29 junio, 2009

ARQUITECTURA Y FENOMENOLOGÍA


Entre el 26 y 29 de junio se llevó a cabo la segunda Conferencia Internacional de Arquitectura y Fenomenología, en la Universidad de Seika, en Kioto, congregando a una serie de teóricos de renombre. La fenomenología es una de las corrientes de pensamiento filosófico más importantes en los 70s y 80s y que recientemente viene siendo discutida nuevamente en los círculos arquitectónicos.

La fenomenología trata de entender la arquitectura a través de la percepción de los objetos o fenómenos, y a pesar de ser una corriente relativamente reciente, utiliza criterios que han venido siendo usados desde los albores de la historia de la arquitectura, desde Stonehenge hasta el Taj Mahal, desde los jardines japoneses hasta Machu Picchu, desde la Casa de la Cascada de Wright hasta el Ayuntamiento de Säynätsalo, por Alvar Aalto. A continuación ofrezco un breve resumen de algunos conceptos discutidos en este evento.


ANTECEDENTES

Luego de la segunda guerra mundial, y ante la carencia de vivienda, muchos de los países en conflicto (particularmente el bloque soviético y China) reconstruyeron sus ciudades utilizando los preceptos del CIAM, Congreso Internacional de Arquitectura Moderna. Sin embargo, la planificación urbana moderna y el llamado Estilo Internacional (mediante el cual el mismo edificio podía ser replicado en Leningrado o en la Habana, sin consideraciones climáticas ni culturales), fallaron en su integración con el tejido urbano existente, conllevaron a la destrucción de la fábrica urbana y se desdeñaron con indiferencia ante la generación de un criterio de lugar y el establecimiento de redes de interacción social.


La estandarización, un concepto acorde a los principios del comunismo, era muy eficaz para la creación rápida de viviendas, pero castró a los habitantes de la riqueza de su individualidad (una de las exposiciones de la conferencia, describió estos conjuntos habitacionales en Varsovia, y algunos participantes recordaron la horrible experiencia de haber vivido en ellos por varios años).


Por otro lado, según la corriente funcionalista, en auge en los años 50s y 60s, la forma seguía a la función y la arquitectura debía limitarse a cumplir un programa con eficiencia. La relación de los seres humanos con su entorno construido se medía básicamente en términos de proxémica, es decir, de distancias y áreas matemáticas y racionales. Así, por ejemplo, una iglesia podía ser resuelta de forma semejante a un aula, ya que cumplían una función similar.
Importantes maestros de la arquitectura moderna, como Wright, Barragán y Tange, fueron fuertes críticos de estas corrientes, así como teóricos Jane Jacobs y Christian Norberg-Schulz hicieron lo propio a un nivel más filosófico.

EL ENFOQUE FENOMENOLÓGICO.

La fenomenología es una corriente filosófica que basa su aproximación en el estudio objetivo de fenómenos generalmente considerados subjetivos: la conciencia y las experiencias como los juicios, percepciones y emociones. No es una corriente arquitectónica, es más bien una metodología, por lo que ha sido usada para analizar y entender múltiples corrientes a través de la historia. Por ejemplo, al visitar el jardín de piedras de Ryoan ji, no es sólo la función del jardín ni sus dimensiones lo que conmueven al visitante, sino las sensaciones que transmite, ya sea quietud, paz, poesía, etc. No es la función de la Iglesia de la luz lo que la ha hecho famosa, sino aquello que transmite al visitarla.

Contemplando Ryoanji. Foto cortesía de Leiss.

El historiador y arquitecto noruego Christian Norberg Schutz (1926 - 2000) fue uno de los primeros en introducir la feneomenología en la discusión arquitectónica. En sus libros Existencia, Espacio y Arquitectura (1971), Genius Loci, Hacia una Fenomenología de la Arquitectura (1980) y el Concepto de Habitar (1985), criticó las falencias de la arquitectura moderna, particularmente a nivel urbano, y anunció un nuevo enfoque hacia el problema del espacio arquitectónico, intentando "desarrollar la idea de que el espacio arquitectónico puede ser entendido como una concretización de esquemas o imágenes ambientales, que forman una parte necesaria de la orientación del hombre o 'estar en el mundo'".


