Mostrando las entradas con la etiqueta hotel. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta hotel. Mostrar todas las entradas

28 noviembre, 2011

KENGO KUMA: RESTAURANTE OMI, KIOTO

Foto cortesía Kengo Kuma y asociados.

ENGLISH

Tal como lo hizo en su aplaudido Museo de Arte Suntory, Kengo Kuma es capaz de plantear arquitectura moderna pero utilizando la sutileza minimalista de la arquitectura tradicional japonesa para el pequeño restaurante Omi Steak house, localizado en el Hotel Internacional de Kioto (Kyoto Kokusai Hotel). No es un minimalismo frío, insensible, por el contrario, a pesar de su simpleza logra transmitir una atmósfera acogedora basada en texturas, iluminación y una integración al jardín vecino.


UBICACIÓN

El Kyoto Kokusai Hotel está ubicado frente al castillo Nijo, en Kioto. El hotel se organiza en torno a un jardín central de proporciones cuadradas. Hacia él se vuelcan los restaurantes, siendo uno de ellos el Omi Steak house diseñado por Kuma.


CONCEPTO

Además de estar integrado al lobby del hotel, el restaurante tiene un acceso directo e independiente hacia la calle. Kuma lo define con una valla de bambú y paja evocando la tradicional cerca shiba-gaki, acompañada de una pantalla inclinada compuesta por finas varillas de madera. Este panel, que se asienta sobre un lecho de gravilla de piedra, permite brindar una transición entre transparencia y opacidad.

Vistas desde el acceso por la calle.

Vistas desde el acceso desde el lobby, del que el restaurante se separa mediante otra fina pantalla

Una vez dentro del restaurante, (algo elevado del nivel del lobby y separado por un genkan donde se deja el calzado), lo primero que impacta es la plena integración visual con el jardín, a través de una mampara longitudinal. Las columnas que soportan la estructura del hotel, han sido de espejos, multiplicando visualmente la vegetación del jardín.


Una zona de recepción separa el área de los comensales, que no es visible sino hasta que se aproxima uno a ésta.

El concepto es bastante simple, pero no deja de ser impactante. Es una habitación cuadrada, cuya área de comensales rodea casi completamente al área de cocción. Sólo una pequeña puerta la comunica con la zona de la cocina.


El área de comensales ha sido elevada a fin de que el cliente se siente en el suelo de tatami -como manda la etiqueta en Japón- pero al mismo tiempo pueda sentarse y estirar las piernas. Una barra que en realidad contiene las brasas donde se fríe la carne, circunda a la cocina.

Foto cortesía Kengo Kuma y asociados.

Aquí el arquitecto aprovecha un volumen que se empotra en el techo para acomodar ahí extractores de aire, y lo ha recubierto con un acabado metálico que recuerda el wabi sabi o arte de las cosas no terminadas.


La iluminación, sutil pero muy estudiada, se focaliza tanto en una pared de papel como en la unión del techo con las paredes. Esta iluminación tenue de diversas tonalidades otorga al ambiente intimidad, dramatismo y ligereza.


El cielorraso está cubierto por una trama de listones es característico del trabajo del arquitecto, y que se prolonga hasta el jardín, enfatizando la integración interior-exterior, entre lo artificial y natural.


EL JARDÍN


DETALLES


En mi opinión, Kengo Kuma es en la actualidad uno de los arquitectos que mejor ha conjugado la modernidad con la tradición en la arquitectura japonesa.

VER TAMBIÉN:
- OTRAS OBRAS DE KENGO KUMA
- HOTELES Y RESTAURANTES
Para los viajeros que estén Kioto por unos días y desean visitar este restaurante pero tienen un presupuesto algo limitado, les recomiendo ir a almorzar, ya que las cenas aquí pueden llegar a ser muy costosas.

25 agosto, 2011

PRINZ APATOTEL, KIOTO


El Prinz Apatotel, creación de Shin Nishibori (1992) es una interesante mezcla de alojamiento, café, galería y biblioteca de arte ubicada cerca a la Universidad de Arte y Diseño en Kioto, Japón. El Prinz es una versión mucho más modesta y asequible del Benesse House de Tadao Ando en Naoshima, que también comparte el concepto de hotel galería.


El Prinz se ubica en un área urbana dentro del paisaje relativamente compacto de esta zona kiotoita. De allí que resulte llamativa la gran cantidad de áreas verdes que contiene el proyecto, casi 50% del área del mismo, y que se encuentran virtualmente separados de la vía pública por sólo una valla de vegetación.



El Prinz consta de dos galerías (una en cada nivel), café, biblioteca y dos habitaciones para alojamiento, además de jardines y terraza en el techo.



Otro aspecto singular radica en que las zonas sociales (café, cocina y biblioteca) se encuentran sumergidas medio nivel bajo tierra, lo que ayuda a mantener una armoniosa composición en la fachada.



La composición minimalista y simple se ve "decorada" por un juego de luces que pinta la fachada y el jardín y cuya textura de círculos va cambiando de posición y rotación (una versión móvil de lo que hizo Toyo Ito en su Teatro Za Koenji)



Desde afuera se aprecia la composición volumétrica en dos barras, separadas por una estrecha escalera.

Vista diurna y nocturna de la escalera

En un lado, Nishibori ubica la cocina y los servicios higiénicos y al otro la biblioteca. Lejos de ocultar la cocina, el arquitecto exhibe el proceso del arte culinario mediante un gran ventanal expuesto hacia la calle. En contraste, la biblioteca sólo es vista a través de una estrecha ranura horizontal.


La biblioteca otorga al usuario la posibilidad de degustar un potaje o bebida mientras revisa alguno de los volúmenes dedicados a arte, fotografía o decoración. Esta es la única zona pública cuyo interior está recubierto de madera, lo que de cierto aire de solemnidad.



El área del restaurante se ubica en la parte más profunda del lote, en el que se distinguen dos zonas diferenciadas: la primera, más interna, es el área de la galería, que invita al comensal a interactuar con las obras de arte expuestas.



La segunda es una zona más en contacto visual con el jardín, ubicada bajo una claraboya que enfatiza la linealidad de la composición y divide el espacio virtualmente de manera eficaz.


Por supuesto, el área del jardín fiunciona como una extensión del restaurante cuando el clima lo permite.


En la planta superior, el Prinz contiene otra galería y dos habitaciones para quien quiera disfrutar de la experiencia artística por más tiempo. Dos grandes mamparas relacionan los aposentos con el jardín, que puede ser contemplado desde una posición elevada.


Las habitaciones son cómodas para estándares japoneses, y la decoración, elegante, austera y minimalista, destaca por la sutileza de los detalles. Singular atención merece la cama, una plataforma que parece estar levitando, gracias a la interesante extensión de su base de madera.


Detalle de los baños. A pesar de su simpleza, se logran efectos lumínicos indirectos interesantes.

Y bueno, la comida es buena y relativamente acequible, y aunque alguna vez nos tocó el peor camarero de Japón, el servicio ha mejorado mucho últimamente.

VER TAMBIÉN
- RESTAURANTES Y HOTELES

Junto a Tsukiko san y sus paisajes invernales. Para simular la nieve usó... azúcar!!!! (astuta muchacha). Bueno, eso hasta que las hormigas encontraron este "paradise winter resort".


En una rica cena con Angélica, Pilar y Giancarlo, mis queridos Perujines.¡Gracias por su compañía, amigos!