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18 junio, 2009

RAFAEL MONEO: CATEDRAL DE LOS ÁNGELES


"Entiendo la luz como la protagonista de un espacio que pretende recuperar el sentido de lo trascendente y presentarse como sentido de lo sublime. De ahí que para mí la luz sea el vehículo que nos ha de conducir a la experiencia de aquello a lo que llamamos sagrado"
Rafael Moneo

Rafael Moneo es el arquitecto español más reconocido de nuestros tiempos. Ex-decano de la Universidad de Harvard, ha sido ganador de diversos premios, entre ellos el Premio Pritzker en 1996, el Premio Mies van der Rohe en el 2001 y la Medalla de Oro del Royal Institute of Architecs, RIBA, en el 2003.

Su más celebrada obra en Estados Unidos es la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles (1996-2002), en California, un edificio que comparte el vecindario con el Walt Disney Concert Hall de Frank Gehry y el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles de Arata Isozaki y, muy a la manera de sus vecinos, trata de imponerse en el entorno más que integrarse a él.


ANTECEDENTES

El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río de Porciúncula comenzó su historia en 1781 como un rancho de 44 personas, en entonces territorio colonial de Nueva España, que luego se independizó como parte de México.

Antigua plaza de Los Ángeles

En 1876, cuando ya Los Ángeles llevaba casi 30 años como territorio estadounidense y con una población de 9000, se inició la construcción de la Catedral de Santa Vibiana, diseñada en estilo neoclásico por Ezra Kysor. Para 1900 la población alcanzaba más de 100,000 habitantes, por lo que su capacidad resultó insuficiente. Sin embargo, la catedral de Santa Vibiana se mantuvo en uso por más de 100 años, hasta que un terremoto en 1994 la obligó a cerrarse por graves daños en su estructura.

Fotos históricas de Santa Vibiana

Dado que resultaba más costoso repararla que construir una nueva, en un diferente emplazamiento, al lado de la autopista a Hollywood, y se convocó a un concurso invitando a 50 estudios de arquitectos, quedado al final las propuestas de Frank Gehry, Santiago Calatrava, Thom Mayne, Robert Venturi y Rafael Moneo. Finalmente se encargó el nuevo proyecto a José Rafael Moneo, quien diseñó la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles . La iglesia de Santa Vibiana, por otro lado, fue desantificada y reciclada como un edificio para eventos sociales.

LA VOLUMETRÍA

El diseño de la catedral ha sido sin duda una tarea difícil y el resultado no ha estado exento de polémica. Por un lado debía responder al simbolismo que esta obra debía comunicar y a la monumentalidad que debía expresar, especialmente por hallarse al lado de una de las principales avenidas de Los Ángeles. Por otro, debía trasmitir un sentido de intimidad y paz propicio para la oración. Debía ser un edificio moderno y concebido para durar como las catedrales europeas, y al mismo tiempo debía, de algún modo hacer referencia al legado histórico de su entorno cultural.

La propuesta de Moneo es pues una caja fragmentada con una torre escultórica como campanario. Sus paredes de hormigón desnudo, pintadas en tono de adobe, son una reminiscencia de la arquitectura de las antiguas misiones españolas de California, de techos altos y decoradas con tapices. Moneo también buscó inspiración en el cementerio de Asplund, en Suecia y la iglesia de Turku de Erik Bryggmann, aunque probablemente su propio diseño de la Fundación Miró en Mallorca haya sido un referente.


David Basulto de Plataforma Urbana describe a la iglesia como una caja más en el país de las big boxes, al narrar su impresión al ver la catedral desde la autopista.


Desde allí, destaca el perfil de campanario de 45 m de alto y el masivo orden volumétrico de la nave, que transmite sin duda solidez, pero que se fragmenta para no ser demasiado pesado, un gesto que se evidencia en la gran caja transparente que, guardando una cruz, se incrustra sobre el volumen facetado de la iglesia. La robusta estructura que lo soporta permite su restencia a sismos de 8.4 grados, y le da una vida útil de 500 años, garantizando su intemporalidad.


