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21 abril, 2010

WRIGHT: MUSEO GUGGENHEIM, NUEVA YORK


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“El gran acto final de Wright, el Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York es un regalo de pura arquitectura -o más bien de escultura. Es una helicoide espacial continua, una rampa circular que se expande mientras se enrolla vertiginosamente en torno a un pozo de espacio sin obstrucción, coronado por una cúpula plana acristalada. Una construcción sin costuras, el edificio evocado por Wright como “la onda continua”.
Spiro Kostoff

El Museo Solomon R. Guggenheim en Nueva York es sin duda uno de los más celebrados y a la vez más polémicos edificios de la arquitectura moderna. Es, junto a la Casa de la Cascada, la obra más famosa del maestro norteamericano Frank Lloyd Wright, quien recibió el encargo del museo a sus 76 años. La formas curvas de la propuesta contrastan dramáticamente con el resto de la fábrica urbana neoyorquina, siendo a la vez un ente provocador e innovador. En su interior se encuentran algunas de las más importantes del arte moderno, incluyendo a figuras como Vasily Kandisnky, Paul Klee, Pablo Picasso y Piet Mondrian.


"Hanging out in the Museum" en el Guggenheim, un trabajo del reconocido artista chino Cai Guo-Qiang, que también mostramos en el Museo de Bellas artes de Taipei.
ANTECEDENTES

Solomon R. Guggenheim, un magnate de origen judío y dueño de una mina de oro en Alaska se inició en la adquisición de arte abstracto en 1929, de la mano de la pintora alemana Hilla Rebay, su amiga y asesora artística. Este tipo de arte no buscaba representar objetos, paisajes o personas (como hasta ese momento había sido la tendencia del arte, incluyendo el impresionismo), sino más bien plasmar sentimientos, ideas y conceptos abstractos.

Poderosa asociación: el filántropo Solomon Guggenheim y si asesora y amiga (¿amante?) Hilla Rebay introdujeron el arte abstracto en EEUU e una época en que era perseguido en Europa.
Guggenheim consiguió acumular una interesante colección de pinturas de artistas europeos, en un principio decorando sus departamentos pero luego montando exposiciones fuera de Nueva York.En 1937 se creó la fundación Solomon R. Guggenheim y en 1939 abrieron el “Museum of Non-Objective Painting” dedicado al arte abstracto.

Antiguo Museo de Pintura No Objetiva, ubicado en la calle 54 Este.

Para 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, Guggenheim y Rebay escribieron una carta a Frank Lloyd Wright para crear un enorme “templo-museo”. La elección de Wright se debió no sólo a la fama del arquitecto entre los círculos aristócratas de la época (Wright había construido su más famosa obra, la Casa de la Cascada, para otro empresario judío, Edgar J. Kaufmann) sino para aplacar las críticas de que la colección Guggenheim era básicamente compuesta de obras de artistas europeos. Wright era entonces EL arquitecto norteamericano por excelencia.

Histórica foto de Frank Lloyd Wright junto a Solomon Guggenheim y Hilla Rebay, mostrando la maqueta del nuevo museo (véase la fascinación de Hilla). Nótese la reja con motivos circulares que estaba proyectada en un principio.

El proyecto, sin embargo, tomaría 15 años antes de ser ejecutado, y muchas amargas discusiones entre el arquitecto, la oficina de planeamiento de la ciudad, el fundación e incluso algunos artistas, que llegaron a mandar una carta de protesta aduciendo que las paredes del museo no serían lo suficientemente grandes para acomodar sus obras. Wright les respondió “bueno, entonces que las corten por la mitad”. El museo, sin embargo se culminó en 1959, aunque ninguno de sus grandes propulsores llegó a verlo culminado (Solomón Gugenheim había muerto hacía 10 años y Frank Lloyd Wright murió 6 meses antes de la inauguración).

Wright durante la construcción del Guggenheim, poco antes de su muerte.

EMPLAZAMIENTO


A pesar de que se discutieron varias posibles ubicaciones, el edificio se encuentra en la 5ta Avenida, entre las calles 88 y 89, frente a un extenso estanque en el Parque Central de Nueva York.

De hecho, Wright no gustaba de esta ciudad, pero le complació que su obra se ubicara frente al mayor espacio verde neoyorquino. Al caminar por la 5ta avenida el edificio se nos presenta con sus formas curvas como un elemento extraño, ajeno a esta trama de cajas dispuestas en la retícula de la gran manzana. Pero esta originalidad en su forma le da un carácter de monumento o escultura metropolitana.


EL PROYECTO

El museo, tal cual se inauguró en 1959.

“Ingresando al espíritu de su interior, descubrirás la mejor atmósfera posible en la cual mostrar bellas pinturas o escuchar música. Es esta atmósfera la que me parece más ausente en nuestras galerías de arte, museos, salones de música y teatros.”
Frank Lloyd Wright.


Esquemas hechos por Wright antes de la aceptación del proyecto

La idea motora de Wright era generar una espiral ininterrumpida que permita una contemplación continua de las obras de arte. En algo me hace recordar el concepto de “museo de crecimiento ilimitado” que propuso Le Corbusier para su Museo de Arte Occidental en Tokio; sin embargo, y a diferencia de la espiral corbuseriana (básicamente desarrollada en un nivel), Wright propone una rampa que va ascendiendo tridimensionalmente, en un ángulo de 3°, en torno a un espacio central iluminado por una cúpula de cristal. De esta forma los visitantes podían usar el ascensor hasta el último nivel e ir descendiendo cómodamente mediante la rampa, incluso aquellos que requiriesen silla de ruedas.


Para el teórico italiano Bruno Zevi "el espacio de Wright reduce la generatriz, colocándose a sí mismo, no sólo en términos geométricos si no en aquellos inmediatamente plásticos, pensando en la forma como en algo que crece y que, conforme lo hace, el espacio se convierte en su fuerza viviente, su construcción en una dimensión".

Planta baja.


No le falta razón a Zevi, la espiral al interior del museo no sólo moldea el espacio sino que conduce el movimiento como un torbellino que asciende al cielo.


Durante mi visita se había instalado este gran espejo en el espacio central. A veces no se podía distinguir el reflejo de la realidad.

Exteriormente el volumen principal está compuesto por una cinta continua de concreto que envuelve esta rampa y que se inclina hacia afuera, fracturando de este modo la masividad de este volumen que forma una especie de un cono truncado invertido. Complementariamente se ubica otro cilindro menor ubicado en la otra esquina, y ambos volúmenes se engarzan mediante una gran losa horizontal, un puente que sirve de marquesina al conjunto. Wright había mostrado predilección por estos volúmenes horizontales casi flotantes, incluso desde obras tan tempranas como la Casa Robie en Chicago.


Un detalle interesante que a menudo no se aprecia en las fotos. El museo está hundido respecto al nivel de la calle, y separado mediante una jardinera. Esto permite dar mayor contundencia a la volumetría, como si hubiera germinado y crecido desde el fondo de la tierra. Las referencias a la naturaleza, comunes en la obra de Wright, hicieron que su arquitectura se denominara "orgánica".

Pero no solamente las paredes exteriores se inclinan hacia afuera, sino que el parapeto de 1 m de la rampa interior se inclina hacia adentro. Es más, la rampa, que desarrolla 6 vueltas, va acercándose hacia el centro conforme va ascendiendo en altura, lo que resulta que los niveles superiores sean mucho más anchos que los inferiores. Esto además, acrecienta el efecto de perspectiva al interior, de manera de que el espacio parece más alto de lo que en realidad es. Se trata pues de un espacio cónico dentro de un cono invertido.


La cúpula enfatiza la centralidad del diseño mediante unas vigas radiales que nacen de la pared, a manera de arquitrabes en forma de arco que convergen hacia el centro de la composición.


CONSTRUCCIÓN
El diseño sui géneris del museo supuso el desarrollo de nuevas tecnologías constructivas, que serían utilizadas luego en varios edificios posteriores.
Se utilizaron tres tipos de concreto: concreto reforzado con “Lelite” aligerado para la superestructura, concreto aligerado para las rampas y los pisos y concreto con piedras fue usado para las paredes interiores.

Detalle del encofrado

Para el desarrollo de la forma curva se requirió un encofrado de madera y metal especial, sobre el que se espació el concreto.
Las losas llegaban a una luz de 30 metros y en algunos casos presentaban voladizos de hasta 8 metros. La rampa principal se ancla a una viga de 30 cm. de espesor y vuela 4.4 m hacia el espacio principal.

Construcción de los niveles superiores de la rampa

AMPLIACIÓN

En 1992 se llevó a cabo una ampliación del museo, que estuvo a cargo de Gwathmey Siegel & Associates. Este es un encargo que cualquier arquitecto en el mundo habría soñado (o temido) tener, el saltar a la palestra ampliando una famosa obra. Siegel resistió la tentación de buscar recargar más la forma escultura del museo y añadió un bloque adusto, un paralelepípedo casi ciego con pequeñas ranuras a manera de ventanas, que contiene 4700 m2 más de área de exhibiciones y 1400 m2 de área de oficinas, lo que permite que el edificio de Wright se dedique exclusivamente a las galerías. El contacto con el edificio antiguo se hace a través de una pared acristalada.

El Guggenheim antes y después de la ampliación.


RESTAURACIÓN

En el 2002 se llevó a cabo una extensiva restauración del Guggenheim, ya que se observaban muchas rajaduras y daños externos, ya que Wright diseñó la estructura sin juntas de expansión para darle una apariencia sólida. Alta tecnología como modelado láser demostró, sin embargo, que la estructura es sólida y estable. Finalizada la restauración surgió la discusión si es que el edificio debería llevar el color propuesto por Wright (una especie de rosado eléctrico), pero finalmente se decidió por el tono "Niebla londinense", que es esa especie de gris que lleva ahora.

CONTEMPLANDO EL VACÍO

En el 2009, con motivo de los 50 años de la inauguración del museo, la Fundación Solomon R Guggenheim llevó a cabo el concurso "Contemplando el Vacío" (Contemplating the Void), en el que cientos de artistas, arquitectos y diseñadores de todo el mundo que idearon distintas experiencias y sensaciones de cómo se podría percibir el espacio central del famoso museo.

Recientemente se viene realizando la competencia Re:Contemplating the Void, donde se invita a los participantes a ser "verdaderamente creativos... sus intervenciones soñadas diseñadas para capturar el pleno potencial de la rotonda del Guggenheim... no necesitan estar limitadas por ningún sentido de la realidad". (Más información en A Daily Dose of Architecture)

“Sintiendo La Ausencia Del Vacío“ Giancarlo Mazzanti (Colombia) y la propuesta de Iwamoto Scott (EEUU) y Neil Denari (EEUU) para el concurso Contemplating the Void.

CRÍTICA

Es indudable la influencia de este museo en posteriores obras de grandes arquitectos al rededor del mundo, desde el Museo High en Atlanta de Richard Meier al Kyoto Concert Hall de Arata Isozaki.

Sin embargo, y a pesar de su enorme éxito entre el público, el edificio no fue exento de críticas. “[El museo] ha sido aclamado como una obra de arte, atacado como una atrocidad, llamado el mejor museo de todos los tiempos y denunciado como si no fuera museo en absoluto” decía la crítica E. Huckstable.

El Guggenheim el día de su inauguración, el 21 de octubre de 1959.

Pero además de su forma, muchos de los reclamos se centran en la función: la luz natural al interior es generosa, pero no para las obras de arte, que tienen que ser iluminadas artificialmente. La pendiente de 3° de la rampa dificulta la apreciación de las obras dispuestas horizontalmente, al igual que la pared inclinada al exterior y curva complica la instalación de las obras de arte.


Al llegar, uno se queda cautivado por el impresionante espacio helicoidal. El mobiliario ad-hoc diseñado por Wright muchas veces pasa desapercibido.

Una de las principales críticas que se han hecho al museo es que su forma escultural opaca las obras de arte que contiene, distrayendo al absorto visitante en la magnificencia del edificio en vez de favorecer la contemplación de las obras, al fin y al cabo la razón y fin del museo. Pero esta no sería una característica exclusiva de Wright en su museo Guggenheim de Nueva York. Algunas décadas después Frank O. Gehry haría lo propio en el museo Guggenheim de Bilbao. A éste dedicaremos la próxima entrada. Hasta entonces.

Un detalle de titanio en la cúpula del museo neoyorquino celebra la conexión con el Guggenheim de Bilbao.

VER TAMBIÉN

- OTRAS OBRAS DE FRANK L. WRIGHT.
- MUSEOS DE ARTE CONTEMPORÁNEO .

18 marzo, 2009

FRANK L. WRIGHT: IMPERIAL HOTEL


Meiji Mura (1962-65) es un parque temático o un museo abierto que alberga numerosas obras del periodo Meiji, entre las que destaca el ingreso del notable Hotel Imperial, diseñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright y trasladado aquí desde Tokio. Para entender el impacto de este edificio en la cultura japonesa (y el impacto que tuvo Japón en el arquitecto), es necesario revisar los enormes cambios que se dieron en esas épocas en la sociedad nipona.

EL PERIODO MEIJI.

Durante el periodo Edo (1603-1868) el papel del emperador viviendo en Kioto era simbólico, ya que el poder estaba en manos del shogun o generalissimo, quien, viviendo en la ciudad de Edo, lo distribuía a los daimyo o grandes señores, a través de un sistema feudal. Esta era se caracterizó por su ostracismo, aislando a Japón del resto del mundo, el que en siglos años experimentó un notorio progreso.

En 1858 el comandante norteamericano Mattew Perry se presentó con su poderosa armada demandando la apertura de Japón al occidente. Éste y otros incidentes conllevaron, entre 1866-69, a la llamada Restauración Meiji, por la que el poder absoluto era devuelto al emperador Mitsuhito (Meiji es el nombre póstumo que se le dio al emperador Mitsuhito y significa "Época de Claridad"). Este hecho conllevó a profundas transformaciones en la sociedad de ese entonces.


Durante el periodo Meiji (1868-1912) Japón sufrió enormes trasformaciones. A pesar del triunfo de los ejércitos imperiales, la capital fue trasladada de Kyōto (Capital de capitales) a Edo, que por entonces era una de las metrópolis más grandes del mundo, y por su posición estratégica hacia el Pacífico fue renombrada como Tōkyō (Capital del Este). Miles de samurái, que vivían de proteger a los daimyo, se quedaron sin trabajo, por lo que muchos territorios naturales fueron colonizados como áreas agrícolas, produciendo un gran cambio en el paisaje.


Pero sin duda, el mayor impacto devino de la apertura de Japón al occidente. Esto no sólo trajo al país modernas maquinarias, industrias, ferrocarriles, armas, modas, sino también arquitectura. Miles de arquitectos europeos y norteamericanos fueron traídos para desarrollar las más importantes sedes imperiales y comerciales, y arquitectos japoneses fueron entrenados en universidades extranjeras. Las más importantes ciudades japonesas empezaron a dibujar en sus paisajes edificios occidentales, comenzando por Nagasaki, y luego Tokio, Yokohama, Nagoya, Osaka y la propia Kioto. Curiosamente, mientras el occidente descubría con asombro las maravillas de los jardines japoneses y muchos eran influenciados por su arquitectura tradicional, los nipones le dieron la espalda a sus raíces, favoreciendo ampliamente la introducción de estilos foráneos.


El periodo Meiji tuvo también su lado oscuro. Durante siglos el budismo y el sintoísmo habían convivido armoniosamente, y en algunos casos sincretizado, compartiendo edificios y cultos en un mismo templo. Sin embargo durante la era Meiji, el budismo sería perseguido, favoreciendo al sintoísmo como religión nativa y oficial, cuya cabeza era el emperador.
Entre 1903-04 Japón obtuvo una sorprendente victoria sobre los ejércitos del zar ruso, lo que motivó un excesivo nacionalismo, que traería consecuencias funestas en décadas posteriores (más sobre la Revolución Meiji, vía La Potnia).

Vistas de edificios del periodo Meiji, traidos de varias partes de Japón e instalados por barrios que representan "ciudades".

FRANK LLOYD WRIGHT Y JAPÓN.

Como se ha mencionado anteriormente, el primer contacto de Wright con la cultura japonesa fue durante la Exposición Universal de Chicago en 1893 y posteriormente su interés sería alimentado por el Exposición por el centenario de la adquisición de Louisiana en 1904, donde sendos pabellones japoneses fueron presentados.

Imperial Japanese Garden exhibit at the 1904 Louisiana Purchase Exhibition in St. Louis,. Imagen cortesía de Missouri Historical Society, St. Louis, Missouri, tomado de Wrightsacpes por Charles y Berdeana Aguar.

En mayo de 1905 Wright hizo su primer viaje a Japón y por 3 meses tuvo oportunidad de observar de cerca las características de la arquitectura tradicional nipona, su modulada y geométrica simpleza y sus inter-relaciones con el paisaje, muchas veces de acuerdo a una estudiada geomancia. Wright escribiría muy impactado por la técnica del shakkei usada en los jardines japoneses.
Muchos de estos conceptos tendrían influencia en sus posteriores trabajos, como las casas Glasner (1905), Hardy (1905) y la propia casa Robie (1908-10). Aunque el propio Wright, con su característica "humildad", diría en su autobiografía que muchos de los elementos conceptuales de la arquitectura japonesa "coincidían" con aquellos que él venía desarrollando por su cuenta.

Primeros esquemas del hotel por Wright.

Perspectiva aérea del hotel.

Mientras, en los años subsiguientes, la fama de Wright crecía en occidente, en Tokio se hacían planes para reemplazar el Hotel Imperial, construido en 1890 en estilo victoriano y que dada la enorme demanda necesitaba una ampliación.

Antiguo Hotel Imperial, fue construído en 1890 y destruido en un incendio en 1919. Originalmente se iba a ubicar el edificio de Wright a su lado, pero el incendio le dio oportunidad de ampliar su diseño en tan sólo 10 días.

En 1913 un grupo de empresarios japoneses se puso en contacto con Wright, quien viajó nuevamente en ese año a Japón para asegurar el encargo del proyecto. El arquitecto fue contratado oficialmente recién en 1916, y la construcción del proyecto duró hasta 1922.

Modelo del Hotel Imperial

Si bien el hotel ya venía trabajando desde unos meses antes, el día de su inauguración oficial, el 1 de Setiembre de 1923, el más devastador terremoto en la historia de Tokio destruyó grandes áreas de la ciudad, mayormente hecha de madera. El mito dice que el edificio de Wright resistió el sismo incólume, pero lo cierto es que sufrió algunos daños. Empero, y para no ser mezquinos, resistió, y sirvió de cobijo a mucha gente que se guareció bajo su techo.
El japonés Arata Endo le escribió un telegrama diciéndole:
"¡Qué gloria ver al Imperial erguido en medio de las cenizas de una ciudad entera! ¡Gloria para Ud!".

No sólo Endo, sino el propio Sullivan, antiguo maestro de Wright, le felicitó.

Destrucción de Yokohama luego del terremodo de Kanto en 1923

El edificio también sobrevivió con algunos daños los bombardeos de la II Guerra Mundial, pero no pudo sobrevivir a la especulación (a decir verdad, el tiempo pasó factura, la estructura fue declarada inestable y demasiado costosa de reparar). En 1968 el hotel fue derribado para dar lugar a una lujosa pero anodina torre, pero antes de perecer completamente, el hall de acceso del Hotel Imperial fue trasladado a Meiji Mura, en Nagoya. A éste corresponden las vistas que comparto en esta nota.

El Hotel Imperial en la actualidad
Imperial Hotel, muy cerca al Palacio Imperial. Imágenes Google Earth

EL PROYECTO DEL HOTEL

Resulta curioso que, si bien la arquitectura japonesa influenció en el posterior estilo de Wright, éste no haya tomado referencias de la arquitectura nipona tradicional para diseñar su hotel, ni siquiera referencias de las casas pradera o la arquitectura norteamericana. La propuesta de Wright fue hecha en estilo "Maya Revival" asumiendo una composición piramidal y elementos de la iconografía centro americana.


Se encuentran también referencias a sus Jardines Midway, proyecto que Wright estaba realizando cuando se le encargó el Imperial Hotel. A esta ornamentación con motivos mayas Wright añadiría sus propios diseños geométricos Art Decó.

Uno de los tapices diseñados para el hotel, utilizando el geométrico lenguaje Art Decó característico de Wright.
Salón de baile del hotel

Es también el más simétrico de los edificios de Wright, lo que acentúa su sentido de magnificencia. Es un esquema compuesto por dos alas que abrazan un cuerpo central, cuyo reflejo se dibuja sobre una pileta.

Los sucesivos planos de la fachada de dan profundidad a la composición.Planta y secciones, cortesía de Frank Lloyd Wright Foundation

El hotel se basó en una estructura de concreto armado, recubierta con bloques de piedra volcánica blanda o piedra Oya, lo que permitió realizar los tallados con facilidad.Combinando el color verdusco de esta piedra se añadió ladrillo amarillo y terracota


Pero la razón principal del éxito del hotel, fue su resistencia anti-sísmica, gracias a Antonin Raymond, quien colaboró con Wright diseñando nuevos métodos sismo-resistentes. En términos de Wright, la estructura se apoyaba en el suelo fangoso de Tokio "como los dedos de un mozo sostienen una bandeja", en referencia a la cimentación.
Refuerzos adicionales fueron colocados en los voladizos y balcones. Las paredes se hicieron más gruesas en los pisos inferiores aligerando su carga en los superiores. Se colocaron juntas antisísmicas cada 20 metros a lo largo del edificio. El alambrado y tuberías se separaron del edificio (una costumbre que es común ver hoy en muchos edificios). El techo fue hecho de cobre y no de tejas, para evitar que estas cayeran y ocasionaran daños. Finalmente, las piscinas de la entrada ofrecían una fuente de agua en caso de incendios.


Wright pasó varios años en Japón, dedicándose con pasión a diseñar todos los detalles del hotel. Durante su estadía diseñó tambien otras obras, entre ellas una escuela y una casa en Kobe.

MEIJI MURA



A pesar de que se ha perdido gran parte del hotel, esta reconstrucción en Meiji Mura permite darnos una idea más aproximada de la exquisitez y el detalle con los que todo el Imperial Hotel fue diseñado. Se ha tratado de mantener el efecto de su majestuosa aproximación, y si bien no es posible revivir el impacto de esta obra en su contexto original, sí goza de muy buenas vistas hacia la bahía.


En las siguientes vistas pueden apreciarse detalles interiores y exteriores del hotel, con temas geométricos inspirados en la cultura maya, así como el uso de materiales (ladrillo y piedra) que recubren el concreto. Algunos de los componentes son originales y otros han sido reemplazados.
Nótese como, a pesar de la imponencia del acceso, éste no se efectúa de manera directa, sino mediante ataques laterales a un gran porche.


Es muy interesante el efecto de este hall de ingreso semi hundido de triple altura donde, a través de la filigrana de ladrillo, la luz entra difusamente gracias a los grandes volados de la cobertura.

La cantidad y calidad de detalles (Wright diseñó desde el edificio hasta las alfombras) nos muestra un Frank Lloyd Wright completamente avocado a su trabajo, lo que tal vez tenga su origen en circunstancias trágicas. En 1914, mientras Wright trabajaba en Chicago, su chef personal, Julian Carleton, mató a hachazos a Mamah Cheney, la mujer de Wright (y por quien el arquitecto había dejado a su familia). Luego Carleton prendió fuego al Taliesin en Wisconsin, matando a otras 7 personas.
Eso debió haberlo devastado. La enorme dedicación que puede leerse tras la ejecución de los profusos detalles del Hotel Imperial, demuestra un Wright embebido en el trabajo, seguramente tratando de escapar del dolor por esta desgracia.


VER TAMBIÉN
- OTRAS OBRAS DE FRANK L. WRIGHT

- OTROS EDIFICIOS DEL PERIODO MEIJI

- HOTELES, RESTAURANTES