01 enero, 2007

KURAMA Y LOS BAÑOS EN LA MONTAÑA SAGRADA


ENGLISH VERSION

Japón es un país montañoso y que presenta continua actividad volcánica, por tanto es frecuente encontrar aguas termales que son llamadas onsen (温泉). Pero más allá de un fenómeno puramente geológico, en Japón los onsen son parte de una tradición cultural milenaria, una relación íntima entre el ser humano y la naturaleza, y en donde la arquitectura se ha prestado graciosamente para favorecer esa relación.

Según refiere Suehiro Tanemura, los primeros usuarios de los baños termales fueron los dioses. De acuerdo a la Guía de los siete baños termales, "antes de que los ancestros celestiales descendieran, los dioses Oonamuchi y Sukuna-hikona reinaron la Tierra Central y las Planicies de Junco. Conmiserándose por la corta vida de los humanos, establecieron métodos para aliviar sus males; la medicina, las abstinencias y los baños termales".



Es así que los onsen fueron usados primeramente como una forma de medicina arcaica. Era común encontrar baños termales para aliviar, por ejemplo, a los soldados heridos y esta práctica se extendió incluso hasta durante la segunda guerra mundial. Su privilegiada ubicación en el corazón de las montañas permitía, además de experimentar las propiedades curativas de las aguas minerales, establecer un íntimo contacto con la naturaleza.


Hoy en día los onsen son uno de los mayores atractivos turísticos en Japón, ya que funcionan como válvulas de escape para el creciente estrés moderno y a la vez son formidables niveladores sociales: son espacios en que, despojados de toda vestimenta, comparten por igual gerentes y empleados, ricos y pobres, niños y ancianos, hombres y mujeres... ¡¿hombres y mujeres?! Bueno, hasta hace algunos años sí, pero ahora casi todos los onsen tienen baños diferenciados por género.

El monte Kurama, ubicado a 12 km al norte de Kioto, es un escenario privilegiado para un onsen, engastado entre sus estribaciones espesamente boscosas cubiertas de cipreses.


EL TEMPLO DE KURAMA

El monte Kurama ha tenido importancia para los habitantes de Kioto desde su fundación a fines del siglo VIII hasta nuestros días.



El santuario de Kurama data de 770 y fue erigido por el monje Gantei como guardián del norte de la recién fundada ciudad de Heian Kyoo (hoy Kioto).

Niomon (Puerta de los Guardianes) a la entrada del templo.

En realidad, se trata de un conjunto de múltiples edificios religiosos, que se encuentran dispersos en la montaña. El camino que acompaña la ascensión del peregrino , frecuentemente acompañado de farolas o estelas de piedras grabadas con plegarias, va ofreciendo también espacios para el descanso desde los que se contemplan impresionantes vistas de la ciudad.


Aunque este templo pertenecía originalmente a la secta Tendai, el templo de Kurama es hoy la sede de la secta budista Kurama Kyoo.


Cada 22 de octubre se desarrolla también en el monte Kurama uno de los eventos más populares en Kioto, el festival del fuego o Hi Matsuri, que es una celebración para recibir a la deidad de Kurama. A las 6 de la tarde cientos de antorchas pueblan las inmediaciones del templo de Yuki jinja, y especialmente unas antorchas gigantes de más de 3 metros de altura, hechas de pino y de unos 80 kilos de peso. La procesión de gigantescas antorchas, cargadas por hombres semi desnudos, vestidos a la usanza de los viejos guerreros, atrae cada a decenas de miles de visitantes.



El monte Kurama es también la cuna del Reiki, una práctica de curación espiritual con la imposición de manos, creada a principios del siglo XX. Cuenta la historia que su fundador, el maestro Usui, se adentró en la montaña y tras 21 días de profunda meditación y ayuno tuvo una iluminación. Estaba tan emocionado con su experiencia que se apresuró en bajar de la montaña y en algún momento tropezó y cayó, hiriéndose a sí mismo. Instintivamente puso sus manos en la herida, la cual curó rápidamente. Es así que descubrió su habilidad de curar, y pasó los siguientes cuatro años perfeccionando su filosofía de auto-ayuda y curación.

Dr. Mikao Usui

ONSEN EN KURAMA

Pero, como decíamos, el monte Kurama es también famoso por sus onsen los cuales pueden ser disfrutados en primavera con los cerezos en flor, en verano, escapando del calor de Kioto, o en otoño, sumergido en un paisaje salpicado de sepias, rojos y amarillos. Pero esta vez decidimos visitarlo en invierno, en un día en que algunos copos de nieve cayeron sobre la ciudad, derritiéndose al contacto del suelo kiotoíta. En sólo 20 minutos a bordo del tren el paisaje cambia completamente y mientras vamos subiendo hacia Kurama los árboles se cubren de una espesa nieve.


Al llegar a la estación, nos recibe una gigantesca máscara de larga nariz que representa a Tengu, la mítica deidad que vive en lo alto del monte Kurama, y que es poseedor de poderes sobrenaturales, un engañoso sentido del humor y extraordinarias habilidades marciales, lo que lo han hecho protagonista de varios cuentos y leyendas. Como relata Lucy Moss, una de las más famosas leyendas antiguas narra cómo el Rey de Tengu, el anciano Sojobo, entrenó al héroe del siglo XII Minamoto Yoshitsune en el arte de la esgrima, artes marciales y estrategia militar.


A pocos minutos de la estación se encuentran los baños de Kurama. La aproximación al edificio se hace mediante un camino sinuoso de piedra, que acentúa su carácter natural.


Los baños de hombre y mujeres son diferenciados por una pequeña cortina, llamada noren. Usualmente, sutiles detalles como éstos son suficientes para determinar el carácter público o privado de los espacios.


Al interior y tras despojarse del calzado y luego del resto de la ropa (en ese orden) el bañista debe previamente lavarse con jabón en duchas especialmente preparadas para tal fin. Es contra la costumbre ingresar al onsen sin haberse aseado previamente.



Una vez realizados estos menesteres, es posible disfrutar del espectacular baño a cielo abierto (otemburo), deslizándose tranquilamente sobre el agua caliente. No es recomendable intentar un trampolín con doble salto mortal, pues la probable eventualidad de una fractura implicaría un grave problema de discriminación social: sangre en el agua implicaría una impureza inaceptable.
Además, la idea es participar de una experiencia bucólica, extasiados ante el glauco paisaje, adormecidos por el suave murmullo del agua, semi-levitando entre vapores y niebla, mientras la nieve juguetea en nuestras cabezas... una vivencia maravillosamente relajante, saludablemente tonificante...


Para ver un vídeo de nuestra visita, presiona aquí



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12 comentarios:

emily dijo...

Wow! You have a very nice blog Carlo. The pictures are beautiful (ehem!) and above all you shared valuable information as well as your feelings in each section. In other words, Kuramayama became alive in this page! Now, I want to make a blog too. ha,ha,ha... and think of kurama onsen everytime it snows! Keep up the good work!

Carlitros dijo...

Hey Emily!
Thanks for your words. I hope the number of viewers on my blog will increase after I uploaded the pictures of the nude beauties on it!!!
I think Kurama onsen is also worth to visit in any time of the year... although no one has the magic of snow...
Thanks for dropping by!

Luis Mauricio dijo...

You just have mastered to express in words what such a wonderful winter landscape images can express by themselves. Kurama onsen is now in my spiritual agenda. I will start searching for a sacred mountain´s hot spring water experience veeeery soon. Outstanding work makes us proud of you.
By the way, is Carlitros a hidden message of your devotion for waters and cars??

Carlitros dijo...

Thanks a lot Luis Mauricio. Your kind words are encouraging, I am glad you liked these magic landscapes. I will post other examples on baths and landscape in other parts of the world in the coming days, I hope you like them too.

Anónimo dijo...

Wow! Impressive blog! Nice shots! I liked the video too... it's cool and charming!
How do I get to Kurama Temple from Kyoto?

Carlitros dijo...

Thanks anonymus.
If you want to visit Kurama you can take the Kurama line from Demachiyanagi Station in Kyoto. Be aware that there are two lines that depart from Demachiyanagi to the North: Eizan, which goes to Hieizanguchi, and Kurama, which goes to Kurama Station. The best way is to ask any staff in Demachiyanagi, but if you are good at kanji you can identify the train with this symbol 鞍馬.
The fare is 410 yen one way and the entrance fee to the Kurama Onsen is 1100 yen + 200 extra if you want a mini towel.
Enjoy!

Giancarlo dijo...

¡Te lo dije! Pon modelos guapas y aumentarás tu tráfico web... Veo que me hiciste caso... ¡Ja!

Kurama en un día de nieve está en mi lista de pendientes. Aunque con el cálido invierno que tenemos este año, creo que ya será el próximo...

Boku dijo...

Great blog indeed Carlos. I wonder where you get the time to do all this updating, work AND get on with your studies... Saludos!

Carlitros dijo...

giancarlo
Si supieras lo que me costó convencerlas para posar desnudas... jajaja... todo sea por el rating

Carlitros dijo...

thanks boku
you should add HAVING A GIRLFRIEND to the list... that is the most time-consuming aspect of all.
perhaps this blog helps to make sense to the studies and work... you always learn a lot from sharing...

ppoviedo dijo...

Like as say, Boku: i hope don't stop your studies doing this blog,
an explain what is carlitros...

the joke is in spanish: carlos + litros de trago= carlitros...

stop drunkin' my friend

regards

Arq, Jose Oviedo

Carlitros dijo...

Estimado ppoviedo
Al contrario! espero que este blog sea una extensión de mis estudios, porque guardados en una biblioteca de la universidad de Kyoto, o en el disco duro de mi computadora, se anquilosan y a nadie le sirven.
Gracias por pasar por aquí