14 noviembre, 2008

EL PAISAJE SAGRADO DE STONEHENGE

Stonehenge es un famoso conjunto neolítico, ubicado en las gentiles colinas salpicadas de vegetación cerca de Salisbury, al sur de Inglaterra. Si bien su más conspicua conformación lo constituye el conjunto de rocas que le dan nombre (Stonehenge significa piedra colgante), es parte de un complejo religioso mucho mayor, un paisaje sacro dedicado a los ancestros, los vivos y la fertilidad.

Vista aérea de StonehengeEl paisaje que rodea a Stonehenge en la actualidad, habría tenido más vegetación hace 3500 años

BREVE HISTORIA

El Stonehenge que vemos hoy (culminado hace 3500 años) es la etapa final de una serie de intervenciones que datan de hace 5000 años. Como referencia, al mismo tiempo que se hacía Stonehenge al sur de Inglaterra, en Egipto, una sociedad más avanzada, se erigían las pirámides.
La etapa más antigua consistió en un montículo circular de 110 m de diámetro, cuyo borde además se hallaba delimitado por un dique, que data de 3100 a.C. Alrededor del cilindro se encontraron 56 hoyos de 1 m de diámetro llamados Aubrey Holes, que habrían contenido postes de madera. Además se ubicaron cuatro piedras en los puntos cardinales, algunas de las cuales tienen nombres anecdóticos, como la Slaughter Stone (piedra de la matanza) y la Heel Stone (piedra del talón). En realidad dichas piedras debieron haber estado erguidas en su tiempo.

Detalle de la "Heel Stone" Una de las cuatro piedras ubicadas en los puntos cardinales

A partir del 2600 a.C. se habría empezado a utilizar piedra en vez de madera. Existen restos de arreglos de piedra correspondientes a esa época.
Pero es alrededor de 2100 a 2000 a.C. cuando un conjunto de 30 bloques de piedra arenisca se disponen en la posición actual, formando un círculo de 33 m de diámetro. Los monolitos sobresalen aproximadamente 4 m, con un ancho de 2 m y un espesor de 1 m. Soportaban un anillo de dinteles de piedra, cuidadosamente colocados y fijos mediante un machihembrado de protuberancias y hendiduras en las piedras. Posteriormente se añadieron 5 pares de monolitos conformando arcos y dispuestos en forma de herradura.

Distintas etapas de la construcción de Stonehenge

Al interior de esta área en los siguientes 500 años se añadiría un segundo grupo de piedras dispuestas en herradura, esta vez de diorita azul traídas de Gales.

Vista general de Stonehenge y detalle de la protuberancia que era parte del machihembrado

Finalmente, entre 1500 a 1200 a.C. algunas piedras de diorita azul serían añadidas en el perímetro exterior del círculo. Esta sería la última adición al conjunto, por ende bastante anterior a los druidas celtas y por supuesto a los conquistadores romanos.

Vista aérea de Stonehenge. Aún puede observarse restos de la gran avenida que cruza el terreno diagonalmente y que conduce al río Avon.

CONSTRUCCIÓN

El Stonehenge que vemos hoy es producto de una minuciosa restauración, luego de la debacle y la barbarie a la que fuera sometido por siglos.

Stonehenge en 1877. Fuente Wikipedia
Grupos de "neodruidas" causaron serios daños al monumento. Fotos de 1900 y 1966

El método constructivo del conjunto ha dado lugar a numerosas interpretaciones, incluyendo los poderes mágicos del mago Merlín y –cuándo no- los de civilizaciones extraterrestres.
Según excavaciones arqueológicas, las enormes rocas, algunas de hasta 45 toneladas, eran traídas de canteras ubicadas a 40 km. al norte de su actual ubicación. Posteriormente eran pulidas y ensambladas utilizando protuberancias e incisiones que las hacían encajar unas con otras.


El proceso involucró la participación de miles de personas y más que un trabajo habría sido un gran honor participar en la construcción, ya que cada piedra habría sido en sí depositaria de espíritus.

Una vez seleccionadas las piedras, éstas habrían sido deslizadas mediante troncos y jaladas con cuerdas. Es probable también que la forma de las mismas haya sido tallada previamente a su emplazamiento, acción realizada con otras piedras ya que en esta época el metal era desconocido. Además se presupone la preparación de caminos que facilitaren el traslado de las rocas así como la logística para su cuidadoso transporte, ya que una fractura o ruptura de las mismas hubiera significado una desgracia.


Una vez ubicadas en su emplazamiento, donde previamente se había cavado un foso, uno de cuyos lados tenía forma de talud, el monolito era izado acumulando madera en su base y utilizando postes a manera de palanca. Finalmente centenares de hombres jalaban la piedra desde el otro lado hasta que la piedra estuviera vertical.


Pero definitivamente la etapa más difícil era la colocación de los dinteles, que tenían que engarzar en el machihembrado previamente preparado en la rocas horizontales.

Hay quienes sugieren un sistema de rampas concéntrico como el que figura en la gráfica. Personalmente dudo mucho de este sistema, pues obviamente hubiera sido imposible para una estructura de madera soportar el peso de la piedra y por su inclinación hubiera sido difícil controlar su maniobrabilidad. Además, hubiera sido imposible la construcción de los arcos interiores, a menos que hayan sido previos al anillo exterior (pero sabemos que los arcos son posteriores). Principalmente, la concepción de una rampa helicoidal hubiera sido demasiado avanzada para la experiencia constructiva neolítica.


La propuesta de plataformas de madera que iban siendo añadidas poco a poco tiene más sentido, ya que supone una tecnología más básica y ofrece el suficiente espacio para acoger a un grupo de constructores que puedan engarzar la roca en su respectiva posición.


FUNCIÓN

La función del complejo ha sido un misterio y ha dado lugar a muchas teorías sobre su origen , significado, uso a través de los siglos. Los romanos creyeron que era un templo a Apolo, y durante épocas medievales se pensó que era un templo de los druidas celtas.

En el siglo XVIII John Autrey descubrió el alineamiento del conjunto con el solsticio por lo que desde entonces se ha asignado a Stonehenge una función de calendario y observatorio astronómico.


Descartamos la visión de Bruce Bedlam, quien asume que Stonehenge habría sido un edificio, lo que se contradice con excavaciones arqueológicas aquí y en cualquier otro asentamiento neolítico.

Absurda reconstrucción de Stonehenge como edificio, sin ninguna base científica, arqueológica o histórica.

Sin embargo, además del emblemático Stonehenge, el paisaje que lo rodea contiene numerosos vestigios de monumentos y tumbas prehistóricos, convirtiendo el área en un espacio sacro, ceremonial.
Esto ha llevado a la conclusión al arqueólogo Mike Parker Pearson (quien lideró un enorme equipo que realizó minuciosas excavaciones en las inmediaciones de Stonehenge), de que su propósito fue un espacio de veneración para los espíritus de los muertos, una especie de morada para los ancestros.


El límite de este paisaje sacro habría estado definido por una fosa ubicada al norte del complejo, una transición entre lo sagrado y lo profano. En ciertos momentos del año, miles de personas se congregaban en estos monumentos para participar en ceremonias relacionadas con los ciclos de la vida y a la muerte.


Aún pueden verse restos de una avenida que conecta al complejo con el río Avon, que habría sido el eje medular en este paisaje sacro. Stonehenge estaría relacionado con otro complejo circular de madera, ubicado a 2.5 kilómetros del conjunto de piedra en la zona llamada Durrinton Walls. El complejo de madera se emplaza en un área circular 20 veces más grande que la del Stonehenge y estaba rodeado por una fosa de 9 m de ancho por 5 de profundidad.


Pero tal vez el descubrimiento más interesante y que va a provocar que muchos libros de historia se reescriban, es la presencia de vasto número de bien preservadas viviendas en las cercanías de este complejo, un pueblo de más de 100 casas, el más grande asentamiento de la Edad de Piedra encontrado en Inglaterra. Sin embargo, no se trataba de un asentamiento permanente (sugerido por la ausencia de elementos relacionados con la agricultura), sino que habría congregado a peregrinos de diversas partes del sur del país en torno a Stonehenge. Esto implica que, lejos de haber sido un lugar para el culto de unos pocos druidas o sacerdotes, involucró la participación de miles de personas, no sólo en su construcción sino en las ceremonias que allí se llevaban a cabo (también sugerido por la presencia de grandes cantidades de huesos de cerdo y la ausencia de áreas de crianza, lo que implica que los animales fueron llevados allí para la fiesta).


La alineación solar de Stonehenge sugiere su vínculo con las celebraciones del solsticio de verano (rituales relacionados con los solsticios pueden encontrarse en múltiples culturas en el mundo, desde los chinos hasta los incas). Probablemente este haya sido el día en que la multitud se congregaba a agradecer a su ancestros por la vida y la fertilidad, el día en que al amanecer el sol se alineaba con las piedras exteriores y pasaba por medio del arco central.
Pero según Parker Pearson éste sólo habría sido el inicio del ritual. Posteriormente, la multitud se dirigía por la gran avenida hacia el río Avon, y siguiendo su curso se encontraría frente al otro monumento de madera en Durrinton Walls.


Este "Stonehenge de madera" habría constado 160 postes alineados en anillos concéntricos, de acuerdo a la disposición los agujeros encontrados en las excavaciones. Este complejo, alineado con la puesta de sol, sería más bien el centro de los rituales celebrando la vida.Justificar a ambos lados

Esta vinculación entre ambos complejos marca un contrapunto entre piedra y madera, eterno y efímero, ancestral y viviente.

STONEHENGE A FUTURO

Definitivamente la monumentalidad de las rocas plantadas en este paisaje suavemente ondulado transmite un cargado contenido histórico. No obstante, algo que me desagradó fue, al pasear la vista por esta vasta y ondulada llanura, tropezar con la avenida que discurre a algunos cientos de metros del lugar.


Por tanto, y dado que el conjunto ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO, en una interesante intervención paisajista, se pretende realizar un largo túnel que, canalizando la avenida, no disturbe en absoluto las visuales del sitio. Este esfuerzo de recuperar patrimonios paisajísticos importantes parece ser una práctica que, afortunadamente se viene dando en varias partes de Europa (ver también el proyecto de Mont Saint Michel).


VER TAMBIÉN
- ARQUITECTURA EN EL NEOLÍTICO
- PAISAJES SAGRADOS

06 noviembre, 2008

EL "ÚTERO" DE OBAMA


Sí, Obama es el candidato demócrata que obtuvo una victoria histórica al ser elegido como nuevo presidente de los Estados Unidos. Pero Obama es también una localidad en Japón, rica en restos históricos y prehistóricos. En las cercanías de Obama, en la zona de Mikata, se encuentra el Wasaka Mikata Jomon Museum el que, además de guardar importantes colecciones de la Prehistoria japonesa, tiene una interesante concepción arquitectónica.

EL PERIODO JŌMON

La prehistoria japonesa o periodo Jōmon es una de las más tempranas en el mundo, comenzando en el 14000 a.C. al inicio del periodo Holoceno (es decir al final de la última glaciación) y es al mismo tiempo una de las que más tardó en desarrollarse (la agricultura llegó con el periodo Yayoi recién en el 400 a.C). Fue una etapa de cerámica primitiva con ornamentación básica (el nombre Jōmon significa "patrón de cuerdas", debido a que usaban cuerdas para hacer decoraciones en la cerámica).


Si bien se ha denominado a Jōmon como el Neolítico, recientes corrientes prefieren hablar de "Neolitización", que involucra relaciones sociales más complejas vinculadas estrechamente con su interacción con el paisaje. Contrario a lo que se creía anteriormente atribuyéndoles un comportamiento nómada primitivo basado en la caza, la gente del periodo Jōmon se asentaba en un lugar por determinados periodos de tiempo en chozas de paja soportadas por estructuras de madera empotradas en el suelo, cultivaban castañas con las que alimentaban a los jabalíes que posteriormente comían, importaban productos de otras partes de Japón mediante botes y enterraban a sus muertos en lugares sagrados.

Maqueta de asentamiento Jomon
Reconstrucción 3D de choza Jomon por C. Zeballos basado en Tatsu Kobayashi

Uno de los aspectos más importantes en la era Jōmon es la presencia de montículos de conchas de moluscos (shell middens o Køkkenmødding), ubicados muy cerca a los asentamientos. A diferencia del significado que les damos hoy como basura o desperdicio, en esa época eran considerados como un lugar sagrado, dado que se han encontrado allí restos de utensilios de madera y comida, e inclusive restos de entierros humanos.



EL MUSEO WASAKA MIKATA, EL ÚTERO DE OBAMA

En 1962, mientras se hacían obras de protección en un río en Torihama, se encontraron los restos de un montículo de conchas. Durante las excavaciones, que duraron 25 años, se encontraron artefactos que indican el alto nivel tecnológico de la gente Jōmon, especialmente en relación a su tecnología alimentaria. Por ese motivo el Wakasa Mikata Jōmon Museum tiene como fin difundir los artefactos más importantes de esta excavación.
Diseñado por Toshihito Yokouchi Architect & Associates y culminado en marzo del 2000, el museo de un área de 2,000 m2 presenta una forma que busca simbolizar la visión del mundo en la época Jōmon, cuya cosmogonía habría estado regida por el animismo.
Entre las figurillas encontradas muchas de ellas muestran mujeres gestantes y símbolos fálicos representando la fertilidad, algo muy común en muchas culturas a lo largo de milenios.


El edificio consta de un montículo intersecado por unas columnas de concreto y representa la unión entre el mundo de la tierra y el del aire.


La colina, que asciende con una pendiente de 25 grados, representa el vientre terrestre, un útero donde se gesta la cultura neolítica, recubierto con una piel de césped. Este útero viene a ser fecundado por unas columnas cilíndricas, que influyen luz y ventilación -dos elementos propios del mundo del aire-al interior de la matriz terrestre.


Un tajo en esta colina, aguda incisión en la matriz, conforma la entrada, que queda en el segundo nivel y a la que se accede procesionalmente por unas escaleras enfrentadas a esteacceso, o más aventureramente por unas rampas laterales o por donde se desee. Obviamente, esta incisión en el vientre viene a simbolizar el "sexo" de la tierra, por lo que supongo que los visitantes vendríamos a ser una especie de... errr... ¿espermas? (imagino que a estas alturas la -literalmente- fecunda imaginación freudiana de Youguchi ha debido esbozar más de una sonrisa en el lector).


Podría pensarse que tales elucubraciones sólo puedan ser entendidas en el id del arquitecto, pero la verdad es que a primera vista la forma del museo me evocó fuertemente a un grupo de tumbas que alguna vez ví en el parque Tumuli, en Gyeongju, Corea. Si bien estas tumbas pertenecen al periodo del imperio Silla y son bastante posteriores al periodo Jōmon, comparten la idea de que el montículo es una representacion del vientre terrestre, al que volvemos después de muertos.

El espacio interior es una dramática teatralización de la concepción simbólica del mundo Jōmon. Un espacio semi esférico a doble altura que puede ser percibido desde una galería, es iluminado por este bosque de columnas de concreto y óculos en el techo, que permiren a la luz penetrar en el espacio de manera similar al Panteón en Roma.


Otro concepto fundamental de la cosmogonía Jōmon que el arquitecto ha querido simbolizar es que ésta era una cultura de los bosques. Muchos productos de madera han sido encontrados en los restos de Torihama y ciertamente Japón es un país boscoso. La utilización de este bosque de columnas es reminiscente de las forestas japonesas, al igual que la forma de la estructura en el salon de exhibición principal es representativa de las ramas de un árbol.


Además, en el centro del domo, uno de los elementos principales de la exhibicion es este tronco de ciprés de hace 5700 años.


Adicionalmente, en el enlucido de concreto visto de las paredes, es posible apreciar la textura de la madera del encofrado.

"Yo estaba buscando un gusto diferente a la esteriotipada arquitectura moderna en Japón, porque es totalmente estandarizada, desarraigada de su contexto y carente de significado simbólico. Quería proponer una visión de un mundo particular en la arquitectura contemporánea"
dice Yokouchi.


Singular propuesta sin duda la de este pequeño museo, que además es un éxito en la población, especilmente entre los niños, por las actividades sociales y educacionales que promueve. Una peculiar forma de expresar un mundo en muchos aspectos distinto al nuestro, en un espacio en que el animismo y la fertilidad se expresan en un combinado balance de masculino y femenino, de aire y tierra, de luz y oscuridad.

(El título del post es un homenaje a uno de mis blogs no-arquitectónicos favoritos, El Útero de Marita, del periodista Marco Sifuentes)

VER TAMBIÉN
- MUSEOS