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15 julio, 2010

ANDENES: TERRAZAS INCAS Y PAISAJE.

Ruinas de Huayanay, Cusco

Las terrazas incas, conocidas como andenes, son una de las obras de infraestructura y de adaptación al paisaje más grandes e importantes de la América Precolombina. La influencia del imperio incaico se extendió más allá del Perú, alcanzando territorios en los actuales Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile y Argentina entre el siglo XV y mediados del s. XVI.

Atacama, Chile. Foto cortesía de anaraquel.

Isla del Sol, Lago Titicaca, Bolivia. Foto cortesía de Lucy O'Doherty.

Sin embargo, el desarrollo de las terrazas no fue un invento inca, sino que se sostuvo en una experiencia de muchas otras culturas que la antecedieron, probablemente desde 900 a.C. (Mujica, 1996). No obstante, fueron los incas quienes llevaron esta técnica a su máxima expresión y la utilizaron no solamente como una forma de alimentar a su vasto imperio, sino de subrayar el carácter ritual de su relación con el paisaje.

Machu Picchu. Casa del vigia. Foto cortesía de lall

DOMINANDO UN ENTORNO DIFÍCIL.

A diferencia de otras zonas del continente, como las pampas en Argentina, por ejemplo, la cordillera de los Andes ofrece un ambiente poco favorable para la agricultura. Extensos desiertos en la costa, escarpadas montañas de valles angostos, selvas inexpugnables. Esta circunstancia determinó que las antiguas culturas andinas desarrollaran métodos para hacer más eficiente el uso del suelo y ese factor, sumado a la competencia de varios grupos por los escasos recursos en el territorio, fue tal vez uno de los mayores catalizadores culturales en esta parte del mundo.

Santa Rosa de Tastil, Argentina.

Pumapungo, Cuenca Ecuador. Foto cortesía de ChristaLW.

"Los andenes están constituidos por plataforma horizontales que van escalando las laderas, adaptándose a las sinuosidades topográficas. Las plataformas con superficies cultivables están conformadas por un muro de contención de piedra" (Kauffmann Doig, 2002).
Cañón del Colca. Foto cortesía de Southamerica.art

Siendo la agricultura la actividad económica fundamental en el incario, los andenes fueron también utilizados para estudiar y mejorar la producción agrícola. Lugares como Tipón o Moray servían como centros de experimentación para "domesticar" especies vegetales, plantándolas en andenes a diferentes alturas y distintos microclimas.

Tipón fue utilizado para desarrollar especies agrícolas, dadas las diferencias microclimáticas de la ladera.

Moray, otro laboratorio agrícola. Foto cortesía de Paranoias.

Además de contribuir a la producción de alimentos, los andenes o terrazas "fueron efectivos métodos de reducir la erosión y mejorar las condiciones microclimáticas del terreno, especialmente en los pisos más altos, donde se incrementa la capacidad de conservación del calor del suelo por acción de la radiación solar, que es absorbida por las piedras de los muros" (Rostworowsi, 2004).

Así por ejemplo, la ciudadela de Machu Picchu usó las terrazas como elementos de soporte estructural y como sistema de desagüe ante la gran cantidad de precipitaciones pluviales que recibía esta zona de ceja de selva.


Machu Picchu. Foto cortesía de ArtBadia.

LAS TERRAZAS INCAICAS Y EL PAISAJE CULTURAL

El siguiente es un extracto del interesante artículo del investigador Elías Mujica “Andenes. Arquitectura Productiva Inca." (Revista Arkinka N. 3, 1996).

Las terrazas agrícolas inkaikas tienen muros de albañilería, a veces con fina piedra canteada, y están rellanadas con capas de piedra, grava y tierra para proporcionar un drenaje apropiado.


Estructura de un andén o terraza. Imagen cortesía de History Channel.

Distintas capas de los andenes y el sistema de flujo del agua. Imagen cortesía de National Geographic.

Están equipadas con canales de regadío de piedra para distribuir el agua de irrigación y con piedras sobresalientes en la parte anterior de las terrazas que sirven como escalones (Rowe, 1963).

Piedras salientes usadas como escaleras en Tipón.

En la época incaica las terrazas agrícolas fueron la principal forma de arquitectura paisajista (Hyslop, 1990) y construir terrazas fue indudablemente parte del concepto inca de asentamiento (Niles, 1982) En su estudio sobre las obras agrícolas cerca al Cusco, Niles (1982) distinguió diferenciar diferentes tipos de andenes a partir de las técnicas constructivas. Los primeros y más comunes son los andenes de “producción”, construidos con piedras toscas del campo y paredes relativamente bajas. Tales andenes tienden a seguir el contorno natural de las pendientes y no estaban asociados necesariamente con poblados cercanos.

Valle de Chilina, Arequipa. Algunos de estos andenes son preincaicos, hechos por etnias Collahuas.

