14 octubre, 2007

EMILIO AMBASZ. ACROS, FUKUOKA.


EL BLOG ACTION DAY

Para los lectores que, amablemente, siguen esta página con regularidad, hoy celebramos el Blog Action Day o Día de la Blogacción, una iniciativa para discutir globalmente un tema de importancia, en este caso el tema del medio ambiente. Para los lectores que lleguen aquí mucho después y, también amablemente, se queden leyendo estas lineas, siempre es pertinente recordar los esfuerzos que muchos proyectistas hacen desde el ámbito teórico conceptual y/o el práctico constructivo, para disminuir el impacto de los edificios en el ambiente, eficientizar el uso de la energía en los mismos o incluir la naturaleza como componente arquitectónico.

ACROS FUKUOKA PREFECTURAL INTERNATIONAL HALL. Foto C. Zeballos

ACROS FUKUOKA PREFECTURAL INTERNATIONAL HALL

Emilio Ambasz es un arquitecto argentino nacido en Resistencia, Chaco, en 1943. Posteriormente obtendría un master en Bellas Artes en Princeton, NJ. y luego enseñaría en Princeton, en el Carnegie Institute of Technology en Pittsburgh y en el Hochschule für Gestaltung en Ulm, Alemania. Desde 1969 a 1976 fue curador (o comisario, como se dice en España) de diseño en el MOMA de Nueva York. Desde muy temprano en su carrera, aún antes de que la discusión ambiental se haga tan popular en el mundo, Ambasz se ha caracterizado por reinterpretar en sus la relación entre arquitectura y paisaje, presentando proyectos embebidos o "recubiertos" por la naturaleza, con el lema "el verde cubre al gris".

Vista aérea del edificio. Imagen cortesía de Ambasz & Associates

La ciudad de Fukuoka necesitaba un nuevo edificio de oficinas gubernamentales y el único lote disponible en el centro de la ciudad era a su vez la última área verde en esa zona. Para el caso del edificio de ACROS (Asian Crossroads Over the Sea) Fukuoka Prefectural International Hall, Ambasz responde a la necesidad de áreas verdes en el caro terreno urbano japonés y al mismo tiempo dota al cliente de un equipamiento urbano útil y un hito importante de la ciudad.

Ubicación del edificio. Imagen Google Earth

Para ello, convierte a un edificio en un parque tridimensional, en una alegoría a una montaña boscosa, integrando el edificio al espacio público.

Planimetría general del edificio. Imagen cortesía de Ambasz & Associates

El edificio tiene un carácter dual: la cara norte mantiene su fachada citadina, elegante, enfrentada a una calle importante en el distrito financiero de la ciudad.

Fachada norte. Foto C. Zeballos

En contraposición, la cara sur, que se ubica frente a un parque, es un interesante juego de jardines, creados sobre enormes terrazas de unos 100 m de largo por 12 de profundidad, que funcionan como una prolongación estratificada del parque. Cabe destacar la importancia que tiene el sur en la cosmología y geomancia orientales, pero en este caso, pesó también la orientación hacia los vientos.

Al respecto, dice Ambasz: “La zona de trabajo enfrenta a Vladivostok (Rusia), por lo que es muy, muy fría en invierno. Aquí nieva horizontalmente y por 6 meses es muy lúgubre. Entonces, el punto principal era lograr hacer un elemento de ornato para la comunidad circundante. El punto principal era hacer algo para que la gente se quede aquí por más tiempo, que saque a la gente de la depresión del invierno que es aquí realmente gris, nada más que gris. Entonces el edificio está cubierto con plantas en el exterior.
Ahora, la vegetación en este caso específico debía ser protegida por cristales, ya que lo que mata a las plantas es el viento, las deshidrata y por supuesto provoca cambios bruscos de temperatura a los que la planta no puede reaccionar. Una planta puede morir en cuatro horas si la temperatura cambia. (nota: el viento predominante viene desde la bahía, de norte a sur).
Esa fue también la razón de crear una montaña. El edificio no es una caja de zapatos, realmente se ve como una montaña. La idea era que este edificio pudiera atraer a la gente como un jardín de invierno”.


