
Luego de la derrota en la Segunda Guerra Mundial en 1945 y durante la ocupación norteamericana encabezada por MacArthur, Japón quedó devastado. El imperio perdió sus colonias y renunció constitucionalmente a la organización cualquier ejército invasivo. Como castigo, nunca más debería erguirse como una potencia en el Asia. Sin embargo, luego del triunfo de la revolución comunista en China (1949), a la que se unieron después Corea, Vietnam y otras naciones asiáticas, las relaciones estadounidenses cambiaron drásticamente, coadyuvando con la pujante nación nipona al resurgir de Japón como potencia económica aliada.
El mundo se sorprendería cuando a menos de 20 años de lanzadas las bombas atómicas, Japón organizaba en Tokio las Olimpiadas de 1964. Más impresionado quedaría aún con la extraordinaria calidad de su infraestructura deportiva, encabezada por la Villa Olímpica diseñada por Kenzo Tange.
El mundo se sorprendería cuando a menos de 20 años de lanzadas las bombas atómicas, Japón organizaba en Tokio las Olimpiadas de 1964. Más impresionado quedaría aún con la extraordinaria calidad de su infraestructura deportiva, encabezada por la Villa Olímpica diseñada por Kenzo Tange.


Tange (1913-2005 ) es una legendaria figura de la arquitectura moderna japonesa. Influenciado por Le Corbusier, es un maestro en el empleo del concreto armado, material con el que ha desarrollado numerosas obras. Sus proyectos urbanísticos, como el Plan de reconstrucción de Hiroshima o el plan de Ampliación de Tokio le han valido reconocimiento internacional, obteniendo numerosos premios, entre ellos el prestigioso Pritzker.
Para las Olimpiadas de Tokio, Tange desarrolló una villa olímpica con dos gimnasios, cuyas elegantes coberturas suspendidas en tensores de acero recuerdan a las de los templos tradicionales (ver notas anteriores acerca del templo de Todai ji en Nara y de Heian en Kyoto).


El complejo, que también se llama Gimnasio Nacional Yoyogi, se encuentra precisamente contiguo al parque Yoyogi, famosa y extensa área verde que alberga el renombrado santuario Shinto Meiji. Muy cerca también se encuentra la estación de Harajuku, donde suelen encontrarse japoneses vestidos de formas estrafalarias.
Encontré pues, al conjunto deportivo, casi por casualidad en un día muy lluvioso, y quedé sobrecogido por la calidad y la estética del mismo, del que sólo había visto antes unas pequeñas malas fotos en algún rincón de los libros de historia de la arquitectura moderna.
El conjunto principal se halla compuesto por dos gimnasios de peculiares cubiertas dispuestos en una plataforma trabajada paisajísticamente.
El conjunto principal se halla compuesto por dos gimnasios de peculiares cubiertas dispuestos en una plataforma trabajada paisajísticamente.
En el Gimnasio principal se levantan dos grandes placas de concreto, de las que se suspenden dos gruesos cables de acero pretensado, formando una curva parabólica, como si fuera un cordel de ropa (técnicamente, se llama catenaria).

Para conformar el techo, Tange une la catenaria con la parte superior de las graderías a manera de dos alas, logrando disminuir pesadez a la imagen del enorme edificio.

Las tribunas, al tener una curvatura distinta a la de los cables, permiten la generación de la elegante y grácil cobertura, cuya superficie, cóncava y convexa a la vez, es siempre distinta desde cualquier ángulo donde se la vea (una mezcla de parábola e hipérbole, otra vez técnicamente, se denomina paraboloide hiperbólico. Tange ya había utilizado esta forma en el monumento de La Silla de Montar en el Parque de la Paz, en Hiroshima).
Kenzo Tange aprovecha el desfase de la geometrías de la catenaria y la tribuna para establecer majestuosamente los imponentes accesos, quienes además de tener una escala monumental, aprovechan la inclusión de pequeñas plazoletas a panera de lobbies o espacios previos al recinto deportivo.


EL GIMNASIO MENOR
Para el Gimnasio menor, el maestro japonés utiliza el mismo principio, sólo que en lugar de usar dos placas de concreto, usa una sola, como si fuera un gigantesco mástil.
En su interesante "Atlas de arquitectura, volumen 1", Werner Müller y Gunther Vogel hacen el siguiente análisis:

En planta, el círculo interior de la pista (1) está descentrado con respecto al círculo formado por las gradas de los espectadores (2), lo que da lugar a la forma de concha que adquieren éstas y a la curva dinámica ascendente de las gradas frente a la entrada. El anillo de distribución exterior está, a su vez, ligeramente deplazado en dirección contraria, ensanchándose progresivamente hacia la entrada (como la abertura de una concha de caracol), en virtud de la prolongación del anillo del estribo (8,9,10) hasta el bloque de contrafuerte. La diferencia en el trazado de los círculos en planta responde a los movimientos del público, tanto en las aglomeraciones a la entrada y la salida como en su reparto en las gradas.



El techo se concibe desenrollándose a manera de caracol, que culmina en una aguda proa. Sobre la cobertura, Müller y Vogel acotan:

La cobertura está construida como una estructura laminar, siguiendo un principio análogo al de la malla de cables con bordes rígidos. El borde está constituido por un anillo de estribos a lo largo del borde exterior del recinto, y que se divide en dos vigas curvas, una superior (8) y otra inferior (9) unidas puntualmente por estribos individuales (7). En lugar de los cables de acero previstos en un principio, forma la estructura un conjunto de vigas colgantes (6) tendidas entre los estribos del anillo exterior y un tubo de acero (5) que se eleva en espiral. Este se tiende -en lugar del cable principal-, formando la cumbrera de la cubierta colgante, desde el gran bloque que actua como contrafuerte (4) en el extremo exterior de la entrada principal, describiendo una curva, en un principio suave pero que después se eleva en perpendicular, hasta el alto pilono (3), ligado subterráneamente al contrafuerte por un muro de hormigón. Entre las vigas colgantes se disponen diagonalmente a intervalos regulares las viguetas de anclaje de acero, sobre las que reposa la parte exterior de la cubierta, compuesta por placas de acero de 4-5 mm de espesor. El comportamiento estático de este tipo de construcción requiere una lámina.

También es notoria la presencia de una simpática placita previa al acceso principal del edificio.


Ambos edificios sobresalen no sólo por la calidad estética de sus estructuras y la innovación formal de su diseño, sino por la tecnología empleada, en un país constantemente sacudido por fuertes vientos y terremotos.

La ejecución de esta villa deportiva marcó una influencia importantísima en la imagen internacional del Japón y en la arquitectura contemporánea mundial. Su vigencia es aún tangible, a 44 años de su inauguración.
VER TAMBIEN/SEE ALSO:
- OTRAS OBRAS DE KENZO TANGE.
- COMPLEJOS DEPORTIVOS
























2 comentarios:
Hola,
Esta muy bueno el articulo, escribes muy bien... Te gustaria escribir para la revista en versión impresa de PERUARKI Arquitectura y Diseño, si te interesa por favor ponte en contacto con nosotros al siguiente email. c_alba@peruarki.com, estariamos muy honrados de contar contigo.
Christiam
Muchas gracias, por supuesto, será un placer.
saludos
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