Mi experiencia, sin embargo, fue diferente, ya que yo llegué caminando por la calle Temple y al llegar ni me enteré que había una autopista al otro lado. Aún así, el masivo edificio me pareció a lo lejos un auditorio, y sólo al acercarme observé las campanas, dispuestas en un Muro Carrilón, también típico de las misiones, y me percaté que se trataba de un edificio religioso.


Este muro, sin embargo, es un recurso que ayuda a dar una escala más humana a la entrada al complejo.


Un concepto que es notorio en este diseño es que el ingreso sigue una transición desde lo público a lo privado, desde lo profano a lo divino. Un gesto semejante, aunque a otra escala, lo tuvo también Tadao Ando en su iglesia sobre el agua, donde antes de ingresar a la capilla, hay que subir y bajar una serie de escalones en un espacio intermedio. En Los Ángeles, el arquitecto fuerza al visitante a realizar una serie de recorridos, pasando primero por pequeña placita donde hay una fuente simbólica, hasta ascender unas gradas que conducen al atrio previo a la iglesia, que es en este caso una gran plaza.


A diferencia de muchas otras catedrales, el edificio carece de una entrada principal desde la que se observare al fondo el altar. Por el contrario, la entrada en este caso es lateral, definida por las pesadas puertas de bronce y la estatua de Santa María esculpidas por el artista local Robert Graham.

Fotos cortesía de Benjamin Joel y Homer Dog

Personalmente, fue en el manejo del espacio interior más que en la forma externa lo que me sedujo más e hizo más evidente la maestría y el oficio de Moneo.

El visitante continúa su periplo a través de un largo deambulatorio 60 m que remata visualmente en un antiguo retablo colonial, para luego girar y recién encontrarse con la nave de la iglesia. El concepto es semejante al de una peregrinación, en la que se va dejando paso a paso lo mundano para adentrarse en un espacio más espiritual. La luz ingresa rasante por un lado del techo y se distribuye a lo largo de este espacio alto, simple, sobrecogedor.


No es sin embargo un callejón insípido: a uno de sus lados Moneo ha colocado una serie de capillas laterales que, asimétricamente, se separan ligeramente para dejar entrever la nave principal.


Al culminar este pasaje y girar a la derecha, el luminoso y amplio espacio de la nave aparece sorpresivamente. El espacio se dinamiza por la forma de la planta trapezoidal, las escisiones laterales y el estudiado y teatral manejo de la luz.

Foto cortesía de Blu Sky777

Es una luz suave, cálida, acogedora, que se filtra por las translúcidas planchas de alabastro español y se esparce gradualmente entre las paredes color terracota del recinto. Diría que es un intermedio entre el concepto de luz en medio de la penumbra que manejara Tadao Ando en su Iglesia de la Luz, y la luminosidad plena, generosa y abundante de la Iglesia de Jubileo de Richard Meier. La luz es en este caso siempre indirecta, dramáticamente estudiada, colorida en un tono mbar generado por el alabastro que reemplaza el uso de vitrales tradicionales.


"La luz filtrada a través del alabastro crea una atmósfera luminosa, difusa y envolvente, en la que flota lo construido, confiando en hacernos vivir una experiencia del espacio próxima a la que hay en algunas iglesias bizantinas"


Particularmente, destaca la composición central frente al altar, donde se encuentra el grupo escultórico de la cruz.


"Esta vidriera entiende la luz como una metáfora mística de una presencia de Dios que se manifiesta a través de los rayos del sol. No sería difícil asimilar este tipo de experiencia arquitectónica a alguna de las utilizadas por los arquitectos del Barroco".

El techo recubierto de tiras madera de cedro, ubicado a 25 m del suelo, contribuye a la calidez del ambiente. De él se desucuelgan una serie de lumniarias y micrófonos, que contribuyen a que la altura del espacio no se vea tan monumental. El piso es de piedra caliza española.


En las paredes se ubican tapices, al estilo de las misiones californias, esta vez desarrolladas por el artista John Nava.