Sección de las terrazas. Imagen cortesía de Ambasz & Associates

Es posible recorrer esta singular topografía y al ascender por sus escalinatas, ocultas tras el follaje, puede apreciarse su diversidad botánica (cerca de 35,000 plantas de 76 especies diferentes), descubrir espacios para el descanso y la meditación y disfrutar del cantarín sonido de las cascadas, cuidadosamente trabajadas. Además de ello, la vegetación ayuda a mantener la temperatura interior del edificio a un nivel confortable, reduciendo por ello el consumeo de energía del edificio.

Deatlle de la cascada. Foto C. Zeballos

Tras ascender 14 pisos, y que culmina en una terraza con magníficas vistas hacia la ciudad, paricularmente el canal al lado del edificio.

Vista del aterrazado hacia el parque. Foto cortesía de Ambasz & Associates

A pesar de ello, el arquitecto no cae en el recurso de caer en el pintoresquismo, si no deja claro de que se trata de de un edificio contemporáneo, altamente tecnológico. Una cuña trapezoidal enclavada en el jardín es el acceso hacia el parque, cuya abertura triangular ofrece un singular símbolo de cueva.

Detalle del ingreso. Foto cortesía de issey4

Además, un semicilindro de vidrio y metal ofrecen un contraste notable entre la naturaleza y la artificialidad.

Debajo de este jardín aterrazado de 9,300 metros cuadrados, el edificio alberga un impresionante programa que incluye oficinas particulares y gubernamentales, un museo, un salón de exhibiciones, un teatro para 2000 personas, equipamiento para conferencias, además de 3 niveles de parqueo.

Sección del edificio. Imagen cortesía de Ambasz & Associates

Un generoso atrio al interior del edificio ofrece un espacio monumental, sin por ello abandonar la escala humana al interior del mismo.

Impresionante atrio de múltiple altura. Foto cortesía de issey4

Además el atrio es una excelente fuente de luz para el edificio, al permitir una buena dotación lumínica a través de las terrazas y una ventana superior.

Vista inferior del lucernario. Foto C. Zeballos

La preocupación de Ambasz por devolver a la naturaleza el área verde que se le ocupa, no es nueva. El prestigioso Le Cobusier planteaba este principio en sus famosas terrazas-jardín. Según leo en Plataforma Arquitectura, existe en Argentina el proyecto Verde Sobre Gris-Cubiertas verdes para Buenos Aires, para transformar los techos de Buenos Aires en terrazas verdes en un lapso de 15 años, un proyecto que ha sido premiado internacionalmente. Esperamos que estos esfuerzos, como los de Ambasz puedan ser aplicados en otras partes del planeta.

Detalle de las tomas de luz laterales. Foto cortesía de nag

Se me ocurre -y no estoy siendo muy ocurrente ya- que ésta puede ser una posible solución para la escasés de pulmones verdes en las ciudades modernas. Fíjense en este particular edificio construido en Japón. Quizá no sea de su completo agrado estético, pero mata dos pájaros de un tiro (expresión no muy feliz si a sostener la paz ambiental nos referimos).
Emilio Ambasz

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9 comentarios:

Urbalis dijo...

Muy interesante y completo el artículo, especialmente por ser una obra poco conocida que merece mayor difusión por su concepto de integración de la naturaleza a la edificación, y la edificación como naturaleza. Sin embargo coincido con Ambasz en que estéticamente no es una joya arquitectónica. Quizá si se hubiera mantenido una mejor proporción de lo edificado en relación con el pequeño parque y su entorno urbano, habría logrado una mejor armonía e integración. Claro que esta apreciación es hecha en base a las fotos, es posible que en terreno la cosa pueda ser distinta, sin embargo me dá la impresión de que hay un problema de masa versus espacio libre, que lo hace estar incómodamente situado en ese sitio. Saludos cordiales desde Santiago.

Carlos Zeballos dijo...

