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22 marzo, 2012

TOYO ITO: PABELLÓN EN BRUJAS, BÉLGICA



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El pequeño pabellón diseñado por Toyo Ito, en Brujas, Bélgica, fue comisionado en el 2002 como "símbolo del deseo de Brujas de convertirse en una ciudad contemporánea". En ese año la esta encantadora ciudad medieval belga, cuyo centro histórico es patrimonio mundial por UNESCO, había sido designada capital europea de la cultura y la escultura de Ito buscaba ser un nexo entre el pasado y el futuro.




El pabellón en forma de un tubo de acero y cristal se halla en medio de un parque, en el emplazamiento de una iglesia destruida en la guerra, al lado del Burg, la soberbia plaza del ayuntamiento, en pleno centro de la ciudad.


Stadhuis, el impresionante ayuntamiento de Brujas, al frente del pabellón.


Foto cortesía de Frank Van Hevel

En el momento en que fue diseñado, el pabellón se emplazaba sobre un estanque de agua y un puente que permitía a los visitantes atravesarlo. La textura hexagonal metálica parecía diluirse al reflejarse en el agua, subrayando la el carácter efímero y ligero que Ito busca transmitir en muchas de sus obras.


Hoy, sin embargo, es muy difícil percibir esas sensaciones. Al igual que algunas de sus obras escultóricas en Japón, como el Huevo de los Vientos, el pabellón luce abandonado, sin estanque de agua ni plataforma que permita su recorrido. En su lugar solo hay un pozo enlodado.


Esta circunstancia ha abierto un debate profundo sobre temporalidad y permanencia. Si bien es cierto que la obra fue concebida como temporal con una duración prevista de un año, su enorme costo (750,000 euros) ha extendido su permanencia durante una década, ya que habría sido criticada como demasiado efímera de haber sido desmantelada como estaba previsto. Por otro lado, su prolongada presencia en el paisaje urbano ha abierto un arduo debate sobre la interacción entre arquitectura contemporánea en histórica.


Es más, su carácter abstracto, que contrasta agresivamente con el entorno histórico en el que se emplaza, y el costo de su mantenimiento a lo largo de los años, ha conllevado a que muchos residentes hayan pedido su demolición, la cual según entiendo, ha sido aceptada. El pabellón ha sido apodado como “el lavadero de carros del gobernador”. Otros, sin embargo, subrayan el hecho de que la estructura es ya parte de la memoria colectiva de la ciudad, y por tanto debería preservarse.




Foto cortesía de Brale

Parece ser que, si bien he llegado muy tarde para verlo en su esplendor, al menos he llegado a tiempo antes de que desaparezca.

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- OTRAS OBRAS DE TOYO ITO


04 noviembre, 2010

EXPO SHANGHAI 2010. PABELLONES INTERNACIONALES.


La Exposición Universal de Shanghai ha culminado oficialmente (aunque extraoficialmente continuará operando un mes más) dejando atrás a la de Osaka ’70 y convirtiéndose en la Expo más concurrida de la historia con más de 73 millones de asistentes (la mitad de los cuales, sospecho, concurrieron al evento el mismo fin de semana que yo… ¡nunca había visto tanta gente junta!).
En la anterior entrega revisamos algunos de los más importantes aspectos de su planteamiento urbano, por lo que quisiera dedicar este post a la arquitectura de sus pabellones internacionales. Esta Expo ha sido probablemente también la más mediática de todas las Ferias Mundiales, y muchos medios y blogs han dedicado varias entradas a describir algunos de los pabellones más populares.

JAPÓN: El pabellón nipón vuelve a optar por una forma orgánica, enfatizando la relación armónica entre tecnología y naturaleza, tal como lo hizo en Aichi, pero esta vez apuesta por un acabado futurista, que hace recordar al recubrimiento de muchas estaciones o salones de pachinko (me pregunto si el color habrá estado inspirado en Hello Kitty). Esta enorme cápsula presenta agudas protuberancias y grandes perforaciones, que permiten el ingreso de la luz, circulación natural de aire e incluso almacenamiento de agua. El ingreso a este edificio toma 4 horas, pero da una buena idea sobre la arquitectura tradicional y el avance tecnológico de este país.

