Mostrando las entradas con la etiqueta templos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta templos. Mostrar todas las entradas

23 mayo, 2011

LUANG PRABANG, LAOS, UNA JOYA BUDISTA


Así como el pueblo de Vigan en Ilocos, al norte de Filipinas, es un extraordinario ejemplo de arquitectura colonial española en Asia, Luang Prabang en Laos, representa un magnífico arquetipo de arquitectura colonial francesa en el sudeste asiático. Sin embargo, a diferencia del caso filipino, Luang Prabang mantiene impresionantes ejemplos de arquitectura religiosa tradicional, que difieren mucho de otros templos budistas en China, Japón, Corea, Camboya o Vietnam. Además de su arquitectura, Luang Prabang destaca por su carácter religioso y cultural, razones por las cuales ha sido inscrita en la lista de Patrimonio De la Humanidad por UNESCO.


EMPLAZAMIENTO


Vista de Luang Prabang y el río Mekong, desde lo alto de la stupa Phu Si.

La pequeña ciudad de Luang Prabang, ubicada a 430 km al norte de Vientián, se extiende alargada en la estratégica confluencia de los ríos Mekong y Nam Khan, rodeada de montañas boscosas.


En medio del pueblo se alza una colina de 100 m, en cuya cima se apuesta la stupa Phu Si, benevolente protectora de todo el lugar (es recurrente la presencia de santuarios en la cima de las montañas en muchas culturas del mundo).


BREVE HISTORIA

Luang Prabang inició sus días como una ciudad del reino Chenla, en 698, cuando era conocida como Muang Sua. A mediados del siglo XIV se fundó un nuevo reino, Lan Xang o el Reino del Millón de Elefantes (producto del matrimonio de un príncipe lao y una princesa jemer) . La capital se convirtió en Luang Prabang (su nombre deriva de una estatua que recibió el rey como regalo, llamada Pha Bang. Luang significa Real) .


Ante el peligro de una invasión birmana (antigua Myanmar), se traslada la capital al actual Vientián (actual capital de Laos) y se convirtió en el centro religioso del país. Este carácter simbólico, expresado en decenas de templos, es lo que forjó su desarrollo.
En 1778, Vientián es invadido por los siameses (antigua Tailandia) y Luang Prabang se vuelve el centro de la monarquía en Laos. La ciudad sería a su vez saqueada en 1887 por el Ejército de la Bandera Negra, una banda china que asoló Laos y Vietnam, razón por la cual la monarquía se vio obligada a buscar protección de Francia. Ese sería el inicio de la inclusión de Laos en la Indochina Francesa, que duraría hasta 1954, con la derrota gala en Vietnam. Sin embargo, la monarquía en Laos duraría hasta 1975, cuando la monarquía fue derrocada y el país se convirtió al comunismo, régimen que dura hasta hoy. Sólo a partir de la caída del muro de Berlín en 1989 Laos abrió sus puertas al turismo.


CARACTERÍSTICAS ARQUITECTÓNICAS

Los templos en Laos se asemejan a los de Tailandia, de decoración profusa y colores brillantes. Difieren de los de China en la forma del techo, particularmente los aleros laosianos, que tienen una caída simple, a diferencia de los chinos que terminan en punta. También, a diferencia de China, Corea y Japón, carecen de pagodas, usando en su lugar stupas que me evocan las de India o Nepal.

Detalles del Wat Pa Phai.
Stupa en el Wat Pha Phutthabaht

El decorado de las paredes se hace muchas veces con un patrón que incluye temas budistas o florales y sobre el que se aplica pintura dorada sobre un fondo de color intenso, preferentemente rojo.


Es curioso encontrar gruesas balaustras en las ventanas de algunos templos, al parecer influenciadas por los templos de Angkor en Camboya.


En la arquitectura vernácula son también notorias las balaustras en los balcones aunque mucho más finas, sin duda un elemento occidental hecho propio en esta zona.


Entre los muchos ejemplos de notable arquitectura civil y religiosa que salpican Luang Prabang, desarrollaré 2 con más detalle: el Palacio Real y el Templo de Wat Xien Tong.

PALACIO REAL


El que fuera Palacio Real de Laos hasta la caída de la monarquía en 1975 es hoy el Museo Nacional.

Planta del Palacio Real, cortesía de Lonely Planet.

Fue construido en 1904 durante la colonización francesa, como residencia del rey Sisivang Vong y su familia. Si bien su fachada principal enfrenta la colina y el Phu Si, es notoria su ubicación al lado del río Mekong para facilitar la conexión del palacio con sus visitantes.


El palacio presenta un estilo mestizo beaux-arts con motivos laosianos.
La planta es forma una doble cruz, con un ala bastante amplia hacia la entrada, presidida por unas escalinatas de mármol, y un segundo cuerpo posterior orientado en torno a un patio.
En el interior nos recibe la sala principal, que presenta un rico decorado, particularmente unos murales que representan escenas de la vida cotidiana en Laos.


WAT XIENG THONG


Wat Xieng Thon se encuentra en un extremo del pueblo, muy cerca a la confluencia de los ríos Nam Khan y Mekong. Wat significa templo y, éste fue construido en 1560.

Mapa de Wat Xieng Thong, cortesía de Lonely Planet.

Fue uno de los pocos templos que se salvó de la destrucción en 1887, ya que el líder de la Bandera Negra, Deo Van Tri, había estudiado aquí como monje cuando joven.


Como muchos otros wats, éste se compone de un edificio principal, el salón de ordenamiento o Sim, una stupa y varios pabellones o santuarios o haw.


El Sim, nos recibe imponente, orientado paralelamente al río. Con sus techos a dos aguas superpuestos, es un ejemplo de arquitectura clásica de Luang Prabang, presenta en la parte posterior un elaborado mosaico representando el árbol de la vida.


Al igual que en muchos otros edificios religiosos en Asia, este wat requiere despojarse del calzado antes de ingresar, estableciendo un límite entre el mundo impuro del exterior y espacio sacro exterior. Esta es también la razón por la que el edificio se halla delimitado por una baranda y ubicado sobre un podio.


En el interior, el techo esta decorado con motivos dorados pintados en plantilla, y es sostenido por columnas de madera estableciendo tres naves al interior.



Al este del Sim se encuentra el Santuario del Buda Reclinado, también llamado La Capilla Roja, famoso tanto por el color de sus paredes así como una fina e inusual representación de Buda con la palma de la mano apoyando grácilmente la cabeza.

Otro edificio notable es un pabellón que contiene una soberbia carroza funeraria dorada que alcanza 12 metros de altura, un trabajo del escultor local Thit Than.


VER TAMBIÉN

- TEMPLOS BUDISTAS


07 julio, 2009

PETRA, JORDANIA. URBANISMO Y PAISAJE


La ciudad de Petra, en Jordania, ha sido elegida con justicia una de las 7 maravillas del mundo. Al margen de ese polémico concurso, la UNESCO declaró a Petra Patrimonio Mundial en 1985 y la considera "una de las más preciadas propiedades culturales de la humanidad". Petra es uno de esos pocos lugares en la tierra donde la historia, la arquitectura y el paisaje se combinan de un modo íntegro, íntimo y sobrecogedor.

Foto cortesía de Marcelo Ruiz

Petra es un crisol donde los nabateos amalgamaron influencias egipcias, asirias, griegas, romanas y bizantinas y les impusieron su propia interpretación y experiencia de vida en el desierto. Es, junto a Machu Picchu y Angkor Wat, una de las más célebres ciudades perdidas, redescubiertas luego por exploradores foráneos, aunque Petra es mucho más antigua que aquéllas.

Dada la extensión del complejo, con más de 800 monumentos, dividiremos su reseña en dos partes. La presente entrada se enfocará en su entorno paisajístico, en la historia de su desarrollo y su fascinante redescubrimiento, y en los aspectos generales de su ordenamiento urbano. Dejaremos para el siguiente post un estudio de sus principales monumentos arquitectónicos.

Petra desde el aire. Foto cortesía de Annie Griffiths Belt

EL LUGAR

Petra se halla 200 km al sur de Ammán, en Jordania, entre el Mar Muerto y el golfo de Aqaba, engastada al fondo de un valle seco que orada una extensa y desértica meseta.



Los minerales que componen esta formación geológica revisten a las rocas de espectaculares tonos rosáceos, las que por su poca dureza se hacen susceptibles de ser talladas y esculpidas con relativa facilidad.


Petra desde el aire. Foto cortesía de Annie Griffiths Belt

SUS HABITANTES.

Los primeros habitantes de la zona datan del Neolítico, alrededor de 7000 a.C., tal como puede apreciarse en la cercana zona de Al-Beidha, uno de los más antiguos asentamientos del Medio Oriente.

La primera conformación como ciudad, aunque todavía sin los impresionantes monumentos que caracterizan Petra, fue durante la Edad de Bronce, alrededor del siglo 13 A.C. Fue llamada Sela, capital del reino de Edom (uno de los descendientes de Esaú), y ubicada probablemente en la montaña Umm al-Biyara. Aparece en la Biblia al ser tomada por Amasías luego de matar a 10,000 edomitas (2 Reyes, 14, 7), aunque lo cierto es que, pese a sus repedidas guerras, los israelitas nunca llegaron a dominarlos.

Foto cortesía de Marcelo Ruiz

Siglos después, en el siglo VI a.C., serían los nabateos, una tribu de beduinos árabes, quienes conquistaran y expulsaran a los edomitas de este territorio. De sus inicios se conoce poco, el Génesis los nombra como descendientes de Nebaiot, nieto de Abraham (Gen 25,13). Los nabateos se destacaron por sus habilidades de comerciantes, controlando la ruta de caravanas entre Siria, Arabia y Egipto. Gracias a su rey Aretas III llegaron a expandirse hasta Damasco. Alianzas estratégicas les permitieron acumular gran riqueza, al tiempo que absorbían influencias de las caravanas provenientes de los centros culturales de la época: Egipto, Mesopotamia y Grecia.


Basándose en relaciones diplomáticas lograron mantenerse fuera del dominio romano, hasta que cometieron el error de secundar a los persas en su guerra contra Roma. Como resultado, y ante la derrota persa, los nabateos tuvieron que pagar fuertes impuestos a los romanos, y cuando fallaron en entregarlos, fueron invadidos por las huestes del emperador Trajano en 106 d.C.


Interior de una de las tumbas

A principios del siglo II Petra fue una ciudad de la provincia de Arabia Petrea, pero en el siglo III se convertiría en la capital de la provincia romana de Palestrina Tertia (fueron los romanos los que le dieron ese nombre, que significa "piedra" en latín). El dominio romano supuso un mayor desarrollo urbano y estilístico de Petra , el cual denotó la mezcla de los típicos elementos del urbanismo romano, con algunas características locales nabateas, como colocar los templos en lugares elevados. A menudo, también las deidades romanas se sincretizaban con las locales.

Tras la caída del Imperio Romano de Occidente en 476 d.C. Petra se vio bajo la influencia de Bizancio. Si bien esto no supuso un cambio importante en su configuración urbana, sí lo fue en términos religiosos y decorativos, y algunos de los edificios fueron reciclados como templos cristianos bizantinos.

Sin embargo, un cambio de la ruta comercial hacia el Éufrates omitió a Petra, lo que sumado a grandes terremotos en 551, motivó su paulatino deterioro. Luego la ciudad sería ocupada por los cruzados en el siglo XII y eventualmente abandonada y olvidada, siendo conocida únicamente por los beduinos que guardaban celosamente el secreto de su ubicación.

En 1812 un joven explorador suizo, Jean Louis Burckhardt, disfrazado como el Sheik Ibrahim bin Abdullah (un santo varón musulmán) logró engañar a los beduinos locales y descubrió asombrado para el mundo aquella maravillosa ciudad que había permanecido oculta por siglos.

Ilustración de Petra por David Roberts en el siglo XIX

PRINCIPALES ZONAS


La íntima relación del trazado urbano y la arquitectura con el sitio da lugar a muchas zonas diferenciadas, que se van desarrollando en la cambiante conformación topográfica conforme nos adentramos en el valle Wadi Musa.

Preludio.

La primera zona está compuesta por un valle más o menos amplio, de roca arenisca blanquecina, donde pueden encontrarse monumentos funerarios a ambos lados del camino, aunque hay quienes sostienen que estos elementos estaban relacionados con el culto al agua y la fertilidad. Su número ralo y diseminado es sólo un prolegómeno de la magnificencia que se ha de encontrar más adelante.


A ambos lados del valle se hallan hornacinas que debieron haber albergado estatuas de Dushara, el principal dios nabateo.



En efecto, más allá encontramos la imponente figura de una tumba con 4 obeliscos, que presentauna síntesis estilística de varias influencias.



El valle serpentea y se abre antes de ingresar a un cañón estrecho, el llamado Siq.

Siq.

El valle de Wadi Musa, que fue llamado así porque según la tradición fue aquí donde Moisés (o Musa) golpeó la roca con su vara y dio de beber a su pueblo su huída de Egipto (Num. 20, 11), es una extraña configuración rocosa, que no es producto de la erosión de un cauce de agua, sino más bien de una fractura geológica. En algunos puntos de Wadi Musa puede observarse la correspondencia de ambos lados del cañón, lo que da cuenta de la frecuencia de eventos sísmicos en el sitio.

Antes de ingresar, puede verse una represa construida en 1963 sobre la base del dique que construyeron los nabateos en el 50 d.C. para desviar el agua del Wadi Musa y dejar así libre la entrada a la ciudad a lo largo del cañón llamado Siq.

Hasta principios del siglo XX, era posible encontrar aquí un arco monumental que marcaba el ingreso oficial a la ciudad, pórtico de cuyos ornamentos laterales aún pueden encontrarse vestigios tallados en la roca.

Nótese los costados tallados del arco de ingreso, perdido en el siglo XX merced a un terremoto.

El siq es un impresionante cañón de 1.2 km, que llega a ser tan estrecho como 2 m y tan alto como 60 m. El colorido de las paredes rosáceas de esta formación geológica, matizadas con tonos amarillos y grisáceos, muta según la hora del día gracias a la dirección y filtración de la luz.


En el piso pueden hallarse vestigios del pavimento romano, por el que hoy discurren, como ayer, sonoros carruajes a caballo.



A lo largo de sus paredes discurre un canal de agua que transportaba el líquido vital desde una fuente a 10km hasta la sedienta ciudad, y que probablemente haya estado cubierto para controlar la velocidad de su cinética, ya que en algunos lugares se pueden hallar los tubos de terracota que la encauzaban.


Cabe resaltar este relieve de un hombre con su camello, tallados delante del canal.


Por momentos el siq se ensancha y deja ver una tumba adosada a una higuera. A los costados se ubican una serie de tumbas excavadas a modo de pequeñas cuevas.



Luego, el siq se vuelve a estrechar, convirtiéndose casi en una catedral de roca, hasta que de pronto aparece ante la vista el majestuoso espectáculo de la Tesorería. Muchos estudiosos sugieren que el siq habría sido una vía sacra, que habría presenciado varias procesiones religiosas, y que suponía un espacio intermedio entre lo mundano y lo sagrado.

La Tesorería del Faraón.

He tenido pocas experiencias tan dramáticas y sublimes a la vez como encontrarme frente a la Tesorería, luego de haberme adentrado por el estrecho y serpenteante cañón del siq (he aquí otro ejemplo interesante de percepción fenomenológica). De hecho esto no es algo casual, la imponente presencia de esta tumba marca el inicio de la ciudad en sí.

La desembocadura del siq en la llamada Tesorería del Faraón, tiene un efecto dramático. Dos vistas en la mañana y en la tarde, ofrecen variados contrastes de luz.

Frente a la Tesorería, llamada así porque se creía que aquí se escondía el tesoro del faraón que persiguió a los israelitas en su huída de Egipto, se ubica un pequeño espacio que funciona como una plaza y que permite admirar mejor el monumento en detalle.


El Wadi Musa vira a la derecha, donde se ubica un Salón Sagrado, y luego a la izquierda, flanqueado por la calle de las fachadas y dejando ver al fondo el teatro.

La Calle de las Fachadas

Cerca de 40 tumbas de distinto tamaño, época y calidad de factura, se hallan dispuestas a los costados de esta cañada, llamada el Siq exterior, reminiscentes de la arquitectura asiria, y a las que se denomina "la Calle de las Fachadas".




La gran Plataforma de los sacrificios

Antes de llegar al teatro, una pequeña escalinata que asciende hacia la montaña Madbah conduce al altar de sacrificios, uno de los mejor conservados de la antigüedad, y que se ubica a una altura de 1000 metros. También llamado Al-Madbah, el altar es precedido por dos obeliscos de 6 m de alto. Lo curioso es que éstos no fueron construidos, sino que se talló toda la roca alrededor de ellos.


Imagínese el trabajo de calar toda la roca para "descubrir" los obeliscos.

El altar, situado en un área previamente aplanada de la montaña, consta de un patio rectangular con bancas a los costados, llamado triclinium, donde los sacerdotes comían juntos luego de ofrecer los sacrificios a los dioses. Posteriormente se ubica el motab o repositorio, un bloque de piedra donde se guardaban las estatuas de los dioses.


Detalle del triclinium y del repositorio, en la Gran Plataforma de los Sacrificios

Desde aquí, la vista del conjunto es impresionante, y seguramente ofrecía a los sacerdotes una sensación de estar más cerca de lo divino.

Teatro

Con una capacidad para 3000 espectadores, este teatro antecede a la ocupación romana, pes decir, fue hecho por los nabateos.



Sobre él hay una serie de tumbas, algunas de las cuales debieron ser removidas o cortadas para dar espacio al teatro.


Urbanamente, el teatro aprovecha una inflexión del valle y se asienta en una hondonada natural, funcionando además como un pivote visual que recibe al visitante y lo redirecciona hacia la parte central del conjunto.


Tumbas reales.

Frente al teatro se ubica el monte Al-Khutba, que vendría a ser una contraposición al vacío que significa la oquedad del teatro. Aquí se ubican algunos de los más impresionantes monumentos de la ciudad, las llamadas tumbas reales.


Panorama General de las Tumbas Reales en el monte Al-Khutba

Presentando una serie de estilos, destacan la tumba de la Urna, la Tumba de la Seda, La Tumba Corintia y la Tumba del Palacio que, como dijimos, reseñaremos en el próximo post.

Área Central

Es en el área central de Petra donde se nota más la influencia romana. Las ciudades romanas se organizaban por lo general a partir de un cruce de dos vías principales, el cardo y el decumano. Una columnata marca la importancia de la calle llamada Khazneal-Firaun, que funciona como un decumanus de este a oeste. Sin embargo, no hay un cardus maximus que cruce de norte a sur.

Vista de la calle principal desde las tumbas reales.

No obstante, existe un pórtico en el medio de la columnata que divide virtualmente el área profana, definida por los mercados, de un área más sagrada llamada temenos, constituída por el Gran templo, el palacio y otros templos menores, entre ellos, Qasr al-Bint al-Pharaun, el Castillo de la hija del Faraón.
Al inicio de la columnata hay una fuente pública llamada Nymphaeum, donde desembocaba el agua acarreada desde el siq.


Panorama de la calle principal o Khazneal-Firaun. Hacer clic sobre la imagen para ampliar

En las inmediaciones del Palacio hay los restos de una iglesia bizantina, remodelada alrededor del 530 d.C.

El Monasterio

Luego de pasar el área central, existe un tortuoso camino que asciende hacia el llamado Monasterio. Un adolescente beduino me ofrece un "taxi Mercedes Benz", un burro que me llevaría al otro lado de la montaña. Luego de haber estado 9 horas caminando en Petra, accedo, aunque no tengo mucha experiencia "manejando Mercedes Benz", especialmente por angostos trechos al lado de pronunciados barrancos, por lo que mi guía me dice: "no se preocupe, el burrito conoce el camino, simplemente mantenga el equilibrio y trate de pensar en otra cosa".

Mi guía, un niño beduino llamado Isha y su burrito. Al fondo, Qasr al Bint, el Castillo de la hija del Faraón

Interesante aventura, el joven me ofrece esperarme para tomar el "taxi de regreso", pero prefiero regresar a pie, no sólo para apreciar mejor el paisaje sino para evitar que el vértigo me traicione.

Un poco más allá del "paradero", oculta tras las rocas, se encuentra la impresionante fachada del Monasterio, que recuerda a la figura de la Tesorería, aunque mucho más grande que ésta.
Frente al monumento, una plaza de generosas proporciones y que fue alguna vez circundada por columnas, debió haber acogido ceremonias sagradas.



Sobre la influencia helénica en su estilo así como de otros estilos en los edificios de este fascinante complejo trataremos en la siguiente entrada. Petra se aprecia mucho mejor en los detalles.

Como complemento, puede verse también este video




VER TAMBIÉN


UNESCO, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

ENLACES EXTERNOS

Estas dos aguerridas señoritas de Ghana me compañaron en el ascenso a la Gran Plataforma de Sacrificio.