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06 junio, 2011

WALTER GROPIUS: BAUHAUS DE DESSAU


"¡Arquitectos, escultores, pintores, todos nosotros debemos regresar al trabajo manual! [...] ¡Establezcamos, por lo tanto, una nueva cofradía de artesanos, libres de esa arrogancia que divide a una clase de la otra y que busca erigir una barrera infranqueable entre los artesanos y los artistas! Anhelemos, concibamos y juntos construyamos el nuevo edificio del futuro, que dará cabida a todo —a la arquitectura, a la escultura y a la pintura— en una sola entidad y que se alzará al cielo desde las manos de un millón de artesanos, símbolo cristalino de una nueva fe que ya llega. "

Walter Gropius


La sede de la Bauhaus en Dessau es uno de los edificios más emblemáticos del siglo XX. A pesar de su corto funcionamiento (7 años) y de haber sido descuidado, bombardeado y abandonado la mayor parte de su vida, los conceptos aquí aplicados han influenciado notablemente el desarrollo de la arquitectura moderna durante varias generaciones, como veremos en ésta y las siguientes entregas. Hoy, reconocido dentro de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, continúa cumpliendo su propósito original, formando arquitectos con ideas de vanguardia, pero íntimamente comprometidos con la producción y funcionalidad de sus diseños.


ANTECEDENTES
El periodo de inestabilidad que caracterizó la República de Weimar alemana entre las dos guerras mundiales tuvo como válvula de escape el nacimiento de muchos estilos artísticos y arquitectónicos.

Walter Gropius, un joven arquitecto de 36 años recibió en 1919 el encargo de la Gran Escuela Ducal de Artes y Oficios de Saxon, en una casa decimonónica en Weimar, un histórico pueblo al sur de Berlín. Gropius reorganizó esta escuela a la que denominó Bauhaus o “casa de la construcción” e invitó a un grupo de jóvenes artistas vanguardistas: Paul Klee, László Moholy-Nagy y Wassily Kandinsky entre otros. Pese al nombre de la escuela, en un inicio no se dictaron aquí cursos dedicados a la arquitectura o construcción, sino más bien relacionados con el arte y el diseño. La filosofía de la escuela vinculaba a la máquina y el diseño industrial con el arte y la funcionalidad.


La primera Bauhaus en Weimar

Debido a la creciente influencia de los nazis en Weimar, la Bauhaus en 1925 fue forzada a moverse a una nueva ubicación en Dessau, un centro industrial de 70,000 habitantes, donde funcionó desde 1926 a 1932, periodo en que ejerció su mayor influencia. Allí si se dictaron cursos de arquitectura, fotografía, pintura, diseño gráfico, interiorismo, diseño industrial y tipografía.

UBICACIÓN
Dessau es un pequeño pueblo ubicado en la confluencia de los ríos Mulde y Elbe, y se encuentra a 100 km al sudoeste de Berlín. De arquitectura tradicional, era a principios de siglo un centro industrial importante.


Por esta razón, era el sitio ideal para Gropius para conjugar belleza estética con productividad. En su época de construcción, la Bauhaus estaba un tanto alejada del centro del pueblo, al otro lado de la línea del tren, pero hoy se halla absorbida por la ciudad, apostada al lado de un agradable bulevar.



Ver ubicación en Google Maps.

La Bauhaus vista desde el aire. Nótese que en sus inicios estaba rodeada de campos, únicamente vinculada a la ciudad por el bulevar.

El conjunto está ligeramente orientado hacia el noroeste, de manera que la zona de estudiantes recibiera temprano asolamiento en verano.

PROGRAMA
La idea de la escuela era que los estudiantes cubrieran integralmente todo el proceso de la creación industrial, desde el diseño hasta la construcción de los objetos. Para ello, el programa comprendió una Academia de Artes con talleres, una escuela técnica (un pedido del Concejo de Dessau), un área común con teatro y un refectorio, administración, habitaciones y estudios para los estudiantes. Todos estos elementos estaban vinculados verticalmente por cuatro escaleras.
Además, en una ubicación aparte, las casas de los profesores.



Planta 1er nivel



Planta 2do nivel



Planta 3er nivel.Planta 4to nivel.


Utilizando el principio de “la línea de montaje “ de Henry Ford en la construcción, el conjunto pudo ser culminado en apenas un año, tiempo récord para la época. Fue también un diseño económico, requerido para la empobrecida economía alemana de la postguerra.