Sin embargo, hubo cinco cosas que me llamaron la atención durante la visita, y que resaltan de la comparación con la anterior Exposición en Aichi, Japón:

1) La enorme inversión en diseño, trabajo y esfuerzo que individualmente puso cada pabellón y que superó visiblemente a la que había visto en la anterior Expo de Aichi. No solamente hubo más expositores, sino también más pabellones y más área e inversión por pabellón y, más allá de gustos y colores, debe reconocerse el interés que cada país puso en su representación, a pesar de estar todavía en medio de una crisis internacional.

El pabellón de Arabia Saudita es similar a un plato volador sostenido por unas columnas metálicas. En su interior se vive una fantasía ya que los visitantes no caminan, sino se mueven a través de pasajes automáticos que cruzan el espacio a modo de puentes, rodeados por una gigantesca pantalla semiesférica que los rodea, dando la impresión de estar flotando en un mundo de fantasía. Impresionante, tanto como su costo, 200 millones de dólares. En contraste, Irak, un país geográficamente cercano pero agobiado por la desgracia de la guerra, hace el esfuerzo de hacerse presente con un pequeño y modesto pabellón de fachada babilónica, en cuyo interior se resalta el papel de Aladino, cuyas aventuras fueron ambientadas en Bagdad en "Las Mil y una Noches". Lo más llamativo (o quizá no tanto) fue encontrar a Aladino en una representación de la Disney dentro del pabellón iraquí.

2) El caos volumétrico y formal a nivel de perfil urbano, ya que a diferencia de la versión japonesa en que se dieron limitaciones en el tamaño, proporción y forma de los pabellones, en la versión china cada uno tuvo plena libertad para hacer lo que quisiera, resultando en el imperio de lo individual sobre lo colectivo.


Diversidad volumétrica: Los pabellones de Alemania, y Luxemburgo apostaron por formas angulosas y deconstructivas y un tanto agresivas. El pabellón alemán se retuerce y desenvuelve estableciendo un diálogo entre lleno y vacío, en forma similar a la propuesta canadiense que veremos más adelante, aunque en el caso germano el acabado metálico le da un aire industrial. Los alemanes acogieron el tema de “balancity”, es decir el balance en la ciudad, enfatizando la variedad e integración de sus ciudades. Tanto Luxemburgo (con su tema de foresta y fortaleza) como el pabellón suizo (con su terraza jardín) incluyeron vegetación en sus propuestas, intentando transmitir un mensaje ecológico a los visitantes.

El pabellón africano, el egipcio y el argentino, entre otros, apostaron por una propuesta más sobria, con grandes cajas a las que se les hizo un tratamiento de fachada y en cuyo interior se desarrollaron temas con más libertad. Me alegra mucho que los egipcios hayan escogido un continente más abstracto para exponer sus bellísimas riquezas históricas, en vez de disfrazar a su pabellón con un look faraónico. El pabellón africano repitió básicamente el mismo concepto que en Aichi, es decir, darle un aire de mercado ferial en el que los diversos países exponían libremente en stands pequeños bajo un gran techo. El argentino optó por una composición centralizada, un piso iluminado con una especie de alegoría floral colgando del techo.

3) La riqueza perceptual, en términos de variedad de texturas, materiales y colores que ofreció la exposición, que es consecuencia de las anteriores.

COREA DEL SUR: Probablemente uno de los pabellones más interesantes de la Expo, la propuesta de Mass Studies denota un magistral manejo de la textura, el símbolo y el espacio. Utilizando el concepto de convergencia como símbolo de Corea (la península ha sido históricamente un nexo entre la cultura continental china y la insular japonesa), y utilizando iconos del Han-geul, el alfabeto coreano, el pabellón se basa en la combinación de dos conceptos: el signo como elemento generador de espacios y el espacio como definidor de signos.

POLONIA: También explotando el juego de texturas y luz, inspirado en la artesanía tradicional, el pabellón polaco se centra sobre el tema de humanidad, creatividad y la ciudad. Reflejando las tradicionales piezas de papel cortado, el pabellón polaco muestra exteriormente una rica filigrana, que en el recorrido interior se multiplica en un sin fin de planos perforados, dramáticamente enfatizados con iluminación artificial. Le recomiendo ver muy interesante la animación sobre la historia de Polonia. ¡Cuántas guerras!