El segundo tipo se conoce como “andenes de alto prestigio”. Estos andenes están más limitados en extensión pero están integrados a asentamientos poblacionales. Están identificados por los muros altos hechos de piedras finamente canteadas, los que pueden inclinarse hacia la pendiente. A menudo tienen escaleras y complejos sistemas de agua, algunas veces con fuentes o “baños”. Estos andenes especiales se adaptan menos a los contornos naturales y más bien moldean artificialmente las laderas de los cerros en líneas rectas, curvas y en zigzag.

Tres vistas de andenes de alto prestigio en Písac.


Ollantaytambo.

En el área del Cusco los andenes de alto prestigio y sus variantes son menos comunes que los andenes de producción (Hyslop, 1990) y pueden encontrarse en lugares como Tipón, Yucay, Ollantaytambo, Písac y Chinchero, en asociación cono poblaciones que podrían ser consideradas los ejemplos más finos de arquitectura incaica, construidas por los incas como residencias rurales. En estos casos los incas desarrollaron el arte de labrar la piedra y construir andenes hasta el punto en que dejó de tener un mero valor utilitario. Combinaron la apariencia estética con una demostración de poder imperial (Donkin, 1979).

Dos vistas de los andenes en Písac.


Una tercera variedad de andenes es una combinación de las terrazas de producción y las de alto prestigio, en lo que al tamaño y variedad de su albañilería se refiere. Estos andenes moldean el paisaje u otras áreas abiertas en formas nuevas, pero no tan dramáticamente ni con un trabajo tan fino de la piedra como los andenes de alto prestigio.
Mucha energía humana se invirtió en la construcción de las terrazas agrícolas elegantes y en la reingeniería del paisaje, más que en la construcción de cualquier asentamiento incaico fuera de la región del Cusco. Su costosa construcción diferencia estas estancias reales de la mayoría de los asentamientos estatales.

Trabajos de restauración de andenes en Písac.

La diversidad de edificios del Estado, construidos a menudo o parcialmente sobre terreno irregular, sugiere que la integración con el paisaje fue un factor primordial que guió su diseño. Por la importancia que los incas dieron al paisaje animado y sagrado, estos asentamientos más que otros en el Estado, parecen ser lugares donde los incas crearon una síntesis entre el ambiente y la construcción, no sólo para acomodarse a las características naturales del terreno, sino también para modificar el paisaje (Hyslop, 1990).

Los andenes en Ollantaytambo vistos desde el cerro Pinkuylluna replican la forma de una llama, ubicándose en su cabeza el Templo del Sol.

La conexión entre los andenes de alto prestigio con las propiedades de la realeza no explica suficientemente porqué estas elaboradas terrazas agrícolas formaron parte de los asentamientos poblacionales. La introducción de andenes en el diseño de los poblados está influenciada por aspectos de la religión inka que involucraba complejos ritos basados en el ciclo de crecimiento de varios cultivos, en los que el maíz tuvo particular importancia (Murra, 1960). El Inka y sus nobles efectuaban distintos rituales, y numerosas fuentes históricas tempranas hacen notar que tierras especiales fueron separadas para los inkas y la religión estatal. De este modo debemos considerar a los andenes de alto prestigio como lugares altamente simbólicos donde se podía sembrar maíz y otros cultivos, y donde se podía llevar a cabo rituales agrícolas en áreas cercanas a la residencia real.

En algunos casos los andenes habrían representado elementos dentro de la religión inca.
Notable fotografía en el amanecer del solsticio de invierno cuando un haz de luz hace contacto con lo que vendría a representar una de las ventanas de Pacaritambo, o Posada del amanecer.
Foto cortesía F. y E. Elorrieta

EL SINGULAR CASO DE MARAS


Maras, ubicada a unos 40 km al oeste del Cusco es una muestra poco común de que los incas no sólo usaban los andenes para la agricultura.


Estas salineras, compuestas por unos 3000 pozos de unos 5 m2 de área promedio permiten, hasta hoy, extraer sal. El agua cargada de minerales es distribuida a través de canales y luego evaporada, obteniéndose la sal luego de su cristalización.


De acuerdo a la leyenda inca, el jefe Yucay invocó al dios Sol para que castigara a los Maras para que no puedan cultivar la tierra. Entonces una lluvia blanca cubrió la tierra.

Minas de sal incas en Maras. Foto cortesía de alestaleiro.

"ANDENES" ASIÁTICOS.

La técnica de utilizar las laderas de los cerros como terrazas agrícolas no es, por supuesto, exclusividad incaica. En Asia, y sin llegar a la sofisticación de la cultura andina en el manejo de la piedra, se utilizan terrazas en Japón, China, Vietnam y en Indonesia.

Terrazas de arroz en Bali, Indonesia.

Pero en ningún paraje asiático se logra un modelado del paisaje tan espectacular como en Banaue, en las Filipinas, promocionado como la octava maravilla del mundo. Espero referirme a él en un futuro post.

Terrazas de arroz en Banaue, Filipinas.

VER TAMBIÉN

- ARQUITECTURA INCA

06 julio, 2007

MACHU PICCHU: ASPECTOS DE INGENIERÍA


ENGLISH VERSION

Este artículo consta de dos partes: la primera estuvo dedicada al planeamiento urbano arquitectónico de Machu Picchu y su relación con el paisaje. Este post revisa aspectos relativos a su ingeniería, características geológicas, construcción y planeamiento agrícola e hidráulico.

