15 junio, 2010

KENZO TANGE: CATEDRAL DE STA. MARÍA, TOKIO

Foto cortesía de wakii

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La Catedral de Santa María o Catedral de Tokio es un celebrado proyecto del desaparecido arquitecto Kenzo Tange, el mayor exponente de la arquitectura moderna en Japón y el primer japonés en obtener el premio Pritzker. El proyecto de Tange se encuentra en el punto medio entre la modernidad y el metabolismo, entre lo abstracto y lo simbólico, entre el exterior brillante y pulido y el interior algo sombrío y áspero, entre oriente y occidente.


ANTECEDENTES
La primera catedral Católica en Tokio fue construida en madera, en estilo neogótico, en 1899 (aún existen algunas de estas iglesias en Japón, como en Nagasaki o en Meiji Mura).

Iglesia de Oura, muestra de la importancia del Catolicismo en Nagasaki

En un principio era simplemente la capilla del Seminario de los Misioneros Franceses, hasta que en 1920 fue convertida en catedral. Cuentan que en aquél entonces los fieles solían quitarse los zapatos antes de entrar a la iglesia, tal como lo hacen al entrar a un templo budista.
La catedral fue totalmente devastada durante los bombardeos de la segunda guerra mundial en 1945. En 1960 se organizó un concurso para el diseño de la nueva catedral, el que fue ganado por Kenzo Tange, quien previamente a preparar su diseño había visitado muchas catedrales medievales europeas.

“Luego de experimentar su grandiosidad, tratando de alcanzar el cielo, y sus espacios inefablemente místicos, empecé a imaginar nuevos espacios, y quería crearlos usando tecnología moderna.”
La catedral, de 15,098㎡ y con capacidad para 600 asientos, se construyó entre 1963-64.



Proceso de encofrado de la impresionante estructura de concreto.

EMPLAZAMIENTO
Una de las cosas que más me llamó la atención de la iglesia, especialmente si se la compara con otras catedrales en Europa, Latinoamérica o la propia Asia (me refiero a las Filipinas), fue su carácter recluido. Es decir, no hay aquí, como en la tradición occidental, una plaza o un espacio prominente comunal que anteceda la catedral. Por el contrario, el edificio se encuentra al lado de una avenida, pero oculto tras edificaciones, y sólo se puede tener una lectura de su porte y magníficas proporciones si se la observa desde un puente peatonal cercano.



Esto tal vez se deba al carácter íntimo que tienen muchos templos japoneses, o tal vez a la poca relevancia que tienen los templos cristianos en general y católicos en particular en la vida cotidiana japonesa (apenas el 5% de la población en Japón es cristiana).



EL PROYECTO

El conjunto está compuesto por una serie de edificios, entre los que destaca la catedral y el campanario.


La catedral se basa, como muchas iglesias antiguas cristianas, en una planta en cruz. Los brazos de la cruz miden 55.5 y 40 metros respectivamente. Sin embargo Tange, al revés de lo que se ha estilado en occidente, deprime el crucero elevando cada uno de los brazos de la cruz hasta una altura de 39.4 m.


En planta el arquitecto opta por una forma básicamente romboidal, uniendo los extremos de la cruz con este rombo usando 8 curvas llamadas paraboloides hiperbólicos. Es evidente la tendencia del arquitecto a desarrollar edificios monumentales utilizando el concreto y las estructuras de acero en este tipo de curvas, también presente en su Gimnasio Nacional para las Olimpiadas de Tokio de 1964, proyectado más o menos contemporáneamente a la catedral (de hecho esta técnica había sido usada previamente por Le Corbusier en edificios como el de la Asamblea Legislativa de Chandigarh).


A esta forma contundente y forrada en acero inoxidable, que simboliza "la luz de Cristo brilla sobre el mundo y los corazones de los hombres", se le añaden otros pequeños volúmenes cúbicos, como el baptisterio.

Simpleza y elegancia en el tratamiento de la superficie exterior.
Fotos cortesía de kazbow.