MÉXICO: También utilizó el tema de la luz, el color y la textura, a través de una serie de parasoles luminosos dispuestos sobre una gran plataforma verde en talud, representativos de los papalotes o cometas. Fue el único pabellón que apareció semienterrado. Al interior, una de las salas contenía un conjunto de máscaras que, al aproximarse y colocar la cara sobre ellas, era posible ver imágenes de México. En el auditorio se ofreció también un colorido vídeo institucional, con la espectacular fotografía de Willy Sousa.

SUECIA: Otro tipo de trama ofrece el pabellón sueco, superponiendo grillas giradas en distintas direcciones y que componen la fachada de los cuatro volúmenes de que consta el edificio. En realidad, visto desde arriba, el pabellón representa la bandera sueca. Cada una de estas secciones ,están unidas en la intersección, simbolizando la unión entre lo natural y lo rural. La superposición de tramas garantiza efectos lumínicos tanto al interior como una vívida iluminación nocturna desde el exterior.

ESPAÑA: La propuesta del estudio Miralles explota la idea de la textura en un arreglo orgánico de 8000 esteras, hechas por artesanos de Shanghai, adosadas a una estructura metálica, usando el tejido de mimbre como una actividad común en España y China. La diversidad tonal y la singularidad en el diseño de cada mimbre se funde para crear una piel rugosa, ondulada y ligera. Al interior la muestra discurre en tres espacios, en los que se exhiben eventos artísticos, de danza, música y vídeo, películas españolas notables y una gigantesca escultura hiperrealista de un bebé.

4) Otro aspecto a tomar en cuenta fue la temática. Algunos temas elegidao fueron sorprendentes: desde Aladino en Iraq y Leonel Messi en Argentina, hasta el origen de la civilización en Turquía y unos chanchitos para "salvar el ambiente" (save significa a la vez ahorrar y salvar). Algunos pabellones me impactaron por la claridad de su temática y la contundencia de su expresión.


Foto cortesía de dbmboise
GRAN BRETAÑA: Si bien Argentina presentó el pabellón más memorable de la Expo de París de 1889 (con diseño de Albert Ballú), Alemania en Barcelona 1929 (Mies Van de Rohe), Finlandia en Nueva York 1939 (Alvar Aalto), Japón en Sevilla 1982 (Tadao Ando), Portugal en Lisboa 1998 (Álvaro Siza) y España en Aichi 2005 (F.O.A); pienso que el pabellón británico (Heatherwick Studio) será el más icónico de Shanghai 2010. La idea es absolutamente única, convertir al edificio en una catedral de las semillas. No encontramos aquí ninguna referencia a la rica cultura e historia británicas, ni a la reina ni al Stonehenge. Únicamente la fuerza de la idea del Proyecto Semilla, una idea de recolectar miles de semillas y almacenarlas para así protegerlas de la extinción. Miles de varillas de fibra de brillo de 2 cm de lado de sección, le dan al pabellón la apariencia de una espora, flotando en medio de la topografía de la plaza que antecede al edificio. Pero la experiencia más sobrecogedora se da al ingresar al núcleo de la catedral, ya que puede verse una semilla al final de cada varilla, y así la metáfora queda completa.


LETONIA: Asume el tema del viento como la idea fuerza de su pabellón. El viento, que en este país báltico se convierte frecuentemente en tempestad, es parte importante de su historia y su cultura. La fachada está compuesta por 100,000 láminas de plástico de colores, que juguetean con el viento. Al interior, además de mostrarnos aplicaciones del viento en la tecnología eólica, se ubica un túnel de viento, dentro del cual un par de acróbatas llevan a cabo un acto de malabarismo.

5) Finalmente, un grupo de pabellones me interesó por su circulación y recorrido, acompañado de cambios de escala , vistas, secuencias y sorpresas.