A pesar de ser criticado por reducir el problema a una cuestión formal, y que sus escritos hayan servido de base para defender las posturas más historicistas del postmodernismo, lo cierto es que los trabajos de Norberg Schultz y los de Charles Moore, entre otros, han dado lugar a una nueva generación de destacados fenomenologistas contemporáneos, entre ellos David Leatherbarrow y el mexicano Alberto Pérez-Gómez, quienes realizaron sendas presentaciones en la conferencia. Otros arquitectos fenomenologistas conocidos son Stephen Hall y Daniel Libeskind.

A+P2

La Segunda Conferencia Internacional en Arquitectura y Fenomenología A+P2 se enfocó en tratar de entender cómo la fenomenología ha sido entendida y empleada tanto en la academia como en la práctica de la arquitectura y el urbanismo.
La conferencia se centró en temas como Memoria e imaginación, tiempo y lugar, representación, el cuerpo y el espacio, diseño digital, ecología, naturaleza y cultura, arquitectura sagrada y la experiencia religiosa, la ciudad y la preservación histórica.


Sin duda, uno de los aspectos más saltantes fue la inclusión del estudio de la tradición asiática y el encuentro intercultural entre el este y el oeste, incluyendo presentaciones y filósofos japoneses, quienes ilustraron el pensamiento de la escuela de Kioto de Kitaro Nishida, y de arquitectos como Thomas Daniell (cuyo libro After the Crash: Architecture in the Post Bubble Japan ha sido revisado en detalle por Federico García en su Islas y Territorio) y Kiyoshi Sey Takeyama quienes presentaron la aproximación a la fenomenología desde el punto de vista oriental (además de deleitarnos con una canción de Simon y Garfunkel) .


Cuarto de Meditación por Kiyoshi Takeyama. Foto cortesía de Caspar B.

APRECIACIONES PERSONALES.

Personalmente, no conozco lo suficiente de fenomenología como para adentrarme en un debate profundo, pero me satisface ver a los arquitectos discutiendo sobre la percepción y experiencias de las personas con respecto a la arquitectura, más que enfrascarse en una mera discusión programática, estilística o tecnológica. Mi impresión, sin embargo, es que un enfoque demasiado metafísico puede alejar a la discusión arquitectónica de la realidad, y perderse en conceptos etéreos maquillados de términos filosóficos. Una visión exclusivamente fenomenológica tiende a centrarse demasiado en la experiencia individual y puede ser insuficiente para abordar el rol social, político, económico y ecológico de la arquitectura y sus componentes prácticos, funcionales y tecnológicos. En lo personal, no creo en absolutos. Pienso que la arquitectura memorable es aquella que logra encontrar un equilibrio coherente entre sus diversos factores, que responden a su determinado contexto histórico y de lugar. Dicho esto, me parece que la fenomenología puede ser uno de los instrumentos que ayuden a aproximarse a ese equilibrio, más que ser un fin en sí.

Junto al profesor Alberto Pérez Gómez y Gilad Ronnen, uno de los expositores.

9 comentarios:

mekanikles dijo...

A mí el enfoque fenomenológico que más me interesa es el de Toyo Ito (y que se deja entrever también en Sejima), muy ligado con lo social y con la forma de la ciudad. La fenomenología tipo finés, o tipo Zumthor, me parece que se pierde demasiado en la poesía, no aguanta el ritmo de la ciudad y, en el fondo, es un tanto egoísta ya que se erige como "el gran lugar de la percepción". Todo lo contrario de lo que algunos seguidores despistadísimos interpretan como "la discreción de Zumthor".

Quizás un buen equilibrio sea el de H&dM, que añaden una buena dosis de cinismo comercial para equilibrar las cosas.

mekanikles dijo...

Por otro lado, la arquitectura japonesa siempre se ha dado más a lo fenomenológico, ya que para ellos el espacio no es un "éter" que se estructura mediante ejes, etc. sino un vacío que se llena con fenómenos y que después se compone a través de la mirada - dejando los "ma" que hay entre cada accíon como la estructura que vertebra el espacio. De aquí la flexibilidad y la interconexión interior/exterior: no se trata de hacer un espacio como el de la planta diáfana (pobrísimo!), ni del dudoso beneficio de "mezclar el interior con el exterior", sino de dejar zonas "de nadie" para que el espacio se pueda definir según las acciones, y que por tanto la calle pueda llegar a la interfaz comercial de una machiya, etc.