CONCEPTO
El proyecto vinculó los diferentes componentes del programa en una forma asimétrica y dinámica, contrapesando los elementos horizontales (un largo puente) con los verticales (torre alojamiento de estudiantes). Si bien cada elemento del diseño tenía su propia personalidad de acuerdo a su función, el conjunto resultaba en un balance armónico de formas y proporciones.


Esta diversidad en el diseño impedía una lectura clara del edificio a simple vista, por lo que el edificio debería ser recorrido para ser entendido. El edificio también buscaba lograr un equilibrio entre transparencia y opacidad, de acuerdo a la vocación de los dominios público y privado de la escuela. Otro aspecto novedoso fueron los techos planos, usados como terrazas y áreas sociales.


Imagine el lector el asombro de los habitantes de Dessau al ver este edificio, completamente distinto al lenguaje neoclásico al que estaban acostumbrados, y que aparecía indiscutiblemente moderno, con sus grandes superficies vidriadas, sus líneas puras y sus paredes desprovistas de ornamento.


Las habitaciones, talleres e incluso las escaleras eran generosamente iluminadas naturalmente durante el día, y convertían al edificio en un gran objeto luminoso durante la noche.


Foto cortesía de 96 dpi


ELEMENTOS


Academia de las Artes: es el edificio principal, que alberga los talleres de diseño y compuesto por dos cajas intersecadas, una gris, más opaca y otra blanca, más transparente. Debido a un recurso formal, el primer piso se encuentra retraído y debido a su color oscuro añade ligereza al resto del volumen, que desde lejos pareciera estar levitando.


Sin embargo, el elemento más resaltante del edificio es una cortina de vidrio, una mampara de cristal montada en una grilla de acero que genera una fachada limpia, sin muros o columnas que la interrumpan, y que da al interior integración visual con el exterior. Este recurso sería aplicado por numerosos arquitectos a lo largo de la historia de la arquitectura moderna. No obstante, este gran ventanal hacía el trabajo en los talleres insoportablemente caluroso en verano (en muchos lados se instalaron cortinas) y demasiado frío en invierno.

Foto cortesía de photoschaf

Zona de administración y oficina del director: esta barra, que también albergaba el taller de arquitectura, conforma un puente de dos niveles uniendo ambas escuelas y que estaba apoyado en columnas en sección de cruz. Al ser un puente, este elemento también facilitaba el recorrido entre las diversas áreas de la escuela, tanto por debajo como a través de él.

La escuela técnica: ubicada al otro extremo del puente, es un edificio más simple, caracterizado por ventanas corridas horizontales, con el primer nivel de concreto visto contrastando con el blanco del resto del edificio.


El área social: que vinculaba a las habitaciones con los talleres y que era usada para el encuentro de alumnos y profesores, con áreas de esparcimiento y también para representaciones actorales y musicales.



Alojamiento para estudiantes: albergaba 24 departamentos-estudio en 4 niveles, además de un primer nivel. Cada habitación tenía un característico balcón personal, que proveía un espacio de contacto con el exterior, pero lo suficientemente pequeño para no realizar otras funciones que no sean estar parados allí. Estos pequeños balcones añaden una sensación de ritmo a la fachada, logrando armonía dentro de la repetición

Foto cortesía de thomaslewandowski


DETALLES
El carácter industrial se percibe en muchos detalles de los edificios, como puertas, ventanas, luminarias, etc.


Foto cortesía de ack online.

Los calentadores, otrora ocultos, los hechos visibles para enfatizar el carácter industrial del edificio.


La perilla de la puerta se aloja en un elemento de bronce para facilitar un buen rebatimiento.

Uno de los detalles más curiosos es un ingenioso sistema que permite abrir muchas ventanas mediante un sistema de poleas y cadenas.

Foto cortesía dr. casino

Asimismo, el mobiliario era diseñado y construido por los propios estudiantes en los talleres de la escuela.

Silla Wassily. Foto cortesía de 96 dpi.

DETERIORO Y RESTAURACIÓN

Tras asumir los nazis el poder, la escuela en Dessau se cerró y se trasladó a Berlín, siendo su director Ludwig Mies van Der Rohe, hasta su clausura total en 1933.
Tanto Gropius como Mies emigraron a los Estados Unidos, donde tuvieron mucho éxito y gran influencia en la arquitectura norteamericana. La Bauhaus, sin embargo, no tuvo igual suerte. A los intentos de modificación de su planta en una esvástica, el edificio fue transformado en un liceo de señoritas. Durante la Segunda Guerra mundial el edificio fue dañado por el severo bombardeo de los aliados (no hay que olvidar que uno de los primeros y más infames campos de concentración se ubicó en las afueras de Dessau).


Tras la guerra, el edificio cayó en campo de la República Democrática Alemana, y tampoco gozó del favor de los comunistas.


