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08 marzo, 2007

LA LUZ Y EL PANTEÓN


ENGLISH VERSION
“...La cúpula (del Panteón), construida en una dura pero ligera piedra volcánica, que parecía compartir el movimiento ascendente de las flamas, revelaba el cielo a través de un gran agujero en el centro, mostrando alternadamente la oscuridad y el azul. Este templo, abierto y misteriosamente cerrado al mismo tiempo, fue concebido como un cuadrante solar. Las horas girarían en aquel cielo raso encasetonado, tan cuidadosamente pulido por artesanos griegos; el disco diurno se quedaría suspendido allí como un escudo de oro; la lluvia formaría su clara piscina abajo, en el pavimento; las oraciones se elevarían como humo hacia aquel vacío donde nosotros colocamos a los dioses. “
“Memorias de Adriano”, Marguerite Yourcenar


Su luz inspiró a Le Corbusier en 1911. Es aquí donde Tadao Ando decidió que quería ser arquitecto en 1965. Rem Koolhaas lo llama el edificio más bello del mundo. El Panteón, el edificio romano más visionario, y afortunadamente el mejor conservado, fue construido originalmente en el año 31 a.C. por el general y luego edil de Roma Agripa, siguiendo una forma rectangular. Este edificio fue destruido en el año 80 d.C. por un incendio.

Panteón original de Agripa (en rojo) y reconstrucción de Adriano

Pero fue Adriano quien en 125 d.C. lo reconstruyera en la forma cilíndrica en que lo vemos hoy, y tuvo la hidalguía de colocar el su fachada la inscripción original "M·AGRIPPA·L·F·COS·TERTIUM·FECIT" (lo construyó Marcos Agripa en su tercer consulado).

Inscripción original en el frontis del Panteón, hecha por Agripa y replicada por Adriano.

Eso lo sabemos, según el experto Juan Tineo, debido a que al hacerse excavaciones, todos los ladrillos tenían la marca de Adriano, y no de Agripa, como se había sospechado por muchos años. Adriano era un apasionado de la arquitectura y casi un arquitecto amateur y diseñó el Panteón junto a Apolodoro de Damasco, un famoso arquitecto de la época quien, por una desavenencia con Adriano, fue mandado ejecutar por su patrón (afortunadamente esa costumbre no ha prevalecido entre los arquitectos y sus clientes).

Reconstrucción del Panteón en tiempos romanos.

El nombre del Panteón viene del griego Pan Theon (Πάνθεον) que significa "templo todos los dioses", y aunque se desconoce el nombre original del templo, servía para la adoración de todas las deidades romanas.


La fachada está compuesta por 16 finas columnas hechas de granito egipcio, sosteniendo un tímpano griego. Las vigas estaban cubiertas en bronce.

El bronce que cubría las vigas fue removido por el papa Urbano VIII

De aquí, se ingresaba al área circular por medio de dos enormes puertas de bronce, de 7 m. de altura.
Sección y planta del Panteón

El interior del Panteón es un espacio impresionante gracias a su enorme cúpula, que con sus 44 m. de diámetro era dos veces más grande que cualquier cúpula que haya sido construida antes. Era además un diseño único, ya que la mayoría de los templos tenían el espacio poblado por columnas.


Para lograr sostener esta inmensa cúpula sin que colapse, los ingenieros romanos recurrieron a varios impresionantes recursos. En primer lugar, hicieron la cúpula bastante gruesa, con un espesor de 6.4 m en la base y 1.2 en el tope, y colocaron contrafuertes masivos insertos en las paredes. Además, colocaron unos anillos concéntricos para contrarrestar el empuje lateral de la cúpula.

Panorama del interior del Panteón. Hacer clic en la imagen para ampliar. Fuente Wikipedia

Toda la estructura se apoyaba en 6 soportes de 9 m de ancho, pero para ayudar a reducir su propio peso, se incluyeron canales vacíos, utilizados para inspección.

En la cúpula en sí se utilizaron cinco tipos diferentes de cemento, aligerándolo conforme alcanzaba altura, lo que redujo las cargas en un 80%. Utilizaron para ello una mezcla de concreto con puzolana (una arena volcánica que le otorgaba gran dureza) y tufo (una roca caliza). Las paredes utilizaron concreto macizo en el primer nivel y ladrillos de tufo en en el segundo.


Otra forma de reducir el peso de la cobertura y además aumentar su calidad estética fueron las perforaciones en forma de casetones trapezoidales, las que se hallaban decoradas en bronce dorado y con motivos florales.

Proceso constructivo de la cúpula.
Imagen cortesía de National Geopraphic

Dentro de las paredes, se dispusieron unos arcos que servían para direccionar las cargas hacia los soportes y a la vez reducir el peso de la estructura.
Arcos internos en las paredes del Panteón

La luz cae del gran ojo central (oculus) de la cúpula de 8.9 m. de diámetro, enfatizando la curva del techo a través de un juego de luz y sombra. La luz viaja 43 metros para simbolizar la conexión de los cielos con el mundo terreno. El interior transmite una sensación de grandiosidad y armonía.

Las proporciones del edificio fueron cuidadosamente estudiadas, el radio de la cúpula era el mismo que la altura de ésta sobre el piso. "Las proporciones y la estructura del Panteón son representativos de la concepción religiosa de los romanos: la morada de los dioses, en la que Augusto pretende centralizar la gran variedad de cultos de la religión romana y que se presenta con una arquitectura de síntesis del cielo y de la tierra, "Como arriba es abajo, como abajo es arriba" (Vía VITRUM, por C. Sánchez Montaña)

Proporciones geométricas del Panteón

El Panteón fue el primer templo pagano en ser transformado en una iglesia, dedicada a Santa María de los Mártires (609), por lo que se salvó de ser destruido durante la edad media.
El monumento se mantuvo intacto hasta, que el papa Urbano VIII Barberini le removió las tejas y las vigas de bronce para fabricar balas de cañón que se encuentran en el Castillo Sant Angelo y para construir el badalquino en el Vaticano, obra de Bernini.

Fue Bernini también el que en el siglo XVII incluyera dos campanarios en la fachada del Panteón, llamados popularmente "orejas de burro", y que fueron eliminadas en 1893.

El Panteón a finales del siglo XIX, con los campanarios añadidos por Bernini

Originalmente, el espacio frente al Panteón era un ámbito cercado, un recinto en cuyo centro se ubicaba un arco.

Posteriormente este espacio se convirtió en un espacio irregular, la plaza de la Rotonda.


En esta plaza, en 1711 se colocó un obelisco egipcio, sobre la fuente de mármol diseñada en 1575 por Giacomo Della Porta, el mayor creador de fuentes en Roma

Desde el Renacimiento, el Panteón es usado como tumba de grandes personalidades (de allí que en algunos países el término panteón se usa como sinónimo de cementerio), como los pintores Rafael Sanzio y Caracci, el arquitecto Peruzzi y el rey Víctor Manuel II entre otros.

El edificio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980.

05 enero, 2007

LAS TERMAS DE CARACALLA


ENGLISH VERSION.

A diferencia de los baños japoneses onsen, donde el baño era una actividad íntima y de contacto con la naturaleza, o de los incas, en que el baño del inca era asociado a ceremonias religiosas, en el imperio Romano los baños eran una actividad social por excelencia. El baño no sólo cumplía una función higiénica, sino que era un nivelador social al que concurrían hombres y mujeres, libres y esclavos. Era además asociado al placer y en las ciudades grandes como Roma era frecuente que el baño implicase promiscuidad, por lo que los cristianos y los filósofos se negaban a participar de él y acudían a bañarse un par de veces al mes. La relación con el paisaje existía, pero más que localizar los baños en un lugar especial en el paisaje, como en los casos anteriormente mencionados, el paisaje era creado artificialmente para deleite de los bañistas.

El caso que nos ocupa es el de los baños de Caracalla, las termas más grandes que sobreviven hasta hoy y las segundas más grandes en haberse construído, después de las de Diocleciano (en español, estos baños "termas", voz que proviene del griego "thermos" (θερμός), que significa "caliente").

Tamaño comparativo de algunas de las Termas construidas en Roma.

Este complejo fue iniciado por el emperador Septimo Severo en 206 D.C y completado por Caracalla entre 212-217 DC. Posteriormente, otros emperadores como Elagábalo y Alessandro Severo complementaron la obra o la refaccionaron. El edificio fue destruído por un terremoto en 847, aunque ya desde 537 no podía ser usado ya que los canales de agua fueron destruídos por una guerra.

Las Termas en ruinas en el siglo XVII, enterradas varios metros.
Grabado de Giovanni Battista Piranesi (1720-1778)

El conjunto ocupa una extensión de 13 hectáreas y se ubica al inicio de la Vía Apia. El edificio principal tenía 228 m de largo por 166 de ancho y 38.5 de alto.

Ubicación de las Termas de Caracalla al inicio de la Vía Apia.

Además de los baños, incluía espacios de reunión, bibliotecas y hasta un pequeño estadio, pudiendo albergar hasta 1700 bañistas.

El recinto se hallaba definido por un cerco cuadrangular. El diseño, como en muchos otros casos en la arquitectura romana,
seguía un patrón simétrico.


En el noreste se ubicaba el ingreso principal, flanqueado por pórticos en dos niveles que contenían locales comerciales. Tras atravesar los pórticos de ingreso, se encontraban breves jardines que precedían al cuerpo central. Tras el ingreso se llegaba a los vestuarios (apodytera), donde el usuario luego de despojarse de su ropas las dejaba en un estante. Posteriormente hacía ejercicio en el gimnasio (palestra) o recibía un masaje en alguno de los cuartos conexos. Las termas contaban con tres tipos de baños: fríos, calientes y tibios.

En la parte anterior se halla el Frigidarium, un gran salón conteniendo los baños fríos y que tenía una enorme piscina descubierta o natatio. En medio del edificio se hallaba el Tepidarium, que eran los baños tibios. Posteriormente iba al Caldarium, una especie de baños sauna, cuyas paredes eran calentadas a través de tubos huecos de terracota y cuya figura cilíndrica cubierta por una cúpula dominaba la parte posterior del conjunto.
A los costados se encontraban dos grandes salientes semicirculares que conformaban las bibliotecas. Al fondo, se ubicaba el estadio que sólo tenía graderías por un lado, escondiendo tras sí las enormes cisternas.


Uno de los aspectos que más llamó mi atención fue la impresionante escala del edificio. Este no era un templo o un palacio, era un equipamiento de uso público. Sin embargo la impresionante monumentalidad de la escala deja claro el mensaje de la arquitectura como instrumento simbólico del poder imperial.



El sistema constructivo combinó el uso del ladrillo cocido con el hormigón (opus caementicium) el cual era una mezcla de pequeñas piedritas y un mortero de arena y cal. Pero aun más impresionante es el complicado sistema hidráulico que servía a los baños.
El agua era traída de los manantiales de Subiaco, a 100 km de Roma, a través del acueducto Aqua Marcia y de allí se abastecía un ramo especial llamado Aqua Antoniniana. El agua llegaba a una enorme cisterna dividida en 18 compartimentos y una capacidad de 80,000 m3. Desde allí bajaba por gravedad a unos tubos y atravesaba los jardines rumbo al edificio.
Existían tres redes de túneles, hechos para facilitar la inspección y mantenimiento de las instalaciones: para agua, desagüe y almacenamiento de madera, que era usada en cerca de 50 hornos para calentar el agua.


El interior de las termas era magnífico. La piscina o natatio era descubierta y decorada con cuatro columnas de granito. Existían tambien grandes espejos de bronce para reflejar la luz solar. Las paredes tenían recubrimientos de mármol o estaban decoradas con frescos y cientos de estatuas se ubicaban en nichos en varios niveles.

Interior de las termas
Imagen 3D cortesia de Gordana Beaulieu

Interior de las termas
Imagen 3D cortesia de Altar4 Multimedia

Los pisos eran cubiertos de mosaicos blancos y negros, algunos de los cuales aun pueden ser apreciados en el lugar.

El diseño paisajista era notable, los jardines rodeaban al edificio siguiendo patrones geométricos e incluyendo estatuas, fuentes y lugares de reunión y conversación.

En el siglo XX, las termas fueron replicadas en la estación de Pennsylvania en Nueva York, en 1911, dando una idea más tangible de la grandiosidad de este impresionante conjunto.

Estación de Tren de Pennsylvania, Nueva York, 1911

Hoy en día, además de ser un atractivo turístico importante, las termas viene siendo en las últimas décadas un escenario incomparable para representaciones culturales, teatrales y musicales.


Documental de History Channel sobre Caracalla y las termas





Para ver un video de nuestra visita, presiona aquí


Luciano Pavarotti en las Termas de Caracalla junto a Dolores O’Riordan, de Cranberries, cantando Ave Maria

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