CHILE: el pabellón chileno no sólo fue uno de los mejor logrados de Latinoamerica sino de toda la Expo. La elegancia y calidad de sus materiales, la pulcritud y maestría en el trabajo de la madera y la organización de la muestra a través de un recorrido estimulante fueron componentes notables en su diseño. Su fachada combina suaves ondulaciones de cristal de techo verde con prismas de madera. El interior, también trabajado en los cálidos tonos de la madera, encierra cinco espacios concatenados explicando los problemas de la ciudad e ideas alternativas para su solución. Dos elementos impactantes en el pabellón son una especie de huevo hecho de madera y que se encuentra casi flotando en el centro del edificio, y una plaza que se encuentra al final del recorrido.

IRLANDA: El pabellón irlandés destaca por la limpieza de su partido, una serie de prismas dispuestos sobre una loma de césped en torno a una plaza cuadrada central. La limpieza elegante y minimalista de sus líneas contrastando con la estridencia formal y cromática de sus vecinos. Al interior, la circulación es la protagonista e hilvana temas que van desde la cultura, el paisaje, el diseño interior, la evolución de la vivienda y aspectos de la vida cotidiana (incluyendo a U2, por supuesto).


DINAMARCA: La famosa estatua de la Sirenita es el centro de la composición de este pabellón, compuesto por dos rampas helicoidales que se entrelazan al ascender y descender de la terraza. A su paso, las circulaciones están acompañadas por una banca lateral que de cuando en cuando crea efecto especiales, como el lazo en el que se sienta la niña. Pero las rampas también encierran un mensaje importante: Copenague es una ciudad que impulsa el ciclismo como medio de transporte sustentable y de allí que las circulaciones acojan también una ciclovía. Al fondo en la foto, se ve el enorme tazón del pabellón de Finlandia.


CANADÁ: el anguloso pabellón canadiense, recubierto en tiras de madera, se desenvuenve en torno a una plaza abierta con esculturas, que contiene una pared verde. Al interior, el recorrido nos conduce por una rampa a un espacio luminoso y multicolor, donde los usuarios pueden interactuar con elementos multimedia, sonido y agua. El lema "Ciudad viviente: inclusiva, sostenible y creativa" expone diversos aspectos de la sociedad canadiense, que trata de abrirse a la multicultutalidad.

La Expo de Shanghai 2010 se ha clausurado con todo éxito, demostrando un entusiasmo sin precendentes tanto por los expositores como por los concurrentes, en medio de un tiempo particularmente difícil. Dentro de todo, complace ver que la arquitectura ha sido protagonista, tal como lo ha sido en muchas de las Exposiciones Universales. Más allá de las inevitables críticas o elogios sobre uno que otro estilo, la Expo 2010 ha mostrado el mejor esfuerzo de muchos países, y ha contribuido al debate sobre nuestros problemas urbanos y alternativas concretas de cómo tratar de resolverlos.

PERÚ: el pequeño pabellón peruano no aparece en los resúmenes de arquitectura de la Expo ni en las postales de las tiendas de recuerdos. La propuesta sobria y conservadora del arquitecto Frederick Cooper incluye un espacio de antesala formado por una trama de cañas que recuerda la arquitectura de la costa peruana y los textiles prehispánicos. Al interior, que aparece súbitamente oscuro, una rampa nos conduce por una estructura que recuerda a una huaca, ascendiendo hasta poder ver una presentación multimedia sobre las riquezas históricas y culturales del país, así como su crecimiento económico. El recorrido continúa por debajo de la huaca, mostrando elementos de diseño de modas y cerámica.
Pese a algunas críticas, el módulo peruano ha sido condecorado con el tercer puesto entre los pabellones pequeños de la Expo. Aunque tal vez me hubiera algo más vanguardista, creo que ésta es de la mejor contribución individual peruana en las Expos de las últimas décadas. Lo que nadie discute es que la comida del restaurant estuvo buenísima.


Por mi parte, espero que le haya sido de interés o utilidad este ciclo sobre las Exposiciones Universales a través de la historia en Mi Moleskine Arquitectónico, cuyo conciso punto final incluiré en el próximo post.

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Junto a la arquitecta Sandra Carrasco y una señorita miembro del staff del pabellón peruano. Muchas gracias a la directora del pabellón, Shirley Uchiyama y al arquitecto Manuel Fujii por su gran apoyo.