En el sótano se encuentra el mausoleo de la catedral, una serie de espacios diseñados y decorados de forma tradicional, reutilizando algunos de los vitrales tradicionales de la catedral de Santa Vibiana.

Fue una sorpresa encontrar ahí, en medio de las tumbas de obispos y cardenales, la tumba de Gregory Peck. ¿Lo habrán beatificado y yo no me enteré?


La catedral se ve complementada por un conjunto de servicios alrededor: una rectoría para el arzobispo, clérigos y visitantes de 2,200 m2 y un centro de conferencias de 4,250 m2. La plaza que vincula estos equipamientos, de 9000 m2, expresa en su tratamiento paisajista las líneas de composición que fugan de la catedral.

Grupo escultórico en el exterior
“Yo quería al mismo tiempo lograr un espacio público y algo más, aquello que la gente busca cuando van a la iglesia… Yo espero que sea hermoso venir a misa, a un servicio religioso en esta catedral, tanto como aquella persona que en un momento se sienta sola y quiera encontrarse a solas con aquellas preguntas últimas y más profundas, crea que éste es el lugar en que pueda hacerlo".
Rafael Moneo

Madre e Hijo. Foto cortesía de Bruin Henry

El siguiente video, producido por expentco, muestra más vistas y fotografías de la Catedral de los Ángeles.



VER TAMBIEN
/SEE ALSO:

- ARQUITECTURA RELIGIOSA CONTEMPORÁNEA

Rose of... (Lima). Lamentablemente no salió completo el rótulo. La imagen de la santa peruana aparence junto a otros santos en medio de jóvenes en un tapiz deJohn Nava . También pueden verla en Filipinas... emoción...

18 febrero, 2009

FRANK GEHRY: WALT DISNEY CONCERT HALL


El Salón de Conciertos de Walt Disney en Los Ángeles, diseñado por el ganador del premio Pritzker, Frank O. Gehry, es, como la mayoría de sus obras, un edificio polémico. Una obra maestra de la arquitectura contemporánea para algunos, una obra que no es arquitectura para otros. Por un lado, es indiscutible la calidad de Gehry como arquitecto-escultor y su habilidad en imponer al visitante sensaciones dramáticas, inolvidables. Además, sus experimentos sobre diseño y construcción asistido por computadora han abierto numerosas puertas para la industria de años posteriores y no se puede negar la calidad técnica en la construcción y acústica del auditorio. Por el otro, esta obra despierta críticas sobre el límite entre arquitectura y escultura, sobre el respeto al entorno y las consideraciones climáticas del sitio.

Chair and metal, Orange Umbrella y Man and metal.
Vistas cortesía del célebre fotógrafo Iraní Sam Javanrouh, vía daily dose of imagery.


UBICACIÓN
El Salón de Conciertos de Walt Disney es parte del Music Center de Los Angeles, compuesto por el Salón de Conciertos, el Pabellón Dorothy Chandler, el Teatro Ahmanson y el Foro Mark Taper. Éste se ubica en el centro de de esta ciudad, en el famoso Bunker Hill, muy cerca al MOMA (Museum of Modern Art) de Los Ángeles.
El auditorio es un bloque rectangular que se organiza diagonalmente dentro de una manzana también rectangular.

Ubicación y vista desde el este, con el Pabellón Dororthy Chandler en primer plano.

Esto permite que la envolvente metálica enfrente la esquina de First Street y la Grand Avenue hacia el este, lo cual enfatiza un efecto de majestuosidad en la aproximación al edificio (realmente la primera impresión es sobrecogedora). A esa majestuosidad contribuye el hecho de que la sala esté ubicada sobre un podio (un recurso que ha sido utilizado en numerosos edificios públicos y religiosos en la historia), al que el usuario accede mediante unas escaleras ubicadas en diagonal. Hacia la parte posterior, el oeste, colindando con la calle Hope, se encuentran una serie de jardines, en una zona más pasiva que invita al paseo y se vuelca a la comunidad.