Carlos Zeballos dijo...

Muchas gracias, tu comentario me parece muy pertinente.
El concepto al que haces referencia, el "ma", o también llamado "aida" 間 ha sido tradicionalmente usado en la forma cómo los orientales han visto al espacio, y que difiere de la concepción occidental del mismo.
El carácter 間 también aparece en conceptos como:
時間 jikan = tiempo
空間 kuukan = espacio
人間 ningen = ser humano
間 ma = habitación

Espacio, tiempo, cuerpo y habitación, todos componentes de una concepción fenomenológica de la arquitectura.

Un saludo

Raúl dijo...

Hola Carlos, descubrí tu "Moleskine" recientemente y voy disfrutando de las entradas antiguas poco a poco, como degustandolas, mis agradecimientos por lo que estoy aprendiendo en él.

Hoy al volver a releer esta entrada, redirigido desde la referente a Petra, me he quedado pensando. La fenomenología me descoloca, sobretodo en comparación con lo poco que he leido de tu blog.

Desde la ignorancia y la intención de simplificar todo en demasía, me parece que la idea de la fenomelogía en la arquitectura es "estudiar y tener en cuenta el efecto de los diversos elementos y obras arquitéctonicas en las personas".

Me parece algo adecuado y obvio, todo lo que nos rodea nos procura emociones de algún tipo y considero beneficioso intentar maximizar los impactos positivos que puede crear la arquitectura.

Peco de ignorante en este tema, pero el discurso de mekanicles, me parece que más desde dentro y desde el conocimiento del tema, aboga por un equilibrio, pareciendome mejor, pues llego al punto que quería tratar.

La arquitectura es mi afición, pues soy ingeniero mecánico, y aunque he trabajado en construcción y planeo mi futuro profesional muy cerca de la arquitectura, me queda un poso ingenieril en mis enfoques.

Todo viene por un comentario acerca del testimonio de un residente en las viviendas de Varsovia adecuadas al plan internacional. Me parece que es un error grande, dentro o fuera del punto de vista fenomenológico, pensar que el motivo de aquellos sentimientos por aquellos años de residencia vengan originados por la pragmaticidad del diseño, por su serialización.

Desconsidera el hacinamiento de inmensos bloques de viviendas, la dificultad de aquellos años, con penurias económicas, con opresión política y social de muchos tipos. Todo fenómeno es capaz de despertar emociones en la gente, y reducirlo a un tema arquitéctonico es muy burdo.

Yo he sido un defensor de la fenomenología, sin saberlo, pues siempre he hablado con conocidos y amigos de como una vivienda, o una obra arquitectónica, puede influir en la vida, o en un momento de vida, en un paseo por la ciudad, una sensación o emoción. Pero eso no me hace dejar de valorar el pragmatismo en las viviendas. Como creo intuir en el comentario de mekanikles, en el equilibrio está la respuesta

Raúl dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raúl dijo...

A nivel personal, me interesan mucho la construcción en seco y la estandarización de elementos, industralizados o no, para mejorar la sostenibilidad de estos, pero haciendolos prácticos, pues hará que sean usables. Me encanta proyectar, aunque sea ingeniero, y junto con un amigo y compañero arquitecto, nos gustaría trabajar en un futuro de esta forma. Tengo mucho que aprender y estoy influenciado por estar fuera del circulo profesioanl, por lo que quizá sea presuntuoso decirlo, pero ciertos enfoques metáfisicos en la arquitectura me parecen fuera de perspectiva.

La arquitectura la concibo como un herramienta. No despectivamente, si no una herramienta para crear espacios, para crear arte, para crear belleza, para crear sensaciones y mejorar los sentimientos al vivir en nuestro entorno. Pero una herramienta. Si te vale mi opinión, de alguién que aspira a ganarse la vida desde dentro, pero que lo dice desde fuera, algunas corrientes me parecen desvaríos metafísicos de personas acomodadas que han perdido la perspectiva, aunque es perfectamente respetable, a nivel intelectual me parece un debate esteril.