Abandonado y deteriorado, su suerte cambió en 1986 cuando fue restaurado y reabierto al público, y luego de la caída del muro de Berlín fue nuevamente usado como escuela de artes a la vez que museo.
"La Bauhaus sentó las bases normativas y patrones de lo que hoy conocemos como" diseño industrial y gráfico"; puede decirse que antes de la existencia de la Bauhaus estas dos profesiones no existían como tales y fueron concebidas dentro de esta escuela.
Sin duda la escuela estableció los fundamentos académicos sobre los cuales se basaría en gran mediaa una de las tendencias más predominantes de la nueva arquitectura moderna, incorporando una nueva estética que abarcaría todos los ámbitos de la vida cotidiana: desde la silla en la que usted se sienta hasta la página que está leyendo"

Von Eckardt.




Los maestros en el techo de la Bauhaus en Dessau. Desde la izquierda: J osef Albers, Hinnerk Scheper, Georg Muche, László Moholy-Nagy, Herbert Bayer, Joost Schmidt, Walter Gropius.


07 abril, 2010

MIES VAN DER ROHE EN BERLÍN: NUEVA GALERÍA NACIONAL


En la anterior entrega vimos uno de los más representativos proyectos de Ludwig Mies van der Rohe, el Pabellón Alemán en la Exposición de 1929 en Barcelona. Cuatro décadas después y tras una exitosa carrera en EE.UU. Mies regresó a Berlín para desarrollar su último gran proyecto y su único museo en el mundo*: la Nueva Galería Nacional o Neue Nationalgalerie (diseñada en 1962 y construida entre 1965-68), muy cerca al Muro de Berlín.


Si uno compara ambos proyectos, encontrará muchas similitudes: ambos se emplazan sobre un podio, ambos se desarrollan un patrón geométrico ortogonal claro, separan la estructura de los elementos que definen el espacio, presentan grandes voladizos, tienen una predilección por el cristal que integra exterior e interior y una obsesión por el detalle. Pero en la etapa madura de Mies se observa un énfasis en la pureza y contundencia de la propuesta.

ANTECEDENTES
En 1958 Mies van der Rohe desarrolló un proyecto para las oficinas del Ron Bacardi, en la Cuba de Batista.


Este proyecto no construido sirve de referencia directa para la propuesta miesiana en Berlín: la fachada de cristal se retira del borde del edificio cubierta por un techo en voladizo que se sostiene en 8 columnas periféricas de concreto, dos por cada lado del edificio. La obra no fue concluida tras la revolución de Fidel Castro.


EMPLAZAMIENTO

El museo del Neue Nationalgalerie se encuentra emplazado en una ubicación privilegiada al lado del río Spree, en el lado suroeste del Foro de la cultura o Kulturforum, un extenso conglomerado dedicado a lacultura: museos, galerías de arte, sala de conciertos, biblioteca, etc., ubicados al lado del famoso Potsdammer Platz.


Muy cerca también se encuentra la pequeña iglesia de San Mateo o Matthiaskirche (1845), reflejada en los vidrios del museo.


Frente a él, al norte se ubica el Berliner Philarmonie, un salón de conciertos que acoge a la Orquesta Filarmónica de Berlín, un edificio de Hans Scharon cuya forma asimétrica (que recuerda a una carpa de circo) y sus colores amarillos y brillantes lo hacen radicalmente opuesta al edificio de Mies Van der Rohe, de líneas simplísimas, estudiadas proporciones y ascética cromía.

Berliner Philarmonie

Biblioteca estatal

EL PROYECTO
Muchos han comparado al proyecto del museo del Neue Nationalgalerie como la versión contemporánea de un templo clásico. En efecto, el museo se ubica sobre un podio de piedra, un peristilo de columnas metálicas sostiene un entablamento que corona el edificio.

Planta del sótano

Primer nivel

La base geométrica de la composición en planta es un cuadrado. El techo, cuyo cuerpo de 65 x 65 x 1.8 m se sostiene en apenas 2 columnas de 8.4 m por lado, se extiende en voladizo en cada una de sus esquinas, dándole a la composición una sensación de levedad y marcada horizontalidad.

Secciones

Elevaciones

La sección en cruz de las columnas metálicas también me recordó aquellas del Pabellón en Barcelona, aunque en el caso de Berlín se apuesta por un color negro. Detalles interesantes son la forma ligeramente trapezoidal de los pilares y su encuentro con el techo que se resuelve mediante una rótula, acaso una semblanza de las columnas y capiteles clásicos.