Axonométrica desde el este

LA PROPUESTA

El proyecto, resultado de un concurso por invitación, fue adjudicado a Gehry en 1987. En 1991 el arquitecto culminaría el proyecto (se dice que se hicieron 30,000 planos), con bastantes diferencias a la idea del concurso original. La construcción, que incluyó un enorme y costoso estacionamiento, comenzó en 1999 y acabó en el 2003 con un costo de 274 millones de dólares, el doble del presupuesto original (¿suena familiar?).

El WDCH desde su fachada sudeste.
Detalle de una de las superficies alabeadas.

El complejo, que es la sede de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, consta de un auditorio para 2265 personas (diseñado por Yasuhisa Toyota de Nagata Acoustics), un teatro para 250 asientos, salones de pre-conciertos, equipamientos, dos anfiteatros al aire libre, un estacionamiento subterráneo de 6 niveles con capacidad para 2500 vehículos y el parque estatal más pequeño de California.

Gehry comenta que el proceso de diseño lo comenzó de adentro hacia afuera, específicamente con el auditorio de planta rectangular. Por requerimientos acústicos el techo del ambiente fue recubierto por unos paneles que daban la impresión de ser las velas de un barco.

Auditorio principal. Cortesía de El Croquis

Ese concepto se expandió a los exteriores, convirténdose el edificio en una alegoría de un barco a vela. Un efecto notable en la composición es la fractura con la que estas superficies se rasgan en la fachada principal, entreviendo la trama de la estructura vidriada y cuya dirección enfatiza la diagonalidad del emplazamiento.

El ingreso de noche. Fuente: Wikipedia

El tratamiento de las superficies onduladas, tanto interiores como exteriores, buscan emular las modulaciones musicales de las obras presentadas en este recinto.

Foto Cortesía de el Daverino


Guardando diferencias fromales, el criterio de Gehry comparte el mismo principio de la Ópera de Sídney de Urtzon o la Casa de la Música de Koolhaas, es decir, una envolvente cuya forma escultórica no tiene correspondencia con la del auditorio que encierra. En el caso del Walt Disney Concert Hall, la superestructura es una superficie metálica laminada adosada a una estructura de acero que envuelve al auditorio, una pirámide invertida trunca.


Personalmente, me decepcionó un poco comprobar que en muchos casos tales formas eran simplemente una pantalla, un escenario similar a los de las películas del Oeste de Hollywood, cuyo propósito era estético-formal pero sin albergar ninguna función o contenido.

Pura pantalla. Detalle de una de las superficies laminadas vistas por atrás.

DISTRIBUCIÓN

Gehry optó por elevar el nivel ingreso sobre una plataforma, alineándolo con el nivel de la calle Hope, por lo que muchas de las funciones de soporte se encuentran ubicadas enterradas en los dos primeros niveles. En estas primeras plantas es interesante comprobar cómo la propuesta es bastante racional, definida por una trama ortogonal, claramente conformada en la que se ubica el volumen girado del auditorio. En este nivel se enecuentran las partes más bajas del auditorio, así como escaleras y otros servicios complementarios que también mantienen una geometría simple.

Planta 1Planta 2

Sin embargo, la direccionalidad predominante cambia a partir del tercer nivel, es decir, el nivel de la plataforma. Hacia adelante el espacio es definido por la retorcida y agresiva aparición de los volúmenes escultóricos, los que componen la imagen externa del auditorio y definen anfiteatros menores, dispuestos aleatoriamente en el predio.

Planta 3

El exterior del edificio es un retorcido espacio público

Uno de los auditorios ubicados en la parte posterior del complejo.

Al interior se ubica la recepción en la que se observa un lenguaje más sosegado y un colorido más cálido que el exterior, utilizando madera en lugar de metal.

Detalles del interior

Hacia la parte posterior se ubica un pequeño parque, donde la vegetación está dispuesta también en pequeñas islas y donde se pueden encontrar formas escultóricas, como esta fuente de mármol en forma de flor.