TECNOLOGÍA AGRÍCOLA EN MACHU PICCHU


Federico Kauffman Doig ha expuesto en una serie de escritos las dificultades que los antiguos peruanos hubieron de sobrellevar para conseguir cubrir la cuota de alimentos que su crecimiento poblacional demandaba. En efecto, a las poco favorables condiciones del territorio peruano para la agricultura (una costa árida, una sierra agreste y una selva casi inexpugnable) se sumaban los frecuentes fenómenos que sufre el territorio peruano: terremotos, sequías, fenómeno del Niño, deslizamientos, etc. Acaso sea ésta –sugiere Kauffman- la razón del mayor desarrollo cultural en esta parte del continente, ya que los antiguos peruanos hubieron de desarrollar complejas tecnologías y organizadas estructuras socio-religiosas que permitieran sacar provecho máximo a la tierra aun en condiciones adversas.

Machu Piccu terraces. Step down into the abyss?. Photo courtesy of Bird on a Wire.

Entendiendo la expansión agrícola como un objetivo fundamental de los incas, Kauffman propone que Machu Picchu era “un importante centro de administración de la producción agraria”, sustentado en la necesidad de ampliar la frontera agrícola hacia los Andes Amazónicos. Sin embargo análisis ejecutados por el paleohidrólogo Kenneth R. Wright, habrían llevado a la conclusión de que las áreas cultivables en Machu Picchu abastecían sólo a 55 personas, por lo que los alimentos habrían sido traído de otros lados. Kauffmann, basado en estudios de Ann Kendal, sugiere que Machu Picchu habría sido parte de una serie de centros agro-cultistas, como Huiñayhuina o Intipata, ubicadas en la misma comarca.

En toda la ciudad existen más de 600 terrazas o andenes, las que no sólo tuvieron fines agrícolas sino fundamentalmente sirvieron como cuñas para prevenir deslizamientos. En promedio, las terrazas tenían entre 2 metros de ancho y 3.5 de alto, definidas por un muro de piedra. En su interior, diferentes capas de suelo garantizaban un buen escurrimiento durante las fuertes lluvias de la selva amazónica. En la base inferior había un relleno de piedra que proveía estabilidad y un fácil flujo de agua. Sobre ellas había una capa de piedras más pequeñas, otra capa de grava y otra de arena. Finalmente éstas se cubrían con tierra de cultivo, que frecuentemente alcanza un espesor de un metro y que probablemente haya sido traída desde el valle al fondo de la quebrada.


Modelo 3D de Machu Picchu

LA ZONA AGRÍCOLA


Ubicada al inicio del conjunto, en la zona sureste, la zona agrícola es un grupo de terrazas que limita con el foso seco. Según el arqueólogo Luis Lumbreras, “más que un simple espacio agrícola, la habilitación del sector agrícola fue una obra que sometió la función alimentaria a las demandas de los valores estéticos. Si a eso se combina que junto al maíz o a la coca -que con seguridad los incas sembraban en esos andenes- crecían también las orquídeas y otros colores y aromas, las terrazas agrícolas eran mucho más que sólo eso”.

Estructura de un andén o terraza.
Imagen cortesía de History Channel.


En la zona agrícola también existen algunas construcciones:

Almacenes

Estos almacenes o colcas están ubicados en forma escalonada, sus techos han sido reconstruidos por los arqueólogos para ofrecer una visión de cómo habría sido Machu Picchu originalmente.

Colcas o almacenes al ingreso de la zona agrícola.
Foto cortesía de Fotolobo


Corrales de llamas

Dado que se han encontrado muchos restos orgánicos de auquénidos, se cree que, a la usanza andina, éstos eran recintos de forma rectangular con entradas estrechas donde se confinaban a estos animales.

Foto cortesía de kepguru.hu

Casa del vigía

Ubicada en lo alto de la zona agrícola, goza de estupendas visuales sobre la ciudadela. Cerca de allí hay un cementerio y una roca ceremonial.

Casa del vigia.
Foto cortesía de lall

DOMESTICACIÓN DE FALLAS GEOLÓGICAS

El notable geólogo brasileño Rualdo Menegat ofrece una interesante interpretación del rol de las fallas geológicas en la estructuración del paisaje, así como en la ubicación y edificación de sus ciudades incas. Menegat basa su hipótesis en el hecho de que las fallas son signos importantes en el paisaje y por cuestiones vitales, ya que donde hay cruce de fallas hay abundancia de material de construcción, es más fácil modelar el terreno y hay abundancia de acuíferos.

En efecto, Machu Picchu presenta numerosas fallas geológicas y abundantes fracturas de roca. Las dos fallas principales son llamadas Machu Picchu y Huayna Picchu, que forman un bloque en forma de cuña sobre la que se asienta la ciudadela. Este sistema de fallas determina la topografía en el santuario y su orientación puede ser identificada alineando la casi vertical cara noroeste de Machu Picchu con los tramos lineales del río Urubamba a lo largo del flanco sudeste de Putucusi.