El acceso a la nave se lateralmente da mediante uno de estos volúmenes secundarios. De hecho podría pensarse en éste como un espacio de transición entre lo profano y lo sagrado, una especie de liminalidad, un recurso que comentamos en las iglesia del maestro filipino Leandro Locsin, arquitecto moderno contemporáneo a Tange.



Pero si bien el exterior domina la vista por sus tonos metálicos, especialmente deslumbrante en un día de sol, el interior cautiva por sus tonos adustos y su textura inacabada, como el concepto japonés del wabi sabi, es decir el placer estético de las cosas inacabadas, usado también en obras como en la famosa Iglesia de la luz de Tadao Ando.

La hosca textura del concreto evoca al concepto japonés del wabi sabi.
Foto cortesía de kazbow.

El concreto visto simboliza también un concepto bíblico: "el Señor es mi roca y mi bastión en el que me refugio..." (Sal 18:2). De allí que el arquitecto quiera expresar solidez en su propuesta, la que al mismo tiempo pareciera levitar gracias a su forma escultórica.

Detalles del crucero. Fotos cortesía de Liao Yusheng.

Estas paredes de concreto visto ofrecen un dramático espectáculo ante la entrada de luz, que se filtra a través de estudiados vanos cenitales, o mediante los alargados vitrales ubicados en los extremos de la cruz (el lector puede encontrar un uso similar de la luz en la Catedral de los Ángeles de Rafael Moneo).

Luz, volumen y textura, magistralmente dominados por Tange.
Fotos cortesía de kazbow.
Detalles del vitral mayor del altar.
Fotos cortesía de Liao Yusheng.
Efectos lumínicos en la nave.
Fotos cortesía de Liao Yusheng.
"Purificado por la luz". Foto cortesía de L2.

Réplica de "La Piedad" de Miguel Ángel. El original se encuentra en la Basílica de San Pedro en el Vaticano. La estatua adquiere un notable dramatismo por su iluminación desde arriba.

Escultórica pila baptismal.

Detalle del órgano. Foto cortesía de scarletgreen.

Sin embargo el mayor atractivo de la iglesia es el espacio, moldeado, escultural, monumental. En algunas oportunidades suele ser iluminado ofreciendo un espectáculo que es una mezcla entre lo místico y lo teatral.

Efectos lumínicos en la catedral.
Fotos cortesía de sasami.

Al exterior se yergue la soberbia aguja del campanario, una torre de 61.68 metros de altura.


Complementan el conjunto oficinas parroquiales y juegos de niños, donde no faltó tampoco la inspiración artística.



“La creación arquitectónica es una forma especial de comprender la realidad. Trabaja desde ella y la transforma a través de la construcción de un objeto sustancial de uso. Por otro lado, la forma artística de este objeto tiene las dos cualidades de, al mismo tiempo, reflejar y enriquecer la realidad. Esta comprensión de la realidad que se lleva a cabo a través de la creación arquitectónica requiere que la anatomía de la realidad, su estructura sustancial y espiritual, sea aprehendida como un todo…”
Kenzo Tange.

VER TAMBIÉN:
- OTRAS OBRAS DE KENZO TANGE
- IGLESIAS CONTEMPORÁNEAS

9 comentarios:

arq. Martín Lisnovsky dijo...

Buenísimo Carlos, no la conocía.
Muchísimas gracias!!!

Carlos Zeballos dijo...

A tí las gracias mi estimado amigo. Un abrazo

Ars Natura dijo...

Impresionante catedral.
Me ha gustado

Un saludo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por el blog!! es uno de los más completos que he visto en español, gracias por tu esfuerzo!

Carlos Zeballos dijo...

Muchas gracias amigos
Un cordial saludo

María Julia dijo...

Maravillosa obra de Kenzo, muchas gracias!

Carlos Zeballos dijo...

A tí las gracias.
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Carlos me interesa estoy sacando mi tesis y me gustaria saber si me podes dar mas info de este proyecto mi correo es arqysoto@gmail.com

Nixzali Salcedo dijo...

Excelente trabajo, me sirvió muchísimo :D Felicidades por su trabajo!