Cuento esto aquí, por compartirlo con alguién que me ha impresionado en su discurso. Se que solo nombras la fenomenolgía y no creo que como enfocas los temas aquí estes cerca del extremo metafísico del espectro profesional, para nada, solo que quizá puedas entenderme. Porque creo que es el sitio donde poder decir algo sin estar seguro de ello.

También desconociendo temas de tendencias y estilos, me ha gustado leeros a ti a Mekanikles acerca del manejo del espacio en la arquitectura japonesa. Me parece un concepto con una potencialidad tremenda. Formalmente me gusta, mejor dicho me encanta, la estética japonesa, pero en lo a el concepto se refiere, la creación de espacios, su interutilización, el viaje de la luz, y como afecta a lo vital en el uso diario, a las sensaciones durante el día. Es quizá demasiado alejado del tradicional punto de vista de una vivienda para la gente occidental, pero ir utilizando conceptos en la medida en que el proyecto y el cliente lo requiera, es la lucha a la que espero estar enfrentandome cuando la crisis local/global mejore y yo consiga que mis proyectos profesionales progresen.

Muchas gracias por tu blog. Tienes un lector fiel más, perdón por la parrafada y en un futuro próximo, me gustaría enseñaros un par de infografías de un proyecto muy humilde que estoy haciendo mientras estoy sin trabajo, a nivel de ejercicio intelectual, de una vivienda bajo mis gustos y criterios, pues uno, por unas cosas y otras en todos los proyectos siempre acaba cediendo a las circunstancias... e incluso con libertad, tiendo a coartar mi imaginación para concretar e ir a algo construible y práctico... defectos de formación y espiritu.

Saludos.

Raúl Urrea.

Carlos Zeballos dijo...

Soy yo quien te agradece Raúl, por tu interés y comentario.

Creo que hay una buena diferencia entre la arquitectura funcional y la funcionalista.

La función debería ser inherente a toda obra arquitectónica, muchos arquitectos olvidan esto y convierten a sus obras en monumentos inútiles.

El extremo opuesto es el funcionalismo, que se concentró únicamente en que los edificios funcionen y sean económicos, sin importar las relaciones sociales ni las sensaciones de la gente que vivía allí, ni por supuesto la estética del edificio ni su integración al entorno.

Por supuesto que la gente de Varsovia necesitaba viviendas, la ciudad había sido demolida por los nazis. Pero, qué mejor oportunidad para diseñar una ciudad más humana, más inclusiva, más social que la anterior.

Al mismo tiempo que se reconstruia Polonia, la India se partía en dos y Le Corbusier diseñaba Chandigarh, una ciudad que, pese al tiempo transcurrido y algunos problemas inevitables (no hay propuesta perfecta), funciona y al mismo tiempo es un referente en la percepción de sus pobladores (en otras palabras sus habitantes quieren a su ciudad).
Los habitantes de Chandigarh, que provenían de Pakistán, también necesitaban viviendas, pero no fueron hacinados en interminables barras habitacionales, que rompieron toda relación con el paisaje, como fue el caso en Varsovia.

Los edificios funcionalistas, al no ser queridos por sus habitantes, comenzaron a deteriorarse hasta llegar al estado que he mostrado en las fotografías (no sé si peco de malicioso pero pienso que tal vez fue un efecto buscado adrede por los soviéticos. Basta ver la diferencia entre las dos mitades de Berlín).

Por supuesto, estamos hablando de los extremos que dieron lugar a los cuestionamientos del enfoque fenomenológico como una corriente humanista. Una corriente que, como bien dices, toma en cuenta los efectos de los edificios y espacios sobre las personas, tal como ha venido siendo durante toda la historia, como por ejemplo, aquél dramático encuentro con el monumento a la salida de la estrecha grieta en Pietra.

Un abrazo

viagra online dijo...

Es bastante interesante cuando se hace un monumento en memoria o se conservan ruinas par el mismo fin, tragedias, hechos, aislados, o cosas mitologicas o creidas por algunas personas o religiones, las artes siempre son a manera de ruina o se utilizan viejas tecnicas de construccion.
Gracias, excelente post.

Anónimo dijo...

GENIAL!!!! exelente nota, necesitaba esto!