El Pabellón de Oro o Kinkakuji (金閣寺) es el edificio más fotogénico y emblemático de Japón. La simpleza de sus proporciones, los mágicos reflejos de su dorado recubrimiento reverberándose en un impresionante estanque y la belleza de su escenario natural han sido elementos que le han dado fama mundial y reconocimiento internacional (el edificio es Patrimonio Cultural de la Humanidad, designado por UNESCO).
Pero casi tanto como estos aspectos, sorprende descubrir que todos los elementos referidos -es decir la arquitectura, el estanque y el paisaje- han sido modelados artificialmente hace 600 años, con el fin de ofrecer al expectador una experiencia sobrecogedora. Es realmente impresionante imaginar que en ese bucólico escenario habían antes sólo campos de arroz.

Este pabellón pertenece al período Muromachi (1333-1573), considerada la época dorada de la cultura Zen y dominada por señores feudales llamados Shogun. En 1397 el tercer shogun, Ashikaga Yoshimitsu, comenzó a construir en un lugar llamado Kitayamaden ("la Villa de las montañas del norte"), un hermoso palacio, rodeado de paradisíacos jardines, inspirado en la distribución de templos como Saiho-ji o Tenryu,ji. Yoshimitsu se esforzó en realizar un sitio lleno de paz y belleza, donde culminar sus días. De acuerdo a su deseo, el palacio fue convertido en un templo zen luego de su muerte.
EMPLAZAMIENTO
El diseño del pabellón es un interesante ejemplo de geomancia (Feng Shui en chino o Zoufuu Tokusui en japonés), que consiste en organizar los elementos construídos a fin de optimizar el flujo energético y espiritual que emana del entorno. Así, al norte se encuentran las montañas de Kinugasa, que sirven de telón de fondo al impresionante conjunto, y al sur del pabellón se ha ubicado un estanque.
APROXIMACIÓN AL EDIFICIO
Al llegar al sitio, anticipando el ingreso, el visitante es recibido por una arboleda, una sutil advertencia de que esta por ingresar a un recinto sacro y debe despojarse de su cotidianeidad mundana para adentrarse a un mundo más profundo y espiritual.
EL ESTANQUE
Tras recorrer un sinuoso sendero, se arriba al estanque (Kyooko-chi o "estanque espejo") , que intenta replicar un paisaje marino, salpicado de islotes en su interior. En sus aguas de vez en cuando asoman los kingyo, pez que conocemos como "goldfish", pero de tamaño gigante (60 cm). En las islas sobresalen cuidados árboles de hojas multicolores que cobijan una fauna importante, especialmente insectos y aves, cuyos cantos pueblan la atmósfera del sitio.

Pero la principal función del estanque es acoger al Kinkaku-ji, que pareciera flotar en medio de sus aguas como un barco mágico. Como el Taj Mahal, las aguas circundantes otorgan a los edificios una dimension casi etérea, reflejando sus estructuras y multiplicándolas al infinito. De hecho este jardín fue diseñado con el fin de ser apreciado más desde el agua que desde el sendero circundante, y era usual que aquí se celebraran fiestas en bote, a la usanza del periodo Heian.
EL PABELLÓN DE ORO
El el Kinkaku-ji o Pabellón de Oro (kin: oro, kaku: núcleo, ji: templo= es una edificación de tres pisos, de proporciones mas bien pequeñas, inspirado en modelos de China meridional., y en el que se han fundido con éxito tres estilos diferentes.
El primer piso, llamado la Cámara de las Aguas, (Shinden-zukuri), en estilo palacio imperial, evoca la clásica decoración japonesa modulada, y es el único que no está cubierto en oro, lo que marca un contraste interesante entre lo más terreno y lo celestial. Se trata básicamente una gran habitación rodeada por una baranda periférica cuyas paredes están divididas en dos partes. Las partes superiores pueden ser levantadas para permitir mayor mentilación e iluminación y las partes inferiores pueden retirarse.
El primer piso, llamado la Cámara de las Aguas, (Shinden-zukuri), en estilo palacio imperial, evoca la clásica decoración japonesa modulada, y es el único que no está cubierto en oro, lo que marca un contraste interesante entre lo más terreno y lo celestial. Se trata básicamente una gran habitación rodeada por una baranda periférica cuyas paredes están divididas en dos partes. Las partes superiores pueden ser levantadas para permitir mayor mentilación e iluminación y las partes inferiores pueden retirarse.
El segundo, llamada la Torre de las Ondas de Viento (Buke-zukuri), es de estilo samurai, un recinto cerrado, con pantallas deslizantes, ventanas removibles y con una baranda alrededor que alberga al Bodhisattva Kannon.

El tercero, con ventanas de estilo templo Zen, es llamado Kukkyoo-choo, y que alberga una triada de Budas y 25 figurillas Bodhisattvas.
Tanto el segundo como el tercero se hallan cubiertos de una plancha de oro, con la imagen de un ave fénix en su parte superior.
Un detalle curioso es que este edificio es el único del conjunto original que sobrevive hasta nuestros días, ya que los otros fueros destruídos por las guerras y reconstruídos con el tiempo. Sin embargo, en 1950 un monje loco le predió fuego, intentando suicidarse después. El monje fue capturado y luego de que la policía llamara a su madre para interrogarla, al volver a casa ella no pudo con la vergüenza y se suicidó saltando de un tren. El monje fue sentenciado a 7 años de prisión, aunque murió antes de cumplir su pena. Estos eventos han sido recreados en la novela de Yukio Mishima, El Templo del Pabellón de Oro (1956)
En 1955 se culminó una réplica exacta del Kinkakuji, aunque a diferencia del original, tanto el segundo como el tercer nivel están cubiertos de oro.
EDIFICACIONES SECUNDARIAS
Acompañan al templo una serie de edificaciones rodeadas de jardines cuidadosamente rastillados, que evocan las ondas del agua, en los que aparecen circunstancialmente rocas o arboles, simulando islas. Hay también una intersante casa de té, construida a manera de ermita sobre un promontorio. Su techo de paja y su piso de tatami son una muestra de la simplicidad del arte zen.
La técnica del "paisaje prestado" incorpora elementos del paisaje dentro de la composición arquitectónica, como las vistas de las montañas que son capturadas en una ventana especial que las enmarca. A diferencia de los palaciegos jardines de Versalles, y en general de los de la cultura occidental, en los que la geometría, la razón y proporción, determinan una clara intervención del hombre en el medio, los jardines japoneses se elaboran remembrando a la naturaleza, convirtiéndola en parte de su arquitectura, simbolizándola mediante jardines de grava o construyéndola como parte de un paisaje cuidadosamente elaborado, tan perfecto que no pareciera ser artificial.

En otras palabras, el paisajismo japonés nos enseña a deleitarnos de la sublime belleza de las cosas simples de la vida.
VER TAMBIÉN
JARDINES JAPONESES
* Periodo Heian (794-1185)
- Byodo In
- El Templo de los 1001 Budas. Sanjusangendo
- Fiestas en bote. Osawa no ike, Shinsen en, Kajuji.
* Periodo Muromachi (1333-1573)
* Periodo Edo (1603-1868)
* Periodo Meiji (1868-1912)
- ARQUITECTURA TRADICIONAL JAPONESA/
TRADITIONAL JAPANESE ARCHITECTURE
- El paisaje cultural de Shirakawa go
- Una casa de té/A tea house
- El Templo del agua Pura/Pure Water Temple (Kiyomizu dera)
- El Templo de Todaiji en Nara-Todai ji Temple, Nara.
- El Santuario de Heian y el Teatro Noh/ Heian Shrine and the Noh Theater
- Hasedera y el Valle recuido/Hasedera and the secluded valley