Arquitecto Fuensalida.
Le agradezco mucho el comentario en mi blog y especialmente la el honor que me hace merced a la inclusión del artículo en urbalis, interesante blog al que estoy suscrito por el Reader.
Concuerdo con lo que me comenta, aunque diría que la desproporción de la fachada se sufre más hacia la fachada norte, que, aunque de diseño elegante, es un tajo de 14 pisos hacia la calle.
El lado que da hacia el parque se presenta, como Ud. observa con muy buen ojo, bastante empinado para la proporción del parque (Tadahiko Higuchi hizo un estudio acerca del ángulo de elevación deseable para montañas y edificios, en el que sugiere un máximo de 15° para una observación equilibrada, y en este caso se llega a 18°).
A su favor diré sin embargo, que las colinas boscosas empinadas al lado de las zonas urbanas (metáfora a la que se asemeja el edificio), son muy comunes y hasta apreciadas en el paisaje nipón.
Además, dado el costo de suelo en Japón y el extenso programa requerido, probablemente el arquitecto se haya visto forzado a sobredimensionar la altura del mismo.
Un saludo latino desde Kioto.

David Cas dijo...

El medio ambiente requiere de unas ciudades y unas casas bioclimáticas y sostenibles. Las cubiertas ajardinadas son muy útiles, pero hace falta más, mucho más. Hace falta introducir nuevas formas de energía, que ya las hay, pero que solo entran tímidamente en las promociones de viviendas. Incluso los materiales que estamos utilizando en construir, tendrían que empezar a reemplazarse por materiales reciclados.

Hay muchos estudios teóricos y doctorados en nuevos materiales sostenibles para construir, solo hace falta que se utilizen.

No quisiera extenderme más, el medio ambiente no es mi especialidad, pero de la manera que se construye actualmente estamos creando grandes cementerios de hormigón y acero, con un coste, a corto plazo, muy fuerte para el medio ambiente.

Un abrazo desde Girona (España)

Carlos Zeballos dijo...

Saludos David.
Primero que nada, quisiera decirte que me siento moralmente obligado a incluir en mi moleskine un artículo sobre Girona, una de las ciudades que más me haya gustado y hasta conmovido por su riqueza histórica y calidad espacial. Tal vez culminanda la serie sobre jardines japoneses, pueda hacer una serie sobre ciudades históricas.
Yendo a tu comentario, no podría estar más de acuerdo con lo que expones. De hecho, entiendo que el edificio de Ambasz no se queda sólo en jardineras en la terraza, sino que hace uso de recursos tecnológicos para disminuir su impacto ambiental.
Estoy en la búsqueda de esa información para poder incluirla en el artículo.
Muchas gracias por el comentario.
Un abrazo

Giancarlo dijo...

Salvando las distancias, me recuerda al Namba Parks de Osaka, quizá mucho más orgánico que el Fukuoka International Hall por las continuas curvas que tiene. Me gusta que el mall, cuando estás dentro, no parece infinito con corredores interminables, ya que no puedes ver más allá de 30-40 metros debido a las curvas. Los jardines de las azoteas también tienen formas más "naturales", al no ser rectos como este "monte" de Fukuoka (aunque son más impresionantes cuando te pierdes en ellos antes que cuando los ves a la distancia).
¿Lo has visitado ya?

Carlos Zeballos dijo...

¡Maestro! ¡Has leído mi mente! El próximo artículo sobre arquitectura contemporánea será precisamentente sobre Namba Parks.
Se agradece el comentario telepático.

Invertir en oro dijo...

cada dia me impresiono mas de las maravillas arquitectonicas del mundo.

Inversiones en petroleo dijo...

Que edificio mas hermoso. me gustaria poder estar dentro y contemplarlo de una mejor manera

Anónimo dijo...

Estimado Carlos! Felicitaciones por el artículo, siempre consigues información perdida! Maravilloso trabajo. Quería preguntarte sobre el tema de la Función Oblicua de Claude Parent y Paul Virilio, creo que esa teoría comparte ideas con la de Ambasz, experimentando con ciudades o edificios escalables como montañas. Actividad que también se ve en proyecto de BIG, ese grupo danes de Bjarke Ingels. Si tienes información sobre el tema oblicuo te agradecería muchísimo. Nuevamente felicitaciones!!!!