga 1 m de largo. Por esta razón ningún astronauta ha afirmado haber podido ver la muralla desde la luna, ni siquiera desde una órbita alrededor de la tierra, a menos que sea una órbita baja y se sepa dónde mirar, en cuyo caso muchas otras obras humanas son también perfectamente visibles.

La pendiente en algunos tramos llega hasta 40 %. Aun así facilitó enormemente el trasporte de bienes y personas entre las agrestes colinas.

Tras el ascenso de Mao Zedong al poder, la muralla fue tomada como símbolo de la resistencia ante la invasión japonesa. Pero luego fue tomada como un remanente de la opresión totalitaria por lo, durante la llamada que en muchas zonas la Gran Muralla fue demolida y sus restos usados como materiales. Pero suerte corrió la soberbia muralla de Beijing, que fue completamente demolida para construir una avenida en su lugar. Posteriormente, en 1984 Den XiaoPing llevó a cabo un extenso programa de restauración de la Gran Muralla.

Este monolito reproduce una frase de Mao "el que no visita la muralla no es chévere". Comprensiblemente, muchos chinos se aglutinan para fotografiarse en este lugar

Hoy en día, mientras la muralla se ha convertido en el símbolo del poder chino y nos deja boquiabiertos al visitarla cerca de Beijing, paradójicamente en muchas otras áreas con menos o ningún control o conservación viene siendo depredada por turistas o habitantes locales, que usan sus materiales para hacer sus casas u otras construcciones.


VER TAMBIEN/SEE ALSO
- ARQUITECTURA TRADICIONAL CHINA /CHINESE TRADITIONAL ARCHITECTURE


3 comentarios:

Ulises Omar Zuñiga Garcia dijo...

He leido detenidamente su pagina, de verdad agradezco y felicito el tiempo que ha invertido en detallar un poco las obras de arquitectura que ha expuesto. Se ve que lo ha pasado fenomenal visitando todos estos hermosos lugares, si algun dia viene a Cabo San Lucas, aca tiene a un amigo.

Carlos Zeballos dijo...

Saludos Ulises.
Disculpe mi ignorancia, desconocía Cabo San Lucas, y por lo que veo en las fotos tiene realmente un paisaje espectacular. ¡Felicitaciones!
Le comento que precisamente el próximo mes, Dios mediante, llevaré a cabo mi preciado sueño de visitar México, aunque sólo la capital por esta vez.
Creo que su país es uno de los más ricos cultural, histórica y pasisajísticamente hablando, por lo que espero tener la oportunidad de visitarlo más de una vez.
Espero que se dé la oprtunidad de visitar Cabo San Lucas, y compartir experiencias sobre arquitectura asiática y latinoamericana en algún conversatorio o conferencia.
Estaremos en contacto y muchas gracias por su comunicación.

Inversiones en oro dijo...

La arquitectura es sin duda un arte que no muchas personas pueden tener, me gustan mucho tus blogs porque presentan verdaderas artes de arquitectura.