
COLCA LODGE AND THE COLCA VALLEY'S CULTURAL LANDSCAPE
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"Inevitablemente valorar todo el paisaje cultural, implica valorizar tanto o más lo intangible como lo tangible, lo mágico como lo real, lo popular como lo áulico, en fin, sumergirse en el goce de la vida misma, antes que solazarse en sus manifestaciones más ilustradas y exitosas."Rubén Pesci.
El cañón del Colca es una impresionante estructura geológica localizada en el departamento de Arequipa, en el sur del Perú. Con sus 3250 metros, es dos veces y media más profundo que el Cañón del Colorado, EE.UU (1400 metros) y es el segundo cañón más profundo en el mundo, tan sólo superado en profundidad por el cañón de Cotahuasi (3535 metros), también localizado en Arequipa. El cóndor, ave andina cuya envergadura en vuelo es la más grande el planeta, suele enseñorearse sobrevolando los inmensos abismos, como un protagonista majestuoso y un espectador envidiable de este increíble paisaje.

Esta extraordinaria grieta alberga diversos climas y nichos ecológicos y ha permitido el desarrollo de diversas especies, de las que da cuenta el conservacionista Mauricio de Romaña (El propio Romaña y Carlos Zeballos Barrios han impulsado grandemente el "redescubrimiento" del Colca, a través de estudios y la publicación de guías turísticas).
Culturas milenarias como los Collaguas y han poblado el valle del Colca, transformándolo en un imponente paisaje cultural, moldeando las laderas imposibles de los andes con terrazas y poblados (Según define Carl Sauer en su "Morfología del Paisaje" (1925), el paisaje cultural es la interacción de un grupo social sobre un paisaje natural. La cultura es el agente, lo natural es el medio; el paisaje cultural es el resultado.)
Luego de la conquista española los habitantes del Colca fueron agrupados en reducciones, formando poblados que se asentaron a ambos lados del valle, estableciendo una organización espacial y económica del territorio que ha sido estudiada por especialistas como la Dra. María Rostworowski, el arquéologo Steve Wrenkle y el CIARQ .
Las iglesias del Valle del Colca constituyen uno de los patrimonios más importantes en Sudamérica, ya que albergan verdaderas joyas de arte colonial. Ramón Gutiérrez ha publicado un interesante estudio sobre la arquitectura colonial en el Colca y la AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) viene ejecutando diversos proyectos para su restauración y potenciamiento en un interesante programa en el que se capacita a la propia población local en el cuidado de su patrimonio.


EL HOTEL COLCA LODGE
En medio de este contexto, como un espectador privilegiado de este magnífico escenario, se encuentra el Colca Lodge, proyectado por el reconocido arquitecto peruano Álvaro Pastor.

Pastor se educó en Tucumán, Argentina y trabajó junto a su compatriota Enrique Ciriani en París. Ha tenido una fértil labor proyectual que le ha merecido reconocimientos a nivel nacional e internacional, entre ellos el primer lugar en el concurso del museo Machu Picchu, que realizara junto a los arquitectos G. Valdivia, E. Suárez, H. Perochena y R. Borda. Es docente principal de la Universidad Católica de Arequipa, y también lo ha sido en la UNSA en esa ciudad.
Pastor es dueño de una singular sensibilidad por el material y el lugar en el que proyecta, sin perder por ello el lenguaje contemporáneo que caracteriza su arquitectura. Este respeto al locus lo ha llevado a proyectar el hotel Colca Lodge utilizando métodos constructivos de los pobladores del valle, como la piedra, barro, madera y paja, sin perder la exquisitez en el detalle ni el cálido confort que esta instalación le requería.

El hotel se ubica se entre los pueblos de Coporaque e Ichupampa, desarrollándose en una pequeña planicie frente al río Colca, extendiéndose como la prolongación de las andenerías que esculpen las laderas de los cerros, al igual como hace 1500 años.

El conjunto ha tomado como referencia la arquitectura tradicional local, y de hecho se asemeja a un pequeño poblado andino.

El corazón del mismo es el restaurante, un cubo macizo de piedra al que se le superpone otro cubo acristalado cubierto por una pirámide de paja.

Frente a él se encuentra la una plaza circular, llamada la plaza de la luna, denominada así según la antigua costumbre de observar el astro lunar reflejado en los espejos de agua.


Las habitaciones, a manera de casitas, se organizan en dos barras que nacen de este núcleo, sirviéndose de "callecitas" empedradas. La conformación de las barras (una de ellas semicircular) armonizan con la topografía y la andenería circundante.

Las casitas, que se diferencian rítmicamente en altura, se separan del espacio público por medio de un foyer que sirve de recibidor a las mismas. Al final de cada barra de encuentra un módulo de dos pisos, correspondiente a las habitaciones principales.

El interior de las habitaciones expresa con suprema sencillez,el lenguaje vernacular andino, pero al mismo tiempo ofrece un ameno juego espacial con los elementos que los componen.
En el caso de las suites, Pastor ha ubicado una zona social en el primer nivel, consistente en una salita y una cocinilla, con su expansión a una terraza y a una poza privada.


De esta forma, el arquitecto privilegia la ubicación del dormitorio en la segunda planta, ofreciendo al huésped una vista espectacular del valle.

El hotel aprovecha las numerosas aguas termales que, producto de la actividad volcánica de la zona, son frecuentes en las inmediaciones. Sin embargo, han sido cuidadosamente diseñadas para no interferir con el ambiente natural, ya que el arquitecto utilizó un sistema de canales similares a los que utilizaban los Collaguas.


El diseño de las suites incluye pequeñas pozas privadas, ideales para disfrutar de las aguas termales a la luz de la luna o al amanecer que destacan en el aire ralo e impoluto.


Para la construcción de este hotel Álvaro Pastor contó con el apoyo de Marcello Berolatti, quien es también un arquitecto peruano que desde hace varios años viene experimentando con métodos constructivos tradicionales.
El conjunto del Colca Lodge redefine los códigos de una sintaxis arquitectónica vernacular y los re-compone en una organización contemporánea y confortable, integrándose al paisaje con humildad y al mismo tiempo con maestría.
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- ARQUITECTURA Y PAISAJE
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