Conforme el edificio va ganando altura la temática se centra en la evolución escultórica de la envolvente y el desarrollo de las circulaciones del auditorio, así como de las butacas y palcos.

Planta 4
Planta 5
Planta 6

Gehry enfatiza esta distinción de manera dramática: al alocado lenguaje metálico del exterior contrapone un tratamiento más cálido de madera hacia el interior, sutilmente acompañado de juegos de luz y formas esculturales que se desprenden de las paredes como una especie de plantas, llegando a su parte más elaborada en el auditorio. Es como si el exterior fuera un Allegro molto vivace y el auditorio un Adagio. Claro que en el caso de Gehry es un Adagio ma non tropo, puesto que aun en la calidez del este bello auditorio recubierto en madera, el arquitecto canadiense-norteamericano se da el lujo de coquetear con formas escultóricas, como en el órgano, en un estallido de listones de madera que recientemente evocara en su Serpentine Gallery en Londres.

Detalle del órgano y el auditorio principal. Cortesía de El Croquis

Hacia la parte posterior, el oeste, al lenguaje escultórico y volátil de las curvas metálicas se contrapone un lenguaje más tectónico y severo. Gehry dispone las funciones más estáticas en dos barras en L, incluyendo biblioteca, salas de ensayo, café para la orquesta y otros servicios.

Axonométrica desde el oeste

El Walt Disney Concert Hall desde el MOMA, mostrando su fachada más racional

RELACIÓN CON EL ENTORNO

Otro aspecto que encontré chocante fue la desconexión del edificio de su entorno urbano. El uso de materiales metálicos altamente reflejantes ocasionó grandes problemas a los vecinos, quienes vieron incrementada la temperatura del lugar (en algunas áreas cercanas era imposible caminar en verano, las temperaturas llegaban a 60 ºC), lo que obligó a los diseñadores a reemplazar los paneles por otros de metal no reflejante.
En cuanto al perfil urbano, a primera vista el edificio rompe con todo lo que haya alrededor, ubicándose como un elemento aislado y escultórico. Pero, por otro lado, el entorno inmediato no se destaca precisamente por la calidad de su arquitectura, por lo que el Walt Disney Concert Hall es más bien un elemento que genera un referente de sitio en esta área.


Al respecto, el arquitecto tiene su propia concepción de qué es integrarse al contexto. Ya el propio Gehry había tratado algún tipo de integración al perfil urbano muy a su estilo en Praga, pero en este caso parece recurrir a elementos más subrepticios. Gehry dice:
"Personalmente no me gusta el edificio del Pabellón Chandler (al frente), no es una gran arquitectura, pero está aquí y la gente tiene un montón de sentimientos por él, es parte de la comunidad, entonces tienes que respetar eso, te guste o no.... es como ser un buen vecino. Entonces, traté de hacer un edificio que preserve la importancia icónica del Pabellón. Para eso, decidí descomponer la escala del Salón de Conciertos en pequeñas piezas".
Relación del WDCH con su entorno, según Gehry, en la que se observa ciertas cincidencias entre la curvatura de las láminas y la del perfil del Pabellón Chandler

Otra crítica asevera que Gehry ha mantenido el mismo concepto del WDCH en proyectos posteriores, como el Millenium Park en Chicago, su propuesta para el Guggenheim en Bilbao, el Hotel Marqués de Riscal en España y hasta sus propuestas recientes para Dubai. Diera la impresión de que es una arquitectura tan efímera que puede ser localizada en cualquier sitio.

¿Cómo llegó a concebir estar formas? El mismo Gehry dice no saberlo. ¿tal vez la inspiración haya venido de una hoja arrugada de papel, tal como lo sugirieron los Simpson?

En el episodio "The Seven-Berre Snitch" de los Simpson, Frank Gehry obtiene su inspiración al ver un papel arrugado que él arroja al suelo.

VER TAMBIÉN

- OTRAS OBRAS DE FRANK GEHRY
- ÓPERA, SALAS DE CONCIERTOS, TEATRO