Mostrando las entradas con la etiqueta arena. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta arena. Mostrar todas las entradas

31 julio, 2009

EL COLISEO ROMANO

Foto cortesía de Stuck in customs
ENGLISH

El Anfiteatro Flavio, más conocido como Coliseo Romano, es el edificio más conspicuo de la capital italiana. Es uno de esos edificios que, como comentáramos anteriormente, se convierten en símbolos de una ciudad y hasta de un país. Es el referente urbano más notable en la antigua Roma, visible desde cualquier parte de la zona monumental, aunque para nosotros apareció de sorpresa al acercarnos por la colina Esquilina (lo cual fue mucho más impactante).

Burning Rom(e). Foto cortesía de Alena Romanenko

Es patrimonio de la UNESCO y fue elegido como una de las 7 maravillas del mundo moderno, tal vez no sólo por el monumento en sí, sino por simbolizar el aporte del Imperio Romano a la civilización occidental. Fue un centro dedicado a la diversión y a la muerte, pero fue sobre todo una efectiva forma de propaganda política y de control social a la población.


ANTECEDENTES.

En el año 66 d.C. estalló una revuelta en Judea contra la tiranía romana. El entonces emperador Nerón envió al general Vespaciano a controlarla (un tiempo antes Nerón había exiliado a Vespaciano por haberse quedado dormido en una de las insufribles representaciones del emperador-artista). En el 68, bastante impopular por los abusivos impuestos con los que había sometido a Roma, Nerón fue declarado enemigo del imperio y se suicidó. La crisis política que sucedió a su muerte vio 3 emperadores en un año, hasta que el senado buscó una figura respetable para que se encargara del imperio. Vespaciano dejó entonces a su hijo Tito a cargo de la guerra contra los judíos y asumió como emperador, no por derecho de sangre sino por sus dotes de gran general, fundando la dinastía Flavia, de donde le viene el nombre al Anfiteatro.

Al tomar el poder Vespaciano encontró una población descontenta y desocupada, y decidió construir un majestuoso escenario que mantenga a la gente entretenida, alejándola de posibles revueltas. Ante un Estado casi en bancarrota y evitando aumentar los impuestos (lo que había llevado a la debacle a Nerón) utilizó los grandes tesoros del templo de Jerusalén (que finalmente había caído ante Tito en el año 70) y los enormes réditos que produjo la venta de ciudadanos judíos como esclavos para así financiar su anfiteatro.

Maqueta del Templo de Jerusalén, cuyos tesoros sirvieron para la construcción del Coliseo.
El templo fue saqueado por los romanos antes de su destrucción en el 70 d.C.

UBICACIÓN

En un pequeño valle entre las colinas del Palatino, Celio y Esquilino, Nerón había construido un lujoso palacio privado, la Domus Aurea ("Casa de Oro"), frente a una estuatua de 36 metros del emperador y un primoroso lago artificial.

Roma antes de la creación del Coliseo. La Domus Aurea y el Coloso de Nerón se ubican frente a un lago privado del emperador.

La Roma Imperial, con el Coliseo y los foros construidos. Ambos mapas no están en la misma orientación. Como referencia sírvase ubicar en ambos al Circus Maximus

El Coliseo y Roma hoy.

En el 71 d.C. Vespaciano quiso devolver ese espacio al pueblo y ordenó la construcción del anfiteatro en ese lugar. Para ello hizo drenar el lago hacia el Tíber y se dispuso la ejecución de canales circundando el área para desviar el agua freática y pluvial. La estatua de Nerón, sin embargo, fue conservada, y el anfiteatro fue llamado Coliseo debido a su cercanía a esta colosal estatua.

La cercanía al Coloso de Nerón le dio su nombre al Coliseo (en latín Colosseum).

Sin embargo, Vespaciano no vivió para ver su obra terminada. Tras su muerte en el 79, su hijo Tito ascendió al poder, y la culminó el año 80 d.C. Se dice que sólo el día de la inauguración se sacrificaron 5000 bestias en los espectáculos de sangre. Imagine cómo sería la matanza de animales traídos de todo el imperio cuando los juegos de apertura se extendieron por 100 días. Incluso hay quienes aseveran que en oportunidades la arena era inundada de agua y se celebraban batallas navales, pero hay quienes han puesto en duda esta afirmación por la falta de restos de material impermeable.

Según el poeta Marcial y el historiador Suetonius en ocasiones se inundaba la arena del Coliseo y se representaban batallas navales.

DISEÑO

Si bien los griegos definieron la forma del teatro como un conjunto de graderías en semicírculo enfrentando a un escenario, forma que también fue apropiada y difundida a través del imperio romano, el anfiteatro es una invención romana, consistente en un grupo de graderías circulares, ovales o elípticas alrededor de un arena.


Esta diferencia formal acarreaba también un uso y un público distinto. Los teatros en Roma eran usados para obras dramáticas y a ellos acudía una élite culta. Los anfiteatros eran más propicios para deportes o combates, y eran favoritos de varios estratos sociales, incluyendo esclavos. De hecho, se podría decir que el Anfiteatro Flavio representaba en sus diferenciadas graderías a la estratificada sociedad romana: la familia imperial estaba en una posición privilegiada, luego venían los senadores, aristocracia, soldados, el pueblo, los esclavos y en el lugar más alejado de todos, las mujeres.

Maqueta del Coliseo en la Roma Imperial.

La planta tiene forma oval, y mide 188 metros en su eje mayor y 155 en el menor. La arena medía 83 metros en su eje mayor y 48 en el menor.


El diseño original de Vespaciano incluía tres filas de arquerías de medio punto, con pilares de órdenes dórico, jónico y corintio respectivamente.


Los arcos más bajos fueron hechos de piedra, mientras que la segunda y tercera arquería se hicieron de ladrillo y concreto. Fue decorado con finos mármoles, estatuas y frescos en las paredes.

Reconstrucción de la fachada del Coliseo. Los arcos forrados en mármol albergaban estatuas monumentales.

El uso de la isóptica permitió que todos los espectadores puedan tener una adecuada visión de los juegos. Para ello se varió el ángulo de las graderías de 30° a 35° conforme éstas iban ganando altura.

Para facilitar una rápida evacuación de los 50,000 espectadores se implementaron 76 entradas. La entrada del emperador era subterránea, comunicándose directamente con su palacio.

Más tarde, en el 90 d.C. , el emperador Domiciano, el segundo hijo de Vespaciano, efectuó una serie de remodelaciones al monumento a fin de hacerlo más imponente, darle más capacidad, mejor confort y hacer los combates más espectaculares.

Domiciano, incluyó un cerramiento de ladrillo y concreto encima de las arquerías, con lo que el Coliseo alcanzó una altura de 50 metros.

Adición de Domiciano sobre las arquerías de Vespaciano. Foto cortesía de Fotófilo Mimmo

Este ático además sostenía los enormes toldos llamados "velarium" que servían para proteger a los espectadores de la lluvia o el extremo asoleamiento en verano, y eran operados por mil marineros del cabo Miceno.

Reconstrucción del velarium.

Debajo de la arena mandó instalar un hipogeo, un laberinto que albergaba jaulas para animales, rampas y elevadores para gladiadores, que permitían el rápido ingreso de éstos a la arena, y también facilitaban la rápida evacuación de cadáveres de animales y humanos. Sobre el hipogeo había una cubierta de madera que ya no se conserva.

Vistas del hipogeo. Fotos cortesía de Chodaboy

Reconstrucción del hipogeo.

CONSTRUCCIÓN

El Coliseo perfeccionó y utilizó varios elementos constructivos innovadores, utilizados por muchos siglos, algunos hasta hoy.

Si bien el arco fue inventado en Mesopotamia y usado en Egipto y Grecia entre otros (aunque generalmente a menor escala y en drenajes subterráneos) fueron los romanos los que desarrollaron y potenciaron su uso a un nivel monumental. El arco se basa en un principio simple: las cargas se transmiten igualmente a través de las piedras que lo componen (dovelas) hacia los pilares que lo sostienen, y mantiene su forma sin caerse gracias a la presión de una cuña central llamada piedra clave.

Los 80 arcos de 7 metros de alto que conforman cada uno de los 3 pisos del coliseo podían a la vez cubrir una gran altura, sostener una gran carga y a la vez dotal al edifico de ligereza.

Foto cortesía de Rodrigo Larrabure

Al interior, los arcos se engarzan en otro invento perfeccionado por los romanos: la bóveda. Las bóvedas generan espacios amplios, sólidos y elegantes.


La estandarización permitió construir estos elementos repetitivos en masa, a una gran velocidad y sin necesidad de contar con mano de obra demasiado especializada, tales como ladrillos, canterías y los propios arcos.


Entre los materiales que fueron mejorados y utilizados a gran escala destacan:

- El concreto, que permitió dar al mortero una resistencia similar a la piedra, al mezclar cenizas volcánicas, cal y agua. Era también muy maleable, de hecho la palabra hormigón proviene del latín formico, que significa dar forma. Al agregarle piedra pómez lograban aligerar el concreto y al aumentarle cenizas traídas de Pozzuoli, cerca al Vesubio, lograban darle impermeabilidad, llamándolo "puzolánico".

-El ladrillo rojo. Si bien la terracota (terra cotta en latín significa "tierra cocida") había sido usada anteriormente por los romanos para hacer tejas, a partir del Coliseo empezaron a utilizar ladrillos en las paredes y bóvedas


DECADENCIA

Los juegos en el Coliseo continuaron hasta por lo menos el 523, mucho después de la caída de Roma. Sin embargo, el anfiteatro poco a poco fue siendo abandonado y utilizado para otros fines. La arena central fue usada como cementerio, y el interior de las graderías fue transformado en viviendas y talleres, por lo menos hasta fines del siglo XII.

Dibujo medieval del Coliseo en 1469

Mapa de Roma Medieval

En 1200 el Coliseo fue fortificado, siendo usado castillo. Luego se incluyeron allí viviendas y talleres. En 1349 el extremo sur del anfiteatro colapsó merced a un terremoto, y los materiales fueron reutilizados en la reconstrucción de muchos otros edificios en Roma.
Una orden religiosa se instaló en el área norte del Coliseo y vivió allí hasta finales del siglo XIX.


Dibujos de Gianbattista Piranese, 1772

Ante el creciente vandalismo que estaba carcomiendo el monumento, el Papa Benedicto XIV santificó al Coliseo como un lugar donde habían muerto muchos cristianos, prohibiendo su uso como cantera (a pesar de que no hay evidencia de matanzas de cristianos a gran escala en el Anfiteatro). Al interior del Coliseo pueden verse placas de mármol que detallan las obras de restauración llevadas a cabo por los diversos papas.


En 1807 y ante el peligro de colapso de la fachada, se construyó la pared triangular que vemos hoy.

El Coliseo como lugar sacro. Foto de finales del siglo XIX

En 1930 Benito Mussolini excavó y dejó el hipogeo descubierto. Además, realzó al Anfiteatro urbanamente: creó una rotonda circunvalando al Coliseo y lo conectó al monumento a Víctor Manuel II mediante una gran avenida llamada Vía dell'Impero (hoy Via del Fori Imperiali).

Antes y despúes de la creación de la Vía dell'Impero por Mussolini en 1932.
El Duce quería volver a los tiempos de gloria del imperio romano.

En 1995 se llevó a cabo una restauración integral del Coliseo, haciéndolo accesible en un 80% al público.

INFLUENCIA

El Coliseo Romano ha tenido una influencia innegable en el diseño de estadios e infraestructura deportiva a través de los siglos, e inclusive hasta hoy los principios básicos de su composición son repetidos en todo el mundo. En el caso de Hispanoamérica el Coliseo tiene un pariente mucho más cercano, tanto en su forma y funcionamiento como en el tipo de espectáculos que se dan en su interior: la plaza de toros (recomiendo un interesante análisis de Jaume Prat al respecto).

Plaza de Toros de Málaga

****


La película épica Gladiator (2000) contiene tantas falacias e inexactitudes históricas que es más una fantasía hollywoodense que un documento académico. Sin embargo la recreación del Coliseo en medio de una Roma efervescente de multitudes es impresionante.

VER TAMBIEN
- ARQUITECTURA ROMANA
- ESCENARIOS DEPORTIVOS CONTEMPORÁNEOS


09 diciembre, 2006

SAITAMA SUPER ARENA

ENGLISH VERSION

La idea de crear una arquitectura móvil, en la que los elementos componentes de la misma puedan elongarse de acuerdo a las cambiantes necesidades del usuario, ha venido experimentándose con respuestas interesantes a lo largo de las últimas décadas. Ya en los '60s Kisho Kurokawa propuso su teoría del metabolismo, en la que las partes o componentes integradas en un total urbano u arquitectónico podían modificarse estructuradas en un sistema extendible.

El edificio que me ocupa en este momento ofrece también la flexible capacidad de transformarse, pero a escala mucho mayor. El Saitama Super Arena (2000) se encuentra en los suburbios de Tokyo, y es un edificio que puede funcionar como un estadio para 37,000 personas, un coliseo con capacidad para 22,000 espectadores o un salón de conciertos de 5000 asientos. La transformación de una función a otra toma tan sólo 20 minutos, desplazando una gigantesca estructura retráctil de 15,000 toneladas y 41.5 m de altura que se mueve una distancia de 70 metros, acarreando consigo aproximadamente 9000 asientos. Pero no sólo los asientos son desplazados, sino también baños, pasillos, oficinas y varios equipamientos que encajan perfectamente para la nueva función elegida.

El diseño contempla la posibilidad de que el edificio albergue eventos simultáneos como conciertos, exhibiciones y acontecimientos deportivo. Es más, la altura de los paneles del techo puede ser ajustada de acuerdo a los requerimientos acústicos del evento que se esté desarrollando en ese momento. El mérito del ésta estructura móvil es notable dada la seguridad que un edificio de esta naturaleza debe otorgar en una zona especialmente sísmica como Japón.

Imágenes por Ellerbe Becket

Este impresionante "estadio transformer" fue diseñado por un equipo conformado por la conocida oficina Nikken Sekkei en sociedad con la casi centenaria compañía norteamericana Ellerbe Becket y Flack+Kurtz Consulting Engineers. El edificio ha ganado varios premios dada su innovación y alta calidad tecnológica.


El frontis del coloso coadyuva a otorgarle monumentalidad y espectacularidad al edificio. La fachada curva y acristalada baña de luz al edificio de día y lo convierte en un fulgoroso referente de noche, y está compuesta de dos cuerpos: a nivel peatonal se encuentra un atrio monumental que se abre hacia una plazoleta de recepción, la cual a su vez se comunica con la estación de tren de Saitama mediante un puente.


Sobre ella, y a manera de un platillo volador, se encuentra otro volúmen cilíndrico acristalado, que contiene gimnasios y otros equipamientos, y cuya retícula ortogonal deja traslucir la estructura en "V" que la sostiene .


Sobre este disco acristalado, corona la estructura una cobertura en forma de abanico, ubicada a más de 60 m del suelo, que se prolonga enfatizando el efecto de bienvenida al espectador.


Sin embargo, el diseño incluye elementos que compensan esa monumentalidad para que el Saitama Super Arena no sea una mole inhumana y aplastante. Contiguo a la fachada se ubica el John Lennon Museum , un bloque de dos niveles que alberga una colección del extinto ex-Beatle, donada por su viuda, la japonesa Yoko Ono. Puede parecer insólito, pero este es el primer (sino el único) museo de John Lennon en el mundo. Además de ser un elemento atractivo, colabora en otorgar una escala más humana al conjunto.

Foto por Wikipedia

En suma, el edificio se muestra con una estética High Tech que prioriza el metal y el vidrio, cumpliendo con éxito con su exigente y flexible multi-funcionalidad.

Bueno, debo confesar que mi encuentro con este colosal edificio fue accidental y no planeado, gracias a la entusiasta invitación de mi amigo Giancarlo quien me convenció para ir a ver un concierto de U2.


El concierto fue excelente, pero creo que debería dejar a Giancarlo la respectiva crónica -ojalá se anime- pues estoy seguro que él podrá retratar más fielmente el concierto del afamado grupo irlandés, con la febril emoción y euforia que, seguramente, aún debe estar destilando a litros por los poros.



Pero me quedo con una frase de Bono en el concierto.
"Ayer tuvimos una experiencia maravillosa al visitar el Templo de la Luz, que fue diseñado por un arquitecto famoso, no sólo aquí en Japón, sino en todo el mundo: el Sr. Tadao Ando..."
Luego le dedicó la canción "City of Blinding Lights".


¡Y es tan raro que se hable de arquitectura en un concierto de rock!


VER TAMBIÉN:

- SALAS DE CONCIERTOS