Al igual que en el caso del Pabellón Alemán y muchas obras de Mies, el museo es franco en su relación entre el interior y exterior, especialmente ya que las ventanas permiten la visión del entorno desde adentro y reflejan el área circundante desde fuera.


El espacio es definido por un muro acristalado de 50.5 m de lado que recorre el perímetro del cuadrado... y nada más. El concepto miesiano apuesta por una absoluta flexibilidad del espacio interior, completamente libre de columnas que, como dijimos, se ubican en el perímetro exterior.


Funcionalmente, este gran salón es utilizado para albergar las exhibiciones temporales, básicamente constituida por obras de artistas del siglo XX, particularmente del Cubismo, el Expresionismo y el Surrealismo. Es particularmente interesante que luego de la reunificación se integraron muchas obras de la extinta República Democrática Alemana (RDA).

Izquierda: ‘Potsdamer Platz’ por Ernst Ludwig Kirchner. Derecha: Who’s Afraid of Red, Yellow and Blue por Barnett Newman

En el sótano, constituyendo el podio, se ubican la colección permanente del museo, almacenes y oficinas administrativas. Esta zona es iluminada básicamente de forma artificial, ya que la única fuente de luz es un jardín de esculturas ubicado en el lado este.


El gran podio de piedra funciona también como un área de exposición al aire libre, donde se hallan esculturas como "Broken Obelisk" (1963) de Barnett Newman y "Têtes et Queue" (1965) del recordado Alexander Calder.

Broken Obelisk de Barnett Newman

CRÍTICA

A pesar de su éxito en atraer multitudes este proyecto contó con no pocos detractores.
La obsesión de Mies con lograr una proporción perfecta y transparencia y flexibilidad en el espacio, lo llevó a postergar requerimientos funcionales que el edificio requería (algo aparentemente común en las obras de Mies. Por ejemplo, la Dra. Farnsworth llegó a enjuiciarlo pues se sentía frustrada e insatisfecha con su casa, una de las obras más conocidas del arquitecto en EE.UU.).


Para algunos críticos, la planta libre del museo era inadecuada para la exhibición de arte (a mi me llama la atención este argumento ya que centros como el Pompidou en París basan su éxito en su gran flexibilidad), como lo es la escasa iluminación . Además Mies se negó a aumentar áreas de almacenamiento en el subsuelo del museo, aún si estas so fueran visibles, pues alteraban las proporciones perfectas de su propuesta. Al respecto, el octogenario arquitecto respondía:
"Es un salón tan grande que por supuesto acarrea grandes dificultades para la exhibición del arte. Estoy plenamente consciente de ellos. Pero [el diseño] tiene tanto potencial que simplemente yo no puedo considerar esas dificultades."

El esfuerzo en simplificar el edificio a niveles abstractos llevó a prescindir de referencia alguna a su entorno. El hecho de que Mies haya escogido básicamente el mismo proyecto para Santiago de Cuba y para Berlín, dos ciudades con realidades históricas, culturales, paisajistas y ambientales totalmente diferentes sirvió para que los detractores de Mies le criticaran su insensibilidad con el medio en que sus proyectos eran desarrollados.

Uno de sus más acérrimos críticos fue Frank Lloyd Wright, quien criticaba la arquitectura de Mies como insensible y fría, a pesar de que obras como el Pabellón Alemán deben parte de su concepto a obras wrightianas como la casa Robie.

- Less is more (menos es más)- solía decir Mies van der Rohe.
- Yes, –replicaba Wright- less is more, but bore (menos es más, pero aburrido).

* Actualización 1, gracias a Jaume Prat
"en realidad Mies proyectó y construyó otro museo, que está poco publicado pero está, y, además, es un proyecto muy interesante porque es un edificio curvo: la primera ampliación del Museo de Artes de Houston. Moneo lo re-amplió, pero el ala de Mies sigue allí, perfectamente conservada y muy interesante. Viene a ser una versión desproporcionada y curva (con un rampla dentro, si no recuerdo mal) del Crown Hall, con la estructura completamente por fuera..."

* Actualización 2, gracias a Francisco Terán

Esta gran obra de Mies es para más de uno (entre ellos me incluyo) el más claro homenaje de Mies a uno de sus más admirados arquitectos alemanes K. F. Schinkel. Específicamente, es un homenaje a uno de los museos que él más estudió en su momento al establecerse en Berlín. El Altes Museum. Una obra también admirable, aunque de otra época, que a mí me encanta como ésta por su simplicidad. Incluso el recurso al gran espacio central es un paralelismo entre ambas obras.


VER TAMBIÉN:
- ARQUITECTURA MODERNA