Topografía y fallas geológicas del sector.
Fuente: K. Wright

Menegat propone que los incas tenían un amplio conocimiento de la matriz del lugar, es decir los elementos geológicos y geomorfológicos del paisaje, tanto a una macro escala (al situar las ciudades en las zonas seguras en lo alto de las montañas, analizar las escorrentías, y organizar la ciudad de acuerdo a zonas topográficas) como microescala (al tallar la piedra entendiendo la dirección de las fracturas geológicas de la misma).
Sugiere además que en lugar de utilizar una geometría euclidiana, los incas usaban una “petrometría” es decir, seguían la lógica de la piedra. Por ejemplo en el templo de las 3 Ventanas, las piedras de la base tienen patrones más irregulares que en la parte superior.

Templo de las tres ventanas (pueden verse las dos hornacinas laterales cubiertas posteriormente). Obsérvese como el ensamblaje de los bloques de piedra obedece a la tectónica de los mismos y no a una geometría particular.

LAS HUACAS, COMUNIÓN ENTRE HOMBRE Y NATURALEZA.

Los apus o divinidades de las montañas eran profundamente reverenciados por los incas, especialmente si estos tenían alguna referencia figurativa que evocara a algún ser divino (hemos mostrado aquí el caso del cerro Pinkuylluna en Ollantaytambo). En ese sentido se ha asociado el contorno del Huayna Picchu con un perfil humano, aunque sinceramente he encontrado esta referencia más entre la tradición popular que entre los estudios de los investigadores.

Perfil del Inca en Machu Picchu, donde la nariz sería el Huayna Picchu y el mentón el Uña HuaynaPicchu. Frecuentemente he encontrado esa imagen distorsionada artísticamente con fines turísticos, así que ésta es una foto real, tomada al amanecer, cuando las sombras contrastan más nítidamente el perfil de la montaña. Foto cortesía de eugene.

Sin embargo creo que las referencias de las montañas en la planeación de Machu Picchu conforman un sistema mucho más complejo que abarca las cadenas montañosas y los nevados circundantes. En ese sentido, la investigadora Lee Anne Hurt, asistente encargada de la galería de Arte Americano Antiguo del Museo de Bellas Artes de Virginia, EEUU, en su tesis de doctorado realiza un interesante estudio acerca del significado de las huacas como vínculos entre las montañas o apus y la ciudad y como un elemento importante en la planificación de Machu Picchu. Hurt documenta de manera exhaustiva y sistemática 122 huacas en los diversos sectores de la ciudadela, demostrando no sólo el carácter sagrado de la misma, sino su minuciosa planificación por parte de sus constructores.

Roca sagrada mostrando su alineamiento con el monte Yanantín.
Foto Cortesía L.A.Hurt

Las huacas o rocas sagradas, fueron entendidas como nexos metafísicos entre el mundo sobrenatural y los humanos y han sido documentadas por diversos cronistas y autores, entre los que destacan los gráficos de Huamán Poma de Ayala y el Manuscrito de Huarochirí.

Inca de rodillas, adorando una huaca .
Imagen Huamán Poma de Ayala

Basándose en estas fuentes y en un minucioso trabajo de campo, Hurt analiza el rol que tenían las huacas como referentes del entorno montañoso, estudiando la relación entre observador-huaca-paisaje desde diferentes posiciones: de pie, sentada y de rodillas, descubriendo diferentes relaciones visuales en cada una de ellas. En ese sentido las huacas definen un lugar sacro (el sitio al que apuntan) un lugar profano (al que le dan las espaldas) y un lugar ritual, que se halla en medio de ambos.

Diferentes percepciones de la misma huaca con el paisaje: A) de pie B) de rodillas. La relación visual y la mímica del cerro Putucusi es más clara al hincarse.
Fotos cortesía de L.A.Hurt

Hurt categoriza las huacas como “Marca” (cuando tienen algún alineamiento con un elemento del paisaje), “Cámara” (un recinto), “Repositorio” (donde se guardaba o depositaba algo), “Incrustada”, “Encerrada” y “Autónoma” (cuando se ubica de manera aislada). En algunos casos una huaca puede contener más de una categoría.
El mérito de Hurt es entender a Machu Picchu como parte de un sistema paisajístico mucho mayor y al mismo tiempo dar cuenta de las sutilezas locales e incluso de las coreografías rituales de sus habitantes. Más aún, su investigación ofrece un mayor entendimiento del rol de las huacas en la cosmogonía Inca y subraya el carácter sagrado de la ciudadela.


EL MANEJO DEL AGUA


El sistema de fallas geológicas también influenció la ubicación del manantial ubicado en la parte norte de la montaña a 2458 m, ya que la permeabilidad de aquél permite la infiltración de las aguas de lluvia, que emergen en esta poza, proveyendo una fuente de agua perenne para la ciudad. Y es que antes de crear cualquier asentamiento, era fundamental asegurar un abastecimiento de agua potable.

Con este fin los incas hicieron un sistema de recolección consistente en una pared de piedra de 14.6 m de longitud y 1.4 m de alto. El agua se filtra a través de la pared y va a dar a una zanja de piedra de alrededor de 0.8 m de ancho. Una fuente secundaria entra al canal más o menos 80 m al este de la fuente principal. El agua discurre a lo largo de un canal de 749 m de longitud, 10 a 12 cm de ancho, 10 a 16 cm de profundidad, y 3% de pendiente, con una capacidad de 300 l-min. De acuerdo al arqueólogo peruano Alfredo Valencia y el ingeniero estadounidense Kenneth Wright, el diseño del canal determinó la ubicación de la residencia del emperador y la distribución general de la ciudad.

Pero las fuentes no tenían únicamente un rol utilitario sino también ceremonial, ya que el agua era considerada una deidad principal dada su importancia en la agricultura. 16 fuentes litúrgicas o pakchas conforman una calle sagrada ubicada entre el Templo del Sol y el Palacio Real.

Detalle de una de las fuentes.
Foto C. Zeballos

EL SISTEMA DE DRENAJE

Wright y Valencia sugieren que el secreto de la longevidad de la ciudadela reside en su sistema de drenaje, afirmando incluso que es éste el elemento más importante de la ciudad y en el que el Inca enfocó el 60 % de sus esfuerzos, aunque yazca enterrado bajo tierra.

Los investigadores proponen 8 componentes principales en el sistema de drenaje:
1. Un drenaje principal centralizado, llamado Foso Seco y que separa la zona agrícola de la urbana
2. Drenaje de los andenes con buenas pendientes longitudinales que desembocan en el drenaje longitudinal.
3. Drenaje subterráneo de las terrazas, consistente en pedazos de rocas de baja calidad, superpuestas con capas de grava y arena (ver figura)
4. Superficie de drenaje en áreas con césped para escurrir el agua de los techos inclinados y las plazas.
5. Canales de drenaje combinados con escaleras, veredas o interiores de templos.
6. Una capa profunda de trozos de roca debajo de las plazas para permitir la escorrentía de áreas tributarias.
7. Un buen sistema consistente en 129 tomas de drenaje, distribuidos en muros de contención y de construcción.
8. Cuevas subterráneas estratégicamente usadas para descarga de drenaje.


Típicas tomas de drenaje superficial en las paredes de Machu Picchu
Imagen cortesía de WaterHistory.org


¿MACHU PICCHU EN PELIGRO DE COLAPSAR?

En 2001, un equipo de geólogos del Instituto de Investigación de Prevención de Desastres la Universidad de Kioto, liderados por el profesor Kyoji Sassa, llevó a cabo una serie de estudios determinando que el suelo bajo la ciudadela de Machu Picchu se está moviendo. De acuerdo a los científicos japoneses, quienes enterraron instrumentos en las laderas alrededor de la ciudadela, hay alarmantes signos de que habría riesgo de un deslizamiento de la montaña, ya que incluso algunas de las piezas de albañilería inca se están separando. Presionar aquí para ver el informe en inglés.

Zonas susceptibles de deslizamiento según el equipo de la Universidad de Kyoto
Foto cortesía de H. Shuzui


Sin embargo, varios científicos como Gary R. Ziegler han tildado de alarmistas estos estudios. Ziegler afirma que si bien hay movimiento en la zona, es un “hundimiento gradual” que implica varios millones de años. En efecto, si se comparan las fotos de Bingham de hace casi un siglo no hay mayor cambio en las estructuras (salvo en la zona del hotel). Además, hay escasos ejemplos de que montañas de granito sólido como Machu Picchu-Huayna Picchu se hayan venido abajo dentro del lapso que lleva la historia humana. Finalmente, el área parece estar fuera de la zona de terremotos que sacudieron Cuzco y otras áreas, así como lejos de volcanes activos.

Comparación que muestra que la separación de las piedras en algunas zonas es prácticamente la misma luego de 41 años.
Fotos cortesía de G. Ziegler.


Con cierta ironía, Ziegler concluye: “Respetuosamente propongo que los magníficos trabajos de ingeniería en Machu Picchu se mantendrán intactos por mucho más tiempo que el Casándrico equipo japonés que predice su inminente destrucción”.

Por el bien de las ruinas, esperemos que tenga Ziegler razón, no obstante no está demás que las autoridades pertinentes estén alerta, especialmente ahora que al haber sido elegido como una de las 7 nuevas maravillas, se espera que Machu Picchu va a recibir una mayor carga de turistas.

ACTUALIZACIÓN

Los complejos arqueológicos de Machu Picchu y Tipón fueron distinguidos recientemente por la Sociedad Norteamericana de Ingenieros Civiles (ASCE, por sus siglas en inglés) como excelencias y joyas de la ingeniería civil. Más información aquí (en inglés)

VER TAMBIÉN

- ARQUITECTURA INCAICA


03 julio, 2007

MACHU PICCHU: ARQUITECTURA Y PAISAJE

ENGLISH VERSION

Este artículo consta de dos partes: la primera está dedicada al planeamiento urbano arquitectónico de Machu Picchu y su relación con el paisaje. El siguiente post revisará aspectos relativos a su ingeniería, planeamiento agrícola, geológico e hidráulico.

Machu (antiguo) Picchu (cerro), ubicado a 120 km de Cusco, Perú, es el icono por excelencia de la civilización inca. Enclavada en lo alto de un risco a una altitud de 2430 m sobre el nivel del mar y 400 m sobre el río Urubamba, la ciudad de Machu Picchu se ha hecho famosa mundialmente no sólo porque es una muestra de urbanismo Inca que ha sobrevivido casi intacta a la destrucción colonial, sino porque combina a la vez una meticulosa y colosal técnica constructiva, un conocimiento de las propiedades geológicas y ambientales del lugar, una maestría en el desarrollo de fina arquitectura y, sobre todo, una impresionante noción de integración con el paisaje que lo rodea. Esta reputación le ha valido para ser designada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la UNECO en 1983 y ser elegida como una de las 7 nuevas maravillas del mundo.

Foto courtesía de Michael Anderson

Si bien Enrique Palma, Gabino Sánchez y Agustín Lizárraga llegaron a las ruinas de Machu Picchu en 1906 fue el profesor norteamericano Hiram Bingham quien, junto a una pequeña expedición descubrió la ciudad inca para el mundo en 1911, gracias a la apoyo de la Universidad de Yale y posteriormente su difusión a través de la revista National Geographic. No obstante, Bingham se llevó también cerca de 5000 objetos de la ciudad inca a Yale, cuya repatriación se viene dando luego de 99 años.

Foto de Machu Picchu al ser descubierto por H. Bingham.
Foto cortesía de National Geographic


EMPLAZAMIENTO

El río Urubamba serpentea y forma una curva cerrada al llegar al cerro Machu Picchu. Éste y el Huayna (joven) Picchu (cerro) conforma una “C”, teniendo al frente al cerro Putucusi y Sachapata. Estas montañas, que forman abruptos abismos, son circundadas por cadenas montañosas que conforman a la vez un majestuoso paisaje y una barrera infranqueable. La belleza de tal escenario aunada a las propiedades religiosas que los incas le conferían impresionaron a Pachacuti, el monarca arquitecto del imperio, quien ordenó aquí, en un emplazamiento dificilísimo, la construcción del complejo urbano.

Emplazamiento geográfico de Machu Picchu en el valle del Urubamba.
Imagen cortesía de Óscar Charra basado en datos de María Rostorowski.




PATRÓN URBANO

Plano de Machu Picchu. Clic sobre la imagen para ampliar
Imagen cortesía de InterHabit S.A.

Así como el trazado de la ciudad del Cuzco, capital del imperio inca, tenía la forma de un puma, para investigadores como los hermanos Elorrieta, el patrón urbano de Machu Picchu simbolizaba un cóndor en vuelo. Fernando Cabieses, por su parte, sostiene que Machu Picchu expresa la concepción de los tres mundos de la cosmogonía Inca: Hanan Pacha (mundo de arriba), Kay Pacha (mundo del centro) y Urin Pacha (mundo de abajo).

Vista desde Machu Picchu desde el Huayna Picchu
Fuente: Wikipedia
Según Eliorreta y otros, al ver la planta de Machu Picchu de cabeza, ésta adquiere la forma de un cóndor en vuelo.
Foto C.Zeballos
Hay discrepancias en cuanto a su función. Para algunos, como Luis E. Valcárcel, fue una fortaleza; Hiram Bingham pensaba que era un área de retiro para las vírgenes del sol; Kauffmann Doig supone que era una localización de avanzada y control estratégico de las tierras conquistadas; algunos la consideraban un refugio del Inca en caso de una invasión y otros como un centro de descanso y culto sagrado para el monarca. Pero en lo que la mayoría de expertos concuerda en que se trataba de una llacta o poblado compuesto por dos sectores: agrícola y urbano, ambos separados por un muro de 500 metros de largo y un foso seco, que habría sido un colector de agua.

El sector urbano albergaba una población móvil de entre 300 y 1000 habitantes. Chávez Ballón (1961) propuso la división de la zona urbana en dos sectores: Hanan (alto) y Urin (bajo), de acuerdo a la tradición andina, organizados a los lados de una larga plaza. Perpendicularmente se encuentran unas finas fuentes de agua a las que nos referiremos en el siguiente post.

Photo courtesy of Butch Osborne

SECTOR HANAN

EL TEMPLO DEL SOL.

F. Kauffman propuso que esta estructura conocida como “El Torreón” habría sido una “construcción de culto, curva, tal vez en alusión al caracol marino (Strombus) con el que se evocaba al agua”. Sin embargo, como me lo hace notar el Prof. Arq. Ricardo Cruz*, la mayoría de expertos concuerdan en que éste habría sido un templo importante en Machu Picchu, es decir el adoratorio al sol.

El edificio de figura semi-circular rodea la piedra sagrada o huaca, emergiendo de ella. Presenta dos ventanas, marcadas con protuberancias de piedra en su fachada externa, dirigidas hacia los solsticios de invierno y verano. Durante estas fechas, el sol ingresa por las ventanas, incidiendo en la superficie de la roca sagrada.

Templo del sol durante el solsticio de invierno. Nótese cómo la luz que ingresa es "partida" por la mitad por la protuberancia en la roca.Foto cortesía de neilhinchley
Debajo del templo hay una tumba en la que Hiram Bingham encontró los restos de una momia orientada hacia el este, por lo que se la asocia con el solsticio de invierno o Inti Raymi. Dado que este recinto se encuentra finamente tallado y a la entrada se encuentra el símbolo escalonado que representa la conexión entre los tres mundos, la tumba puede interpretarse como un ingreso al mundo de abajo o Urin Pacha.

Detalle del ingreso a la tumba y símbolo escalonado
Foto C.Zeballos

RESIDENCIA REAL

Es un conjunto de edificaciones dedicadas a vivienda, de fina albañilería, que se encuentra entre el Templo del Sol y la Plaza Sagrada. Se comunica con el Templo del Sol mediante una gran escalinata, perpendicular a la plaza principal. Tenía también acceso inmediato a la primera de las fuentes de agua, indicando la importancia de este edificio.

Vista general de la Residencia Real
Foto cortesía de crossingstraits

LA PLAZA SAGRADA

Rodeada por los edificios más importantes del conjunto, la Plaza Sagrada fue un espacio donde se llevaban a cabo ceremonias particulares y las evidencias indican su uso para diferentes rituales. En este espacio destacan tres elementos principales:

El Templo Mayor

Es una estructura hecha con grandes bloques de piedra, algunos de los cuales están cediendo por problemas de suelos. El templo estaba en construcción cuando Machu Picchu fue abandonado. Al interior puede verse un altar de piedra y una escultura que, según dicen, en el solsticio de invierno produce la sombra de una llama bebiendo.


El Templo de las Tres Ventanas

Sus tres grandes ventanas trapezoidales con magníficas vistas del paisaje dieron a Hiram Bingham la idea de que simbolizaban las míticas tres ventanas de Pacaritambo, pero hay evidencia de que el templo tuvo originalmente cinco ventanas. Abierto hacia un lado de la plaza ya que no fue concluido, contiene en medio del recinto una estructura escalonada representando los tres mundos de la cosmogonía inca.

Templo de las Tres Ventanas
Foto cortesía de Amy Allcock

Sacristía

Es un recinto menor de fina albañilería, detrás del Templo Principal. En ella destacan rocas de gran tamaño, una de ellas presenta 32 ángulos.

EL INTIHUATANA

Este sector, es un conjunto de terrazas que forman una pirámide de base poligonal, a la que se accede a través de dos escaleras, que servía para la observación de los astros y su uso en calendarios agrícolas y mágico-religiosos.

Pirámide del Intihuatana. Fuente Wikipedia


Intihuatana y al fondo el Huayna Picchu.
Foto C.Zeballos

El elemento más importante de esta zona es el Intihuatana, cuyo nombre (sugerido por Bingham) significa “amarrar el sol”, una estructura poliédrica cuyos diversos planos representan a la diosa madre Tierra y podrían estar relacionados con las montañas circundantes. Estos culminan en un bloque granítico cuyos lados se orientan a los puntos cardinales. Era probablemente un observatorio importante durante el solsticio de verano o Capac Raymi.

Perfil del Intihuatana.
Foto cortesía de slider5
Mucha gente atribuye a este punto propiedades energéticas y magnéticas especiales.

SECTOR URIN

LA ROCA SAGRADA
En uno de los más notables evidencias de la estrecha relación simbólica y religiosa del conjunto urbano inca y su entorno paisajístico. La mole rocosa de 7 m de largo por 3 de alto cuya cara plana da a la plaza imita el perfil de la montaña del frente, el Apu Yanantin. Un caso parecido puede encontrarse en el sector de las fuentes en Ollantaytambo.

Roca sagrada en Machu Picchu
Foto C.Zeballos

GRUPO DE LAS TRES PUERTAS
Esta zona está formado por kanchas o recintos rectangulares a los que se accede por tres puertas de doble jamba. El acabado de la albañilería no es tan fino como el de la zona de enfrente, por lo que se presume que pertenecía a una clase social más baja.

Grupo de las tres puertas y plaza principal
Foto C.Zeballos
EL GRUPO DEL CONDOR

El Templo del Cóndor es una impresionante muestra de albañilería inca integrada a su entorno natural, creado a partir de una formación rocosa que semeja las alas de un cóndor en vuelo. Frente a ellas se encuentra la cabeza del ave con su collar característico, tallada en roca. Se ha especulado si éste podría haber sido un altar de sacrificios. Bajo las alas del cóndor hay una cueva, donde se encontró una momia.

Templo del cóndor. Las rocas representan las alas volando
Foto C.Zeballos
En la parte posterior del templo está la prisión, que consistía en una serie de nichos con un laberinto de calabozos subterráneos.

Arq. R. Cruz saliendo de la prisión (donde dicen las malas lenguas que lo metieron preso por huaquero... envidiosos... :P)

LA PLAZA CENTRAL
El espacio central es el eje de la composición urbana, definida en tres de sus lados y abierta hacia el norte. Sus proporciones oblongas, alargadas, dividen el espacio en dos áreas: el Hanan hacia el oeste y el Urin hacia el este.

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Reconstrucción por arqueólogo Neil Stuart y Digital City
ARQUITECTURA
El módulo básico de la kancha de planta rectangular y techo a dos aguas se repite como elemento básico de composición, variando de acuerdo a la topografía o las funciones a las que servía.Los muros de piedra tienen una ligera inclinación que les da propiedades antisísmicas. Son típicas las puertas, ventanas y hornacinas de forma trapezoidal. Enormes bloques fueron tallados con rocas del río (no usaban cinceles de acero ni hierro) y ensamblados a la perfección. La calidad de los acabados varía entre edificios y a veces entre las partes del mismo edificio.

Detalle del templo del sol
Foto cortesía de Sean Duggam

PAISAJISMO SAGRADO

Arq. Cruz explicando unas pozas líticas que habrían servido para la observación de los astros.
Gary Ziegler y J. McKim Malvilla han desarrollado investigaciones acerca del significado simbólico que tenía el paisaje y el medio ambiente para los habitantes de Machu Picchu. Sus observaciones más importantes relacionadas con el paisaje, son:
a) Esculturas líticas como las encontradas en la parte superior de la zona agrícola y la de la Roca Sagrada representan el cerro Yanatin, por donde pasaban rutas de acceso importantes.
b) La secuencia de aproximación al conjunto a través de puertas monumentales, la vistas enmarcadas de los cerros Huayna Picchu y Putucusi y la entrada a la Plaza Sagrada sugieren una estudiada relación visual entre los elementos sagrados del paisaje y la utilización de caminos como sendas para importantes procesiones.

Aproximación al conjunto. La Puerta Principal enmarca la montaña Huayna Picchu.
Foto cortseía de catsun

c) Muchos de los edificios tienen un alineamiento que coincide con la orientación solar en el azimut del solsticio de invierno (65 grados), con el azimut del solsticio de verano (112 grados) o el atardecer del solsticio de verano (245 grados). Estas observaciones confirman que una serie de cálculos astronómicos se dieron a la hora de la planificación urbana, así como el carácter sagrado de la ciudad.

Mapa de la zona arqueológica de Llactapata
Imagen cortesía de Thompon-Ziegler
d) La Importancia del sector de Llactapata en el cerro Huayna Picchu, al cual se orientaban muchas estructuras, como el templo de las tres ventanas, por ejemplo. Existen también representaciones de Machu Picchu en el cerro Huayna Picchu, como en el templo de la luna, por ejemplo.

Vista de Llactapatadesde el Templo de las Tres Ventanas

Al respecto, ver también el acápite sobre las Huacas, comunión entre el hombre y la naturaleza en el siguiente post.

UNA PROPUESTA CONTEXTUAL
En 2004, la empresa internacional Arquitectum convocó a un concurso teórico-conceptual sobre un alberque el Machu Picchu, a fin de fomentar una discusión sobre la inclusión de arquitectura contemporánea en un ámbito de gran valor histórico monumental y natural. Entre los 265 proyectos de 41 países se incluyeron propuestas de EE.UU, Georgia, Gran Bretaña, China, Líbano, España, Indonesia, Eslovaquia, Argentina, Estonia, Taiwan, India y Japón.
El proyecto ganador correspondió a un equipo liderado por el arquitecto peruano Álvaro Pastor, y conformado por Giuliano Valdivia, Hernán Perochena, Edith Suárez y Renzo Bustamante, quienes concibieron una propuesta minimalista, embebida en la cima del cerro Putucusi. La idea se basó en dos prismas girados, que dan lugar a una terraza. La idea se integra a su contexto, sin pretender competir con la valiosa ciudadela que tiene en frente, pero a la vez dejando clara constancia de su tectónica y su sobrio lenguaje contemporáneo.
Presionar aquí para ver más sobre el concurso Machu Picchu 2004.
En el siguiente post comentaremos
- El sector agrícola
- Geología
- Las Huacas
- Las fuentes de agua
- Ingeniería y procesos constructivos
FUENTES:
- Ellorrieta, F y E. La Gran Pirámide de Pacaritambo.
- Rostorowski, M. Enciclopedia Temática. Incas. 2004
- Kauffmann, D. Historia y Arte del Perú Antiguo, Vol VI. 2002
- Williams, C. Arquitectura y Urbanismo en el Antiguo Perú.
- Bingham, H. Lost city of the Incas : the story of Machu Picchu and its builders. 1948
- Gasparini
, G. y Margolies, L. Arquitectura Inka. 1977
- Wikipedia

VER TAMBIÉN

- ARQUITECTURA INCA



Arquitecto Ricardo Cruz antes de inmolarse saltando cual Cahuide
* Ricardo Cruz C. Arquitecto, profesor principal de Arquitectura Peruana en las Facultades de Arquitectura de las Universidades Alas Peruanas y San Agustín de Arequipa. En esta última, concluyó una maestría en Planeamiento y Gestión Urbano Ambiental.