Mostrando las entradas con la etiqueta gotico. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta gotico. Mostrar todas las entradas

04 junio, 2010

LA CATEDRAL DE SIENA

Foto cortesía de Lele.

La anterior entrada estuvo dedicada a la ciudad de Siena y la Piazza del Campo, el espacio cívico más importante de esta ciudad. En esta ocasión revisaremos el espacio sacro: la Piazza del Duomo y la Catedral de Siena. Ésta no es solamente interesante por su arquitectura, sino por la cantidad de tesoros artísticos que contiene. La obra en sí fue diseñada por Nicola Pisano, pero en ella contribuyeron maestros como Donatello, Miguel Ángel y Gian Lorenzo Bernini. Será esta una ocasión para establecer comparaciones entre el estilo Gótico Toscano y otros estilos en Italia y en Europa que hemos desarrollado previamente en este moleskine.


HISTORIA DE LA CATEDRAL

La necesidad de proteger la ciudad medieval se manifestó de dos maneras: las murallas, se dotó de un anillo defensivo en torno al núcleo urbano, y la catedral, que fue el lazo de comunicación con quien, en última instancia regía todos los destinos.
Geoffrey H. Baker. Análisis de la Forma. Urbanismo y Arquitectura

Detalle de la fachada

Como en muchos otros casos, la Catedral de Siena se construyó sobre la base de una antigua iglesia que databa del siglo IX.
La nueva iglesia, llamada Duomo di Santa Maria dell' Assunta, fue diseñada por Nicola Pisano y construida entre 1215–63 bajo su dirección, en colaboración con su discípulo Arnolfo di Cambio.
En 1339 se planeó una ampliación de la catedral que la hubiera convertido en la más grande de Italia, extendiéndose hacia el este. Lamentablemente, la Peste Negra estalló en 1348, llevando a la muerte al 70% de la población sienesa. Aún hoy pueden verse restos de esa construcción interrumpida.

Esta pared incompleta es una taciturna remembranza de la desgracia que asoló Siena y Europa a fines del siglo XIV.

EMPLAZAMIENTO

Foto cortesía de Calovi.

La orientación de la catedral esta ligeramente girada al noreste, pero la ampliación la hubiera hecho más orientada al sureste, que es, dicho sea de paso, la orientación de Tierra Santa respecto de Siena (no tengo información contundente de que haya habido una intencionalidad al respecto, es sólo una observación personal).


La catedral se encuentra en la cima de la colina más alta de Siena, implica una acercamiento hacia lo divino, siendo al mismo tiempo un símbolo de protección hacia el pueblo que se halla más abajo y un hito hacia el cual todo el pueblo tiene referencia y reverencia (de hecho hemos visto cómo tanto los edificios que definen el Campo se interrumpen ante la ruta que lleva al Duomo y como la Torre del Mangia se orienta hacia el campanile de la catedral). La catedral se integra entonces al paisaje urbano, y el paisaje se integra a la catedral.

Foto cortesía de mstk.

La catedral se encuentra en la colina que hay más abajo del Campo: por consiguiente la relación que traba a estos dos elementos y al mercado se debe a su localización topográfica. Las vías de comunicación entre estos tres espacios, como también los dos que unen el Campo con la catedral dejan ver fugazmente la cúpula y el campanile, con el consiguiente aumento de tensión.
El camino más directo para ir a la catedral parte del acceso principal al Campo, recorre la calle de enfrente, sube por las escaleras que pasan junto al baptisterio y, cruzando bajo el arco que da a la plaza situada en el eje este-oeste, al lado de la catedral, continúa y gira en dirección a la portada.


Un segundo itinerario arranca de la entrada principal al Campo o de la boca de la calle que ofrece la vista enmarcada en la Torre del Mangia. Después sigue por la calle posterior del Campo, tuerce por un callejón estrecho y ascienda escalonadamente hasta el espacio formado por la inacabada ampliación de la catedral. Este campanario obsequia con vistas de la cúpula y el campanile enmarcados aquí por el arco. Cuando se llega junto a la catedral, entonces la ruta recorre los ejes principales y la marcha recibe el impulso de las bandas horizontales que dejan verse en el exterior de la catedral.
Geoffrey H. Baker
El proceso de aproximación hacia la catedral supone una especie de peregrinación y de hecho el arco de la inconclusa catedral define el ingreso a la piazza del Duomo, y al mismo tiempo diferencia un ámbito sagrado de la ciudad mundana.

Ruta de aproximación hacia la catedral. El campanile asume el rol de hito urbano.

Me llamó la atención el reducido tamaño de la plaza del Duomo. Su espacio es irregular, la fachada principal no tiene un atrio lo suficientemente grande para apreciar su belleza, la que básicamente tiene que ser contemplada diagonalmente. Esta piazza no tiene la potencia espacial ni un uso tan intenso como la del Campo, pero sí tiene un significado simbólico en la estructura urbana del pueblo.


VOLUMETRÍA Y ESTILO

La catedral tiene planta de cruz latina (una nave principal atravesada por un transepto), con una cúpula en el crucero. Esta es una característica muy propia de las iglesias italianas. Ya la basílica románica de Pisa presenta una cúpula en el crucero, algo que suele estar ausente en catedrales románicas y góticas más al norte de Europa, como York y Norwich en Inglaterra y Saint Michel en Francia, que localizan un prisma vertical en el crucero.


Al volumen principal se añade el de la sacristía y, adosado de la iglesia la torre o campanile.

Baptisterio

A pesar ser pertenecer una catedral gótica, este templo no presenta elementos típicos de este estilo, como predominancia vertical, arcos ojivales, pináculos, contrafuertes y toda la parafernalia que le da las catedrales góticas tradicionales esa especie de "exoesqueleto", y que se puede encontrar, sin embargo, en el impresionante Duomo de Milán. Por el contrario, tanto la volumetría como las líneas de la fachada refuerzan un sentido de horizontalidad en la composición, teniendo al campanile como único contrapunto vertical.


Si bien la iglesia tiene un estilo gótico, el campanario tiene un estilo marcadamente románico, trabajado con una serie de pequeños arcos que nos recuerdan, por ejemplo, a la basílica de Pisa.


FACHADA


En la fachada principal pueden apreciarse claramente dos estilos. El nivel bajo (Giovanni Pisano, in. 1284), presenta tres arcos de medio punto (a diferencia de las iglesias góticas de Europa del Norte que tienen arcos ojivales), que de algún modo hacen referencia a la tradición románica italiana. Los arcos, sin embargo, se hallan coronados por lunetas y frontones góticos.


El segundo nivel (Giovanni di Cecco, in. 1376) tiene también tres cuerpos, siendo el central un cuadrado que contiene un rosetón circular, coronado por un tímpano con mosaicos. Lo flanquean dos elementos menores. Aquí se advierte una influencia de la Catedral de Orvieto (in. 1290), pero a diferencia de ésta, en Siena no hay correspondencia entre los cuerpos inferiores con los superiores de la fachada.


Los mosaicos de la fachada son relativamente recientes, hechos en 1878. El mayor de ellos representa al la Coronación de la Virgen y los dos menores a la Presentación de María en el Templo y a Natividad de Jesús.


El rosetón principal (Pastorino de Pastorini, 1549) representa la Última Cena, pero hay otros rosetones menores con diversos temas religiosos.


Tanto las fachadas como los interiores están recubiertos por franjas intercaladas de mármol blanco y verde, que luego se utilizarán en otras iglesias como la catedral de Florencia, ya en estilo renacentista.

Foto cortesía de Rick Elkins
INTERIOR


El efecto de las franjas bicolores de mármol al interior es impresionante. Esta decoración comprende tanto las paredes de la nave como las columnas que soportan la bóveda (a excepción de algunas que han sido deliberadamente no decoradas para marcar espacios especiales dentro de la iglesia).


La bóveda nervada así como el interior de la cúpula se hallan pintados de azul y decorados con estrellas dorados, mientras que los arcos formeros y terceletes fueron ricamente decorados.

Decoración de los techos. Fotos cortesía de jurvetson, smiling da vinci, jaap verhoeven

El altar principal de estilo renacentista es hecho en mármol (Baldassare Peruzzi, 1532) contiene un ciborio de bronce (Vecchieta, 1467-72), al que acompañan candelabros de bronce en forma de ángeles.


El púlpito, de forma octogonal, es hecho de mármol de Carrara y esculpido por el propio Nicola Pisano entre 1265-68, y es hecho en el estilo gótico del norte de Europa. Un detalle curioso es que algunas de las columnas descansan sobre los lomos de unos leones tallados.


El piso está cubierto por 56 exquisitos mosaicos de diferentes tamaños trabajados entre 1372 a 1547, combinando patrones geométricos con figuras del antiguo testamento, elementos simbólicos y personajes de la sociedad y el clero sienés.


OBRAS DE ARTE

La catedral de Siena es un relicario de obras de arte, tanto en su exterior como en el interior.
Las esculturas de la fachada (Giovani Pisano) representan profetas, filósofos y apóstoles.
Al interior hay 172 estatuas de yeso representando a los papas de la iglesia hasta entonces, a las que se suman esculturas de artistas como un joven Miguel Ángel Buonarotti.

Escultura de la loba, símbolo de Siena. Foto cortesía de albireo.

La Guía de la Toscana ofrece una completa descripción de la Catedral, su historia y sus tesoros.
El siguiente vídeo nuestra el interior del Duomo de Siena.



VER TAMBIÉN
- ARQUITECTURA ROMÁNICA-GÓTICA

02 junio, 2009

UNA MIRADA A ÓBIDOS, PORTUGAL


La villa portuguesa de Óbidos es un fino ejemplo de ciudad fortificada con reminiscencias mozárabes, románicas y góticas. Cercana al río Arnóia y la laguna de Óbidos, está rodeada de un paisaje matizado por campos de cultivo y viñedos que revisten las suaves colinas que se extienden hasta el Atlántico. Sus calles adoquinadas definidas por casitas blancas techadas de tejas y salpicadas de buganvilias, se encuentran en todo momento resguardadas por la imponente muralla que las rodea, permitiendo al visitante remontarse a través de siglos de historia.


ORÍGENES

La historia de esta comarca se remonta a la época romana, donde un asentamiento ubicado en el valle en las proximidades del pueblo actual habría sido Eburobrittium, citado por el escritor romano Plinio el Viejo.


Posteriormente, en el siglo V, tras la caída de los romanos, la ciudad se trasladaría a la colina donde se ubica actualmente, ya que tenía mejores condiciones de seguridad. De allí le vendría el nombre Óbidos, que es una deformación del latín “oppidum”, que significa “ciudad fortificada”.


Sin embargo, fueron los moros quienes en el año 713, ocuparon y fortificaron el pueblo, amurallándolo. En este moleskine hemos visto casos similares de fortificaciones moras ubicadas en colinas, como la Alhambra, en Granada.
La ciudad sería retomada en 1148 por Alfonso I, el primer rey de Portugal, culminando el proceso de reconquista de ese reino.


En 1210, Alfonso II regaló esta villa a su esposa, doña Urraca de Borgoña (un nombre bastante común en la edad media pero que ha caído en desuso por obvias razones). Esa tradición se repitió hasta el siglo XIX, para dicha de muchas soberanas que recibían tan primorosa villa como regalo de bodas, por lo que Óbidos también se conoce como “la Villa de las Reinas”.



PATRÓN URBANO

Óbidos es un ejemplo muy bien preservado de burgo o ciudad fortificada medieval. A diferencia de otros casos, en que las villas que rodeaban los burgos terminaban incorporándose a éstos y con el tiempo sus murallas eran derribadas, en el caso de Óbidos el pueblo no creció lo suficiente como para que la presión urbana destruyera su configuración original.


Se trata de un perímetro oblongo, más largo que ancho, de forma trapezoidal y que culmina en una punta hacia el sur, donde se encuentra la Porta da Vila, la puerta de acceso principal.


La muralla que lo circunda es relativamente estrecha, más que, por ejemplo, las murallas de York en Inglaterra y mucho más que las murallas chinas en ciudades como Pingyao. Pero, como bien apunta Spiro Kostof en su libro The City Assembled, a pesar de su apariencia ligera y delgada, la construcción de las murallas suponía un enorme esfuerzo, tanto en la preparación del terreno, el acarreo de materiales y la construcción en sí.


La muralla está coronada por almenas rectangulares, que permitían a los soldados esconderse, y una serie de atalayas o torreones de observación, típicamente dispuestos en las esquinas, donde las paredes podrían haber sido más vulnerables (a propósito, atalaya viene del árabe attalayi que significa centinelas).


El patrón urbano, condicionado por el relieve topográfico y la forma oblonga del burgo, es relativamente claro, organizado a lo largo de calles que discurren longitudinalmente, con algunas calles menores que se entrecruzan más orgánicamente de forma transversal y que salvan las diferencias topográficas. En la congruencia de ambas calles se hallan algunas de las iglesias, atrios y pequeños espacios públicos.

Iglesia de San Pedro
Iglesia del Señor Jesús de la Piedra, en las afueras de Óbidos

El espacio urbano más importante, la Plaza de Santa María, se encuentra tangencial a la calle Direita, por lo que la secuencia espacial carece de un punto focal, sino es más bien una experiencia sorpresiva encontrar la plaza dominada por la Iglesia de Santa María.


ARQUITECTURA

La Porta da Vila.
La entrada principal al burgo no se encuentra alineada con la calle Direita, la calle principal. Este detalle también lo he observado en otras fortificaciones en Europa y Asia, a fin de amengua rla fuerza de un posible embate (Véase, por ejemplo, el caso de Jaisalmer en la India). La puerta está decorada con cerámicas del siglo XVIII.

Decoración de la puerta de ingreso. Foto cortesía de myobb

El Castillo de Óbidos.
Este soberbio castillo medieval está construido sobre la base de un edifico moro y remodelado en estilo Manuelino, un estilo gótico tardío portugués de principios del siglo XVI iniciado durante el reinado de Manuel I, caracterizado por su porte imponente, sus paredes desnudas y ornamentación concentrada en elementos estructurales. Fue restaurado tras el terremoto de 1755 y actualmente funciona como una lujosa posada.

Frente al castillo, han recreado una villa medieval donde se llevan a cabo eventos públicos.

Iglesia de Santa María.
Originalmente erigida en estilo gótico y luego remodelada en lenguaje renacentista. Su exterior es austero, su fachada está armónicamente compuesta por tres cuerpos que van ganando altura y que guían al ojo en diagonal: la nave lateral, el cuerpo central y la torre del campanario, coronada con un pináculo. Su interior es visualmente muy atractivo, totalmente cubierto en azulejos del siglo XVII.

Fachada de la Iglesia de Santa María. Foto cortesía de Coussier
Detalle de la fachada.
Interior de la iglesia.

PECSRL 2008


En agosto del 2008 se realizó en Lisboa y Óbidos la 23ra sesión de la PECSRL (Permanent European Conference for the Study of the Rural Landscape), con el tema “Paisajes, identidades y desarrollo”. La temática fue muy variada, abarcando desde arquitectura paisajista hasta historia y lenguaje, demostrando la vigencia y verstilidad que el término “paisaje” ha adquirido en nuestros días. Fue también muy extensa, contando con participantes de toda Europa y, por primera vez, con algunos casos de Latinoamérica y uno de Asia. Sobre paisaje rural y arquitectura, algunas reflexiones interesantes en el blog de Stepien y Barno.

El siguiente vídeo muestra más fotografías de la ciudad de Óbidos.



VER TAMBIEN
FORTALEZAS Y MURALLAS
Junto al Prof. Junzo Uchiyama